Constante Amenaza; Part 2

CAPITULO 14

***

Tres meses después.

***

 

Narra Sam.

 

Despierto sola, con ver la hora en el radio despertador sé que Chris ya está en la empresa, encuentro el desayuno a mi lado. Aún faltan 9 días pronosticados para el nacimiento de mi hija. Chris tiene todo arreglado. Veo la nota que dejó junto al café.

 

"AMOR. Tuve que ir a la reunión que le correspondía a Sandra, es bastante lejos. Si pasa algo llama a Liz.  Las amo preciosas"

 

Como si fuera a pasar algo, me digo riendo por lo exagerado que llega a ser mi novio, pero aun así lo amo con todo mi ser. Me siento en la cama para poder desayunar la delicia que me ha preparado, pero apenas estoy sentada Siento que mi vejiga va a reventar. Me levanto y voy al baño lo más rápido que puedo, pues ya ha habido veces que me hago pipí, mi hija aplasta mucho mi vejiga.

Luego de orinar y lavarme la cara y los dientes, vuelvo a acostarme, pero nuevamente me dan ganas de ir a orinar. Esto es extraño, pero divertido. Me levanto y siento que algo o alguien aprieta mi vientre por dentro, duele mucho y sé que se puede tratar de una contracción, Liz y Mary ya me han estado construyendo como de hace un mes, pero a mí no me daban. Ahora pienso en que Liz y Mary son valientes. El dolor cesa. Entro al baño, orino y me doy una ducha.

Salgo de bajo del agua, me enrollo la toalla al cuerpo, me pongo mi calza deportiva y la camiseta de Chris. Me han dado 6 contracciones, porque sí, las chicas me dicen que tengo que contarlas o anotarlas, son histéricas, pero igual les obedezco porque ellas ya vivieron esto.

No es que piense que voy a parir, pero tengo miedo, llamaré a Liz.

 

Narra Liz.

 

Estoy desayunando tranquilamente con Juliette, vino a pasar el último mes de embarazo conmigo, quiere estar conmigo y vivir lo que no pudo con Emily, quiere ser esa abuela que siempre estará, desde principio a fin, además tenía una conferencia de abogados y se decidió por venir a hacernos compañía.

–De verdad digo que mi hijo es un idiota, o sea ¿Cómo mierda se le ocurre estar en una relación a escondidas con Aymara? – sí, nos enteramos hace poco.

–No lo sé, pero el piensa que yo no sé, así que no hay que mencionarle nada – digo cabizbaja.

–Liz, hermosa. Se que sientes algo por mi hijo, pero no te eches a morir por eso. El siempre tendrá que estar contigo – sigue peinando a Emily. 

Le trenza su rubio cabello, sé que no debería haberme permitido pensar en algo con Albert, pues se supone que era sólo el padre de mis hijos, nada más, pero uno no es responsable de los sentimientos que parten de relaciones así. Saco otro pedazo de torta. Ya me he comido la mitad yo sola.

–Sí, pero es distinto, Albert está obligado a estar conmigo por los niños, el viene por sus hijos, no por mí.

–Tienes razón, pero hoy nos olvidaremos de eso, hoy vamos a disfrutar nosotras, llama a ese idiota para saber cuánto le falta para llegar.

–Buscaré mi celular.

Voy a mi habitación porque lo dejé ahí en caso de que Albert llame y no contestarle, de verdad que no sé ni recuerdo en qué momento comencé a sentir lo que yo tanto había negado.

Encuentro mi celular en la mesita de noche, al lado del reloj de Albert, enciendo la pantalla. Tengo 10 llamadas perdidas de Sam. La llamaré luego, ahora vuelvo a la cocina.

–¿Lo llamaste?

–Ahora.

Lo llamo y no contesta, intento 3 veces, nada, solo suena y suena. Lanzo el celular a la mesa y me siento en la silla nuevamente, además Asher se vive moviendo, es como si quisiera ser bailarín.

–No responde – Juliette rueda los ojos.

Mi celular suena, es Sam.

 

–Por fin. Para la próxima contesta a la primera por favor.

–Que exagerada amiga. ¿Que...

–Mierda y más mierda. Joder esto duele mucho...

–¿Estás bien?

–Tengo contracciones y duelen mucho, me han atormentado toda la puta mañana...mujer ¿Cómo soportabas el dolor?

–Voy a ir a tu departamento. Tranquila, respira...

–Si no respiro muero. idiota, obvio voy a respirar.

–Estúpida, voy a ir.

 

–Juliette, creo que vamos a tener que cancelar los planes – me levanto como puedo, pues es muy difícil pararme con mi panza.

–¿Pasa algo?

–Sí, Sam está con contracciones desde temprano, voy a tener que ir. Chris fue a una reunión y no está muy cerca.

–Ok y ¿Albert?

–No contesta. Pero vamos, no creo que sea mucho.

–Bueno, quizás él pueda pasar a buscar a Emily a casa de Sam – dice Juliette.

–Le escribiré durante el viaje.

Tomamos todas las cosas necesarias y salimos del departamento dejando todo asegurado. Bajamos a buscar el auto de Juliette porque yo no puedo conducir, es muy incómodo y Albert me prohibió conducir. Primero sacamos la silla de Emily de mi auto y la instalamos en el de Juliette, subimos los bolsos en el portaequipaje y yo subo de copiloto, nos ponemos cinturón de seguridad y Juliette enciende el auto.

Comienzo a llamar a Albert y no contesta. Lo llamo 10 veces, nada pasa. Mejor es escribirle, siquiera que le sirva de avisa.

 

Albert

 

Recuerda que debes cuidar a Emily hoy, yo saldré con tu mamá.

Estaremos donde Sam. 

Cumple las condiciones.

 

–Si no llega lo voy a castigar – dice Juliette.

–Pero ya no es un niño.

–Pero sigue siendo mi hijo y a mí me respeta, al igual que a ti y a sus hijos, querida.

–Ok – sonrío. Miro a mi hija, es igualita a su papá. Emily, tiene algo, es cosa de que se sube a un auto y se queda dormida.

Llegamos al departamento de Sam. Está tendida en el sofá viendo "La propuesta". Tiene una obsesión con Sandra Bullock, es que es muy buena actriz.




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