—¡Papá, papá!—Un sueño interrumpió la mente en descanso de Óscar—¿Dónde estás? No te veo.
El niño caminaba desesperado en lo que parecía una laboratorio antiguo. Caminaba detrás de unas habitaciones cubiertas por cristales que no le permitían escuchar nada.
—¡Hijo aquí estoy!—Sus gritos eran en vano, el pequeño no lograba escucharlo.—Estoy aquí, voltea hijo ven aquí.
Corría siguiéndolo por esas habitaciones mientras golpeaba los vidrios pero todos sus intentos eran en vano pues su hijo seguía caminando.
—Papá, estoy buscando a mamá.—Decía mientras se frotaba sus ojos como si secara sus lágrimas.—Ella dijo que no tardaría que espera aquí pero no ha llegado.—Seguía caminando.—Salí a buscarla pero me perdí.
Óscar seguía intentado hacer contacto con su hijo sin lograrlo. Se desesperó más cuando vió que se dirigía a una habitación que en la puerta decía "proyecto tendencia" era la habitación donde él tenía escondido su experimento para realizar sus juicios.
Golpeaba con mayor desesperación —¡No entres ahí por favor.—Se le quebraba la voz.—Da la vuelta, ven aquí.
El niño siguió caminado como oveja siguiendo al rebaño y entró a la habitación quedando sumido en la obscuridad de está.
Óscar tras muchos intentos logró romper un vidrio y entró por ahí para alcanzarlo. Se cortó ambos brazos al cruzar por los vidrios que quedaron sintiendo un gran dolor y derramando mucha sangre.
El camino a la habitación se hizo eterno y al llegar lo que vió fue aún peor. La habitación estaba llena de polvo, montañas de este la ocupaban pero en el centro un pequeño montón de polvo y la ropa de su hijo encima de este. Se acercó y la tomó entre llanto.
—Perdón hijo, perdón.
—¡No, te perdono!.—Gritaba pero ahora no con un tono dulce de un niño desesperado, lo hacía con una voz como chillona pero que producía pánico.—¡El siguiente eres tú!
Óscar despertó de su desesperante sueño para encontrarse con el amanecer. Observó el reloj y este marcaba las 8:36 am. Se despabiló moviendo la cabeza en repetidas ocasiones. Agarró su celular para observar una foto de su hijo y quitarse la mala impresión de su sueño.
—Hoy es el día.—Hablaba a la foto.—Esto es por ti.
Se levantó ahora con una mirada y semblante serios, estaba entrando en su papel del dios conquistador que se había fabricado.
Se colocó su traje o disfraz como se diría coloquialmente, y arriba de este una gabardina grande que le cubría. Se subió al coche que había rentado esa semana. Un Acura negro muy hermoso y elegante.
Manejó a prisa por calles y avenidas de la ciudad hasta llegar a la 20 de noviembre que estaba muy cercana a la explanada donde sería el encuentro. Se quedó ahí un momento para analizar la situación y se puso contento al ver que la policía y las televisoras más importantes del país estaban presentes haciendo preparativos. La policía había rodeado toda la zona y solo permita el pasó a personas clasificadas.
Óscar encendió su celular para observar que ya había una respuesta por parte de su adversario.
"Hemos analizado tus peticiones y decidimos acceder a ellas. El senador al cual solicitaste estará en la plaza junto al asta bandera al medio día. Después que tú te muestres y hagas lo que mencionaste yo apareceré enfrente de ti. Lo único que solicitamos es que no mates a nadie más, ni policías, ni periodistas, nadie que pase por ahí en ese horario.
Nosotros cumpliremos todo así que por favor cumple esta petición y veamos quien hace el truco más grande querido estafador.
Óscar se molestó un poco por la ultimas palabras pero al haber recibido todas sus demandas y estar a un paso de lograr su máximo plan decidió tranquilizarse y esperar a las 12:00 pm para entrar en acción.
La incertidumbre y nerviosismo se hizo presente en todas las personas ahí reunidas, gobierno, policía, paramédicos, periodistas y la inmensa multitud de espectadores que ya se habían reunido ahí intentando grabarlo todo con sus celulares.
La hora llegó y los movimientos comenzaron a efectuarse. Dos policías con pasamontañas y perfectamente cubiertos llevaban desde una patrulla al senador hasta el asta bandera. Lo hacían a paso lento pues cualquier precaución no sobraba.
—¡Por favor soy inocente!-
—pedía el senador a quien le pudiera escuchar—yo no robe a nadie, todo esto es un juego, una implantación.—Gritaba desesperado —¡No quiero morir!
Las personas empezaron a ser víctimas del drama y algunos se cuestionaban esta ejecución pública por esta persona. Mientras los demás esperaban intrigados como haría su aparición el nuevo rey como le decían.
Los policías amarraron al senador en el asta y se alejaron permanentemente. Todos guardan una distancia en un perímetro de 500m. Alejados del asta bandera.
Las cámaras grababan el suceso hasta que una alerta con el zoom pudo ver a una figura acercarse a lo lejos.
