La advertencia de Clara no fue una amenaza vacía.
Fue una promesa.
El ataque
Esa misma noche.
La mansión Wolfe ya no era segura.
—Tenemos movimiento afuera —dijo uno de los hombres de seguridad.
Lucian se tensó de inmediato.
—Refuercen todas las entradas.
Sofía sintió el miedo recorrer su cuerpo.
—¿Es ella?
Lucian no respondió.
Pero no hacía falta.
Explosión
El sonido sacudió toda la casa.
Vidrios rotos. Gritos.
Caos.
—¡Sofía! —Lucian corrió hacia ella.
La tomó del brazo.
—Ven conmigo.
—¿Qué está pasando?
—Clara.
Una sola palabra.
Pero lo explicaba todo.
Huida
Corrieron por los pasillos mientras todo se derrumbaba a su alrededor.
—¡Por aquí! —ordenó Lucian.
Pero cuando llegaron a la salida—
Hombres armados.
Bloqueando el camino.
—Se acabó —dijo uno.
Lucian se puso delante de Sofía.
—No.
Su voz era baja.
Peligrosa.
—Aún no.
El secreto de Sofía
—Entréguenla —dijo el hombre—. Solo la queremos a ella.
Sofía se quedó paralizada.
—¿A mí?
Lucian apretó los dientes.
—No la van a tocar.
—No tienes opción.
Silencio.
—Ella es la clave.
El corazón de Sofía latía con fuerza.
—¿De qué están hablando?
El hombre sonrió.
—¿De verdad no sabes?
Pausa.
—Tu familia no solo estaba involucrada…
Sofía sintió el mundo detenerse.
—Tú también lo estás.
—¿Qué?
—Desde que naciste.
Silencio.
—Eres heredera de todo.
Impacto
—No… eso no es posible.
Lucian cerró los ojos.
—Es verdad.
Sofía lo miró.
—¿Lo sabías?
Silencio.
—Sí.
Eso dolió más que todo.
—Y no me dijiste nada.
—Quería protegerte.
—¡Mintiéndome!
Decisión
—Tiempo terminado —dijo el hombre—. O la entregas…
Apuntó su arma.
—O mueres con ella.
Silencio.
Lucian no dudó.
—No.
Se puso completamente frente a Sofía.
—Si la quieren…
Pausa.
—Van a tener que matarme primero.
El corazón de Sofía se rompió.
—Lucian, no—
—No voy a perderte.
Giro inesperado
De repente—
Disparos.
Pero no de ellos.
Los hombres cayeron uno a uno.
Sofía se cubrió.
Lucian reaccionó.
—¿Qué—?
—Siempre llego en el momento perfecto.
Ambos se giraron.
Daniel.
Pero esta vez…
No estaba solo.
Final impactante
—¿Qué estás haciendo? —preguntó Lucian.
Daniel sonrió.
—Cambiando las reglas.
Sofía lo miró confundida.
—¿Nos estás ayudando?
Pausa.
—Por ahora.
Silencio.
—Porque nadie toca lo que es mío…
Su mirada se fijó en ella.
—Sin mi permiso.
Continuará...