Hay historias que no comienzan con un suceso extraordinario, sino con un simple
gesto: una mirada entre amigos, una idea que nace sin pedir permiso, una curiosidad
que late más fuerte que la rutina.
A veces, sin darnos cuenta, ese gesto nos lleva a cruzar un límite invisible.
Un umbral.
Una contracara.
Esta no es la historia de héroes ni de villanos.
Es la historia de cuatro jóvenes que, guiados por la aventura, por la magia de descubrir lo desconocido y por la fuerza de un vínculo que parecía inquebrantable, encontraron un lugar que no figuraba en ningún mapa… y también se encontraron a sí mismos frente a algo que jamás esperaron vivir.
Lo que aquí se cuenta nació como un día luminoso, como un juego, como una
travesía inocente.
Pero toda luz tiene su sombra, y todo camino guarda una zona donde lo imprevisible asoma sin avisar.
Este libro no busca enaltecer la oscuridad, sino resaltar lo que la vence: la intuición,
la astucia, el coraje…
Y esa amistad que, aun temblando, sabe mantenerse de pie.
Porque hay momentos que cambian la forma en que vemos el mundo.
Momentos que nos obligan a crecer antes de lo previsto.
Momentos en los que la aventura muestra su contracara.
Esta es una de esas historias.