Sentada al borde de nada, espero la hora de mi último suspiro. Tal vez no sea el mejor final, pero creo que es lo que él hubiera querido. Antes pensaba, que, si observaba hacia su luz, la luna me uniría a aquella persona amada, pero ya desde hace tiempo que no se encuentra con nosotros, y día a día, pienso que, está mejor ahora que cuando yacía junto a los vivos.
Puede que sea un acto de cobardía para algunos, pero para mi es una filosofía, el pensar que hay más allá, el saber si en aquel lugar estaré mejor; si mis errores serian perdonados, y mis faltas se olvidaran como un simple sueño en una noche larga.
Estar sentada tanto tiempo comienza a fatigarme, tal sería mejor recostarme un poco. Tendida en el suelo, me quedo estupefacta, como si nada importara, solo observo al cielo, y espero la hora exacta para terminar con mi martirio.
Eran la 11pm y aun no llegaba. Creo que se le hizo algo tarde, o tal vez el llevar una vida real es un tanto agotador.
No lo culparía si no apareciera, ya que aun así, nada de lo que vaya a pasar en este día cambiara. Hoy se termina mi camino, y si alguien conoce mi historia o no, ya no importa, quienes me conocieron sabrán quien fui, y quien seré aun cuando ya no este.
Estaba tan perdida en mis pensamientos, que ni siquiera lo oí llegar.
-Es una hermosa noche, esta para morirse. - dijo en un tono irónico.
-Nunca has tenido buen sentido del humor, y esta no es la excepción Kazuo.- dije, reincorporándome.
-Creo que es mejor comenzar de una buena vez, el tiempo es valioso, y creo que a ti no te sobra. - dijo kazuo, riéndose entre dientes.
-Eres un idiota. Está bien, comencemos, solo te contare lo que necesitas saber, ya que, en parte, tú estabas ahí.
Editado: 31.12.2025