—¡Ahí esta el dios!—gritó eufórico el camarógrafo.
Todas las cámaras y personas giraron en esa dirección y corroboraron que en verdad un ser verde venía caminado a lo lejos. Su bata se movía inquietante con el inmenso viento que soplaba en ese día. Sus cuernos reflejaban los brillos del sol mientras daba los pasos.
Y así, sin detenerse llegó a la ubicación donde se encontraba el senador.
—Gracias a todos por venir.—Hablaba con su distorsionada pero escalofriante voz.—Hoy es el día que presenciarán el poder de mi juicio por ustedes mismos.—Alzó las manos y se dirigió a la multitud.—Muchos aquí me han pedido que juzgue a muchas personas que han considerado malas. Que han dañado a la sociedad y que si entienden el punto de lo que deseo formar. Las han denunciado como no dignas de este mundo.—Bajó la mirada para ponerla en el senado.—Díganme entonces ¿Qué merece este hombre? Alguien que tomó un cargo para hacer el bien al país y sus ciudadanos y lejos de eso abusó de su confianza para robarse el dinero que como país les pertenece. Actos así deben ser juzgados y castigados.—Levantó las manos al cielo.—¡Este hombre recibirá el castigo divino de la purga para el nuevo mundo!
Las personas estaban calladas, nadie opinaba a favor ni en contra, solo permanecían espectadores a lo que el ser decía.
Juntó sus manos diciendo "así sea" de inmediato el hombre comenzó hacerse polvo de los pies a la cabeza y como ultimas palabras se pudo escuchar.
—¡Por favor no qui...!
Las frases se desvanecieron junto a su cuerpo a la vista de todos.
De inmediato comenzaron los cuestionamientos de ¿Cómo lo hizo? ,¿qué poder es este?
El pánico estaba siendo presente en todos por igual.
Óscar aprovechó el momento para dar la vuelta y dirigirse a la policía y las cámaras.
—He hecho lo acordado, no tocaré a nadie más pero deseo que el hombre de rojo aparezca y me enfrente.
De pronto los murmullos y gritos comenzaron dentre la multitud, el silencio se quebraba con frases como ¿Qué está pasando?, ¿Qué es eso? ¡Vean todos!
Óscar se desconcertó porque notó que las miradas y murmullos no eran para él. Volteó para corroborar que el cuerpo del senador se estaba regentado y mostraba signos de vida tal como en el momento que él lo había convertido en polvo.
"¿Qué es esto?"susurraba desconcertado"¿Cómo es posible esto?
La multitud ahora hablaba de otro personaje que había hecho aparición caminando dentro de los policías hasta ponerse muy cerca de Óscar. Era un ser igual de alto que él, pero rojo y con unas grandes alas que lo hacían ver muy espectacular en la hermosa explanada del zócalo.
—He venido a desmentir tu patético truco como lo prometi—El recién llegado le hablaba a su adversario.—Pediste que me presentara, pues aquí estoy dispuesto a hacerte frente.
Óscar volteó para observar a este ser que se paraba a unos metros de él en postura retadora.
—Esto no es ningún truco y te lo demostraré.—Juntó sus manos nuevamente y las movió como si lanzara algo hacia él.—Conoce mi juicio y muere incrédulo.
En cuestión de segundos el ser rojo se convirtió en polvo quedando un montón en el piso.
—Lo ven, así quedará todo aquel que me desafíe.—Volteó a ver al senador que estaba temblando de miedo ya sin sus ataduras.—¡Morirás por segunda vez!
—Tranquilo gran mago.—Decía nuevamente el ser rojo en tono de burla mientras se unía todo el polvo para darle forma nuevamente.
Óscar lo miró desconectado, preguntándose cómo era esto posible.
—¿Solo sabes ese truco falso dios?
—No es ningún truco, es mi juicio y no importa cuanto te rehúses, caerás.
Lanzó nuevamente algo de sus manos al ser de rojo y se volvió a convertir en polvo pero en segundos se levantó para seguir con sus burlas.
—Las personas se van a aburrir del mismo truco varias veces, has perdido… ríndete.—Lo señaló.—Tú no podrás matar a nadie más.
Óscar desesperado por su fallido plan y al ver que las personas ya empezaban a dudar de él decidió intentar irse de ahí.
—El ahora va huir.—Decía el ser rojo mientras se dirigía a la policía.—Usen el protector de helio que les di y atrapenlo.—Les daba ánimos.—Tranquilos, si le llega a dar alguno yo los restructuraré.
Con el estorboso traje y las plataformas, el falso dios no llegó muy lejos antes de ser detenido por la policía ante la vista y grabaciones de millones de personas. El rey del cambio no solo había sido desmentido sino que también había caído.
—Cuando lo atrapen por favor mantengan el acuerdo de no quitarle la máscara.—pedía nuevamente el ser de la máscara de águila.—su integridad debe permanecer intacta.
Los policías únicamente lo aprisionaron haciendo caso a esta petición de no quitarle la máscara y así lo llevaron a una patrulla y luego a una prisión.
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Editado: 25.03.2025