Contrato Matrimonial

3. No me caso

—Un elegante se columpiaba sobre la tela de una araña —canto mientras Vivian se ríe de algo que Olivia le dice—. Cuando vio que resistía, fue y buscó otro jodido elefante pesado y la tela de araña se cayó. ¿Cómo mierda una tela tan frágil iba a aguantar tanto peso? Esa canción me mintió toda mi vida. —Un toque en mi hombro hace que deje de hablar conmigo misma.

Volteo para respirar lentamente. ¿Alguna vez han tenido un flechazo fuerte por alguien? Creo que es lo normal y que casi a todos les pasa. Pues eso, mi flechazo fuerte siempre ha sido Stefan. El chico de mirada tierna que ahora me sonríe de esa manera tan preciosa que provoca que quiera babear.

Sí, puede que acosara a su primo, pero fue porque aún no lo conocía.

—Hola, Adeline. —Quiero suspirar, pero si lo hago me vería ridícula.

—Hola, Stefan. —Él me sonríe de esa manera que me hace sentir estúpida.

—No sabía que las princesas Ashford vendrían a la empresa. —Mis hermanas le sonríen.

—Tenemos un asunto pendiente —dice Olivia sonriendo.

—Aunque el asunto es conmigo, no con ustedes —les recuerdo, y ambas hacen un ademán con las manos, logrando que ruede los ojos.

—Fallos técnicos en el mensaje de papá, pero te aseguro que él quería que viniéramos —dice Vivian con una sonrisa.

—Bueno, entonces las dejo. Me alegra verte, Adeline. Deberías pasar más seguido. —Lo veo alejarse y suspiro.

—Y sigues flechada por él —murmura Olivia con una sonrisa.

—¿Ya viste esa sonrisa? —pregunto con un suspiro patético—. Él es tan lindo... —murmuro.

—Y tan lento también —termina Vivian mirando sus uñas. La miro de mala manera—. ¿Qué? Hasta Olivia sabe que el chico es muy lento. Tú le gustas, él te gusta y, aun así, no se atreve a más que ser cordial contigo. Entonces, sí, es lento. —Ruedo los ojos.

—Vamos, estoy atrasada y papá tiene una reunión pronto. —No puedo dar un paso más porque la señorita Miss fotos, llamada Nancy aparece frente a mí.

—¡Oh! Adeline, no sabía que estabas de visita en la empresa del padre de mi novio, aunque no sé como entraste siendo tan... salvaje. —Sus largas uñas acarician su brazo derecho en una clara señal de que quiere intimidarme.

—También es de mi padre, así que tengo más derechos que tú. —Su sonrisa se borra.

—Estúpida.

La tos falsa de Olivia hace que mi sonrisa crezca y que los labios de Nancy se aprieten. Ella, por supuesto, escuchó cómo la llamaban estúpida.

—A ti te conozco. Eres Olivia —dice con esa voz súper dulce que me da arcadas.

—Y yo a ti. Tú eres la chica de mucho amor en sus fotos de Instagram. —¿Mencioné que a veces amo a mis hermanas?

—¿Qué puedo decirte? Ethan y yo nos amamos. —La sonrisa vuelve a aparecer en su rostro.

—Lo extraño es que las fotos solo las subes tú. Sigo a Ethan y solo hay una contigo. Una de hace cuatro años. —Quiero aplaudir a Vivian en este momento por ser una acosadora profesional en busca de información y encontrarla.

—No sabía que me investigabas. Por cierto, ¿quién eres? —Mi hermana da un paso al frente, intimidándola.

Vivian es una mujer muy hermosa. Su cabellera azabache cae como una cascada hasta el trasero, tiene un cuerpo de infarto y siempre está impecable. Le encanta la moda, pero no solo tiene zapatos en la cabeza. A la hora de poner su inteligencia sobre la mesa, es una puta cerebrito que le calla la boca a quien sea. Ella rompe cualquier estereotipo de que una mujer puede ser una loca por la moda y los zapatos y, al mismo tiempo, tener una inteligencia por encima de cualquiera.

—Vivian Ashford. —Ella tiende su mano—. Un placer.

—Nancy, novia de Ethan. —Estrecha su mano.

—Bien, ahora vámonos a la junta porque estamos un poco tarde. —Nancy me sonríe.

—Yo también voy para allá. ¿Por qué me habrán llamado? —No respondo y solo me dedico a caminar hasta la sala de juntas.

Al entrar me encuentro con cinco hombres: mi padre, Edward, Landon, Nathan y Ethan. Este último toma café mientras le dice algo a Landon. Le sonrío a Nathan antes de saltar sobre él, enredando mis piernas en su cintura, y beso su mejilla.

—Alguien está feliz de verme. —Dice bajándome y besando mi frente.

—Me acordé de que tengo que darte amor de vez en cuando. —Él se ríe mirando detrás de mí.

—Pero si son la dulce Olivia y la hermosa Vivian. —Vivian se echa aire con las manos. Es tan dramática.

—No más que me sonrojo. —No me pasa desapercibido que Nathan no le dedica ningún halago a Nancy y eso hace que sonría.

¿Quién no quiere un mejor amigo tan bueno como él?

—¡Amor! —Ella chilla corriendo hacia Ethan, quien la besa y luego posa una mano en su cintura.

—Bien, ya están aquí. Hay más personas de las que esperaba. —Landon levanta la mano.

—¿No se supone que en las juntas todos se sientan y luego discuten el tema? —Todos nos miramos a la vez que asentimos.

—Sí, es cierto. —Papá suspira. —Tomen asiento. —Mis guardianas del día de hoy, Vivian y Olivia, se sientan a mi lado, teniendo a los hermanos Hawthorne de frente junto a la señorita Fotos de Instagram.

—Bien, como Edward Hawthorne les contaba —dice papá—, hay un caso de urgencia que debe tratarse con Ethan y Adeline.

—En pocas palabras, estamos sobrando aquí. —Murmura Olivia.

—Me encantan sus palabras dulces. —Dice Nathan, buscando molestarla.

—Tengo muchísimas palabras dulces por decir aún, Nathan. —Olivia muerde sus labios carnosos y Nathan mira justo donde su labio queda atrapado entre sus dientes—. Como, por ejemplo, que se te va a caer la baba si continúas mirándome como un depravado. Eres un cochino. Iugh, no entiendo cómo eres un playboy siendo tan... tan...

—Admite que estoy bueno, Olivia. Incluso, si me lo propongo, puedo hacer que tus bragas...

—¡Bien! —Edward se levanta—. Aunque nos encante ver todo el amor que se tienen...

—Detecto sarcasmo. —Dice Landon mientras juega con su celular.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.