Continuar: el comienzo

Capítulo 4: Miharu.

Unos años antes:

Era la noche más oscura que podría haber imaginado, las calles estaban vacías, pero era obvio, no todos sentían la necesidad de salir a altas horas de la noche. Quién sabe que nos depara a nosotros o al resto. Todo el mundo se vuelve loco en estas épocas.

Una de las pocas noticias que me gustaría escuchar sería que todo este caos que rodea la ciudad fuera una simple peste que se cura con algún remedio o algo por el estilo, pero esto es diferente a lo que estábamos acostumbrados. Algunos de nosotros logramos sobrevivir ¿Qué más no quedaba? Teníamos que seguir viviendo a pesar de las pésimas condiciones y los constantes abusos de nuestros superiores. Las reprimendas hacia todos se fueron debilitando, pero ya que, son pocos los que pisan el negro empedrado de las calles a cualquier hora del día.

Thames Town, la ciudad de las oportunidades para muchos, el infierno en la tierra para los que aquí la habitamos. Pasaron muchos años desde que el oficial Kazuo dejo el mando pensando que, aquellos que estuvieran después de él fueran a seguir su legado de justicia y razón, pero a su vez lo único que heredaron fue su mano rígida y su sentido de hacer cumplir la ley ¿Qué ley? Las que ellos mismos quisieran.  Nadie sabe de ellos, y los pocos que sí desparecen al poco tiempo.

Conocí a mucha gente en ese entonces, muchas personas… pues claro, quien más sabría de todas esas cosas más quien fue parte de las fuerzas. Conocí a Kazuo en sus últimos años, justo antes de que s retirara. Fue triste el saber lo de su familia, pero nunca esperé que fuera a dejarlo todo y se conformara con solo servir a quién, bueno, ayudo a hundir a esta ciudad en lo mas recóndito de su existencia.

Fue en aquel entonces talvez, al poco tiempo que él se fue, que llego el chico nuevo, Connor. Era un chico amable y responsable, más de lo que esperaría para un joven de su edad. Tenía el pelo castaño, corto y un poco alborotado. Era delgado, tanto que pareciera que su vestimenta estuviera de adorno. Trabajamos juntos por varios años, y creo que él fue la única razón por la cual… aun sigo en este mundo.

***

Lo recuerdo bien, era un día intenso en el trabajo, las nuevas fuerzas apenas asumían el mando y, fue ahí cuando todo cambió… grupos y grupos se dispersaban por las calles, fuerzas armadas acaparaban la ciudad sin ningún aviso llevándose todo a su paso. Recuerdo la primera orden que recibí de ellos al llegar ese día «sal a la calle y acaba con todo a tu paso, la ciudad merece un orden, no hay tiempo para explicaciones» ¿Qué clase de persona aceptaría tal orden sin dar alguna objeción? Muchos de mis compañeros pensaron los mismo, pero pocos imaginaron lo que vendría a después: todo los que se reusaron fueron eliminado. Mis compañeros uno por uno fue muerto sin piedad.

Casi no dieron mis ojos para ver lo que presencie en ese instante. Pocos quedamos, entre ellos estábamos Connor y Yo, los cuales por alguna razón reusamos y nos fuimos. ¿Por qué no nos acabaron también? Talvez tenia otros planes para nosotros los cuales aún desconocíamos.

***

Huimos hacia la más cercana, Goastwood. Éramos unos pocos, solos cuatro logramos escapar entre los cuales estaba Connor. Luego junto a nosotros también nos acompaño Alice, una oficial de rango menor que tras la muerte de su esposo había adquirido sus deudas, razón por la cual había ingresado a las fuerzas. Junto a ella se encontraba Franz, el mayor del grupo. Era un hombre de unos 40 años, que siempre llevaba sobre si un estuche, en el cual cargaba su amado rifle, el cual uso durante muchos años en operaciones especiales.

Llegados a Goastwood, buscamos a alguien para pedir ayuda y resguardo por un tiempo. Al adentrarnos a la ciudad, guardando la entrada se encentraba una persona, Alric, un anciano de cabello cano, el cual se dedicaba a interrogar a quienes entraran a esta misma antes de brindarles ayuda si era necesario.

Le preguntamos por un alojamiento, ya que huíamos de nuestra ciudad por conflictos… no dimos más detalles de nuestra persona o nuestra situación como tal. Nos guio hacia un hotel muy cerca de la entrada, el Haludovo. Al llegar ahí, cada uno tomo su camino. Todos pasamos la noche en habitaciones diferentes, lo cual fue la peor idea que llegamos a tener. En la habitación de Flanz, mientras él descansaba, una persona se metió y le arrebato su tan preciado rifle, y con ello, su vida misma. Al lado de su almohada dejo una nota para quien lo viera al día siguiente «Me causaste muchos problemas, tomare tu juguete en su lugar» tiempo después descubrimos que él había tomado partido, y había derribado a muchos de los de la nueva fuerza antes de huir con nosotros.

Alice por su parte, prefirió dar un pequeño paseo en la noche, pero al desconocer la zona, prefirio ir en busca de Alric. Al irse, terminó perdiéndose en la densa niebla que rodeaba esta misteriosa ciudad. Desorientada, termina perdiéndose en pleno centro. Luego de un tiempo ella fue rodead por cuatro entes desconocidos, criaturas aparéntenle sin vida y con figura humana. Eran personas, sí, pero ¿qué tanto de ellos? Afortunadamente logro huir. Retomando su camino se encuentran con Alric quien decide guiarla de nuevo hacia el hotel para estar asalvo una vez más.

***

Esa noche no logré dormir, pasé horas y horas rodeando mi habitación. Llegando la madrugada, alguien toca a mí puerta. Al abrir, vi que era Connor, al parecer se veía preocupado. Al entrar, me contó sobre un proyecto que había desarrollado hace mucho, uno que podría traerle muchos problemas al mundo entero… dijo que él era el único que conocía esto, y que además de mí, solo aquella fuerza conocía esto.



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En el texto hay: misterio, ciencia ficion, drama

Editado: 09.02.2022

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