Para mi generación de cristal:
Ojalá estas páginas les recuerden que no están condenados a repetir los patrones de su época.
No están rotos.
Están hechos de una sensibilidad que el mundo aún no sabe comprender. Ustedes sienten más, aman más y cargan un mundo que no aprendió a ser suave.
Y aun así siguen buscando un lugar donde el corazón pueda descansar sin miedo.
Este libro es para quienes han sido heridos por la rapidez del mundo, para quienes han amado con temor a romperse y aun así conservan la esperanza de que existe un amor que se queda.
Que pueden elegir profundidad en un mundo de caos donde todo se cree un "pasa tiempo",
y que su brillo —aunque a veces duela—es la prueba de que siguen vivos, sensibles y capaces de amar de verdad.