—Bienvenidos a nuestro programa, público televidente —un bullicio se escucha en todo el estudio. Ethan me mira con ojos asustados, como un cordero a punto de ser atrapado. Idiota, él solo tenía que huir del país y esto no estaría pasando—. Hoy tenemos a la primera pareja. Ellos son quienes abrirán las puertas a este magnífico programa —Ethan pasa uno de sus brazos por encima de mis hombros y controlo las ganas de sacarle los ojos—Nuestros invitados: Ethan Hawthorne y Adeline Ashford —ambos nos ponemos de pie con una sonrisa encantadora y falsa de feliz pareja—La maravillosa pareja que quiere dar el siguiente paso en su relación: la boda. Ellos serán una grandiosa pareja.
—Hola —digo con una sonrisa y, de reojo, veo cómo el padre de Ethan parece un maníaco.
¿Saben qué es peor que formalizar públicamente mi no relación con Ethan? Pues que mi padre separa una de mis grandes debilidades. Justamente ahora, mi padre mantiene unas tijeras que cortarían hasta una cabeza humana junto al peludo cuerpo de mi peluche. ¿Qué? Todos hemos tenido alguna vez ese peluche que nos acompañó por mucho tiempo. Bueno, el peluche que mi padre sostiene es mi favorito y me lo regalaron cuando tenía un año. Yo sí sé cuidar lo que me regalan.
El caso es que amo a ese peluche y es una de mis más grandes debilidades. Mi padre parece un loco amenazándome con mi peluche para que haga esta estupidez. En el momento en que confirme todo, entonces habrá boda. Claro, eso si no apuñalo a Perrothan antes.
—¿Cómo está la pareja más hablada de todos los tiempos? —pregunta el chico que es el entrevistador—. No pensamos que alguien tan famoso como ustedes sería seleccionado entre millones