El silencio después de la muerte de Daniel no fue paz.
Fue… el inicio de algo peor.
Después de la caída
El viento soplaba frío en el lugar abandonado.
Sofía seguía de rodillas.
Manchada de polvo… y de dolor.
—Tenemos que irnos —dijo Lucian por tercera vez.
Pero esta vez…
Ella respondió.
—No.
Lucian se tensó.
—Sofía—
—No me voy a ir como si nada hubiera pasado.
Su voz ya no temblaba.
Eso fue lo que más le preocupó.
—Esto no es seguro.
—Nada lo es.
Silencio.
Sofía miró el cuerpo de Daniel una última vez.
—Nos traicionó…
Pausa.
—Pero también me salvó.
Lucian no dijo nada.
Porque sabía…
Que eso era verdad.
El cambio
Horas después…
Un nuevo lugar.
Seguro. Oculto.
Pero Sofía ya no era la misma.
Estaba de pie frente al espejo.
Mirándose.
Como si viera a otra persona.
—¿Qué estás pensando? —preguntó Lucian desde la puerta.
Sofía no se giró.
—Que ya entendí todo.
Silencio.
—Esto no va a terminar hasta que alguien pierda todo.
Lucian caminó hacia ella lentamente.
—No tienes que hacerlo sola.
—No estoy sola.
Por primera vez…
Lo miró.
Firme.
—Pero tampoco soy la misma chica que aceptó un contrato.
Plan de venganza
Sobre la mesa había documentos.
Mapas.
Nombres.
Información.
—Clara tiene tres puntos débiles —dijo Sofía—. Su dinero, su reputación… y su familia.
Lucian la observó con atención.
—¿Cómo conseguiste esto?
—Siempre estuve dentro de ese mundo… solo que no lo sabía.
Pausa.
—Ahora sí.
Lucian cruzó los brazos.
—¿Cuál es tu plan?
Sofía respiró hondo.
—Quitarle todo… poco a poco.
Silencio.
—Como ella intentó hacer conmigo.
Momento entre ellos
El ambiente cambió.
Ya no era solo estrategia.
Era algo más.
Lucian se acercó.
—Te estás convirtiendo en alguien peligroso.
Sofía sonrió apenas.
—¿Te preocupa?
—No.
Pausa.
—Me impresiona.
Silencio.
Sus miradas se encontraron.
Intensas.
Cercanas.
—Esto no es un juego, Sofía —dijo él en voz baja.
—Nunca lo fue.
Lucian levantó la mano…
Y tocó su rostro con suavidad.
—Podrías perderte en esto.
Sofía no se alejó.
—Solo si tú me dejas caer.
Eso fue todo.
Lucian la acercó.
Y esta vez…
El beso no fue duda.
No fue impulso.
Fue decisión.
Fuerte. Real. Necesario.
Como si ambos supieran…
Que el tiempo se estaba acabando.
El giro inesperado
Horas después…
Uno de los hombres de Lucian entró apresurado.
—Tenemos un problema.
—Habla —ordenó Lucian.
—El cuerpo de Daniel…
Silencio.
—No está.
Sofía se quedó inmóvil.
—¿Qué?
—Desapareció.
El aire se volvió frío.
Impacto
—Eso no es posible —susurró Sofía.
—Lo es —respondió el hombre—. Alguien lo sacó antes de que regresáramos.
Silencio.
Lucian entrecerró los ojos.
—O… él nunca estuvo realmente muerto.
Sofía sintió un escalofrío.
—No…
Recordó sus últimas palabras.
Su mirada.
—Eso significa que—
Última escena
En algún lugar desconocido…
Una habitación oscura.
Una figura en una cama.
Respirando.
Débil… pero viva.
Una voz se escuchó.
—Te necesitamos de nuevo.
Silencio.
Los ojos de Daniel se abrieron lentamente.
—Esto… aún no termina…
Continuará…