Contrato con el Ceo oscuro

Capitulo 8: Despierta y no me dejes

El sonido del monitor era lo único que rompía el silencio.

Sofía seguía ahí.
Sin moverse.
Sin irse.

Su mano entrelazada con la de él.

—No puedes tardarte tanto… —murmuró—. No eres tan importante.

Pero su voz temblaba.

—Bueno… sí lo eres.

Cerró los ojos.

Cansada.

Y entonces…

Un leve movimiento.

Despertar

—…Sofía…

Ella abrió los ojos de golpe.

—¿Lucian?

Él la estaba mirando.

Débil… pero despierto.

—Sigues… hablando demasiado…

Sofía soltó una risa entre lágrimas.

—¡Idiota! —dijo, acercándose—. ¡Pensé que—

No terminó.

Lo abrazó.

Con cuidado.

Como si tuviera miedo de romperlo.

Y por primera vez…

Lucian no la detuvo.

Lo que escuchó

—Escuché algo… —murmuró él.

Sofía se tensó.

—¿Qué…?

Lucian la miró fijamente.

—Antes de despertar…

Silencio.

—¿Lo decías en serio?

El corazón de Sofía latía demasiado rápido.

—Lucian, yo—

—Dijiste que me amas.

Directo.

Sin rodeos.

Sofía cerró los ojos.

Ya no podía esconderlo.

—Sí.

Pausa.

—Lo dije… y lo siento.

Silencio.
Lucian no respondió de inmediato.
Solo la miró.
Como si intentara entender algo que nunca había sentido.
—Esto no era parte del trato…
—Lo sé —respondió ella—. Pero pasó.
La respuesta
Lucian apretó suavemente su mano.
—No sé cómo hacerlo.
Sofía frunció el ceño.
—¿Qué?

—Esto.

Pausa.

—Sentir.

Eso la sorprendió.

—Nunca he… —continuó él—. Nunca me lo permití.

Silencio.

—Pero contigo…

Se detuvo.

Por primera vez… inseguro.

—No quiero perderte.

El corazón de Sofía se aceleró.

—Entonces no lo hagas.

Lucian la acercó un poco más.

—Quédate.

No fue una orden.

Fue una petición.

Nuevo peligro

La puerta se abrió.

De golpe.

—Qué escena tan… conmovedora.

Ambos se giraron.

Una mujer.
Elegante. Fría.
Y familiar.

—Clara… —murmuró Lucian.

Sofía sintió algo incómodo.

—¿Quién es ella realmente?

Clara sonrió.

Pero no era amable.

—Soy alguien que no fue un “error”.

Silencio.

—Soy la prometida real de Lucian.

El mundo se detuvo.

Impacto

Sofía soltó la mano de Lucian.

—¿Qué…?

Miró a Lucian.

—¿Es verdad?

Lucian no respondió de inmediato.

Y ese silencio…

Dolió.

—Era un acuerdo —dijo al final.

—¿Era? —repitió Clara—. No tan rápido.

Se acercó.

—Las cosas han cambiado.

Su mirada pasó de Lucian a Sofía.

—Y tú… eres el problema.

Final intenso

Clara cruzó los brazos.

—Si quieres seguir con vida, deberías alejarte de él.

Sofía se tensó.

—No me das órdenes.

Clara sonrió.

—No. Pero puedo darte consecuencias.

Silencio.

Peligro.

—Porque esto ya no es solo un juego de amor…

Pausa.

—Es una guerra.

Continuará…




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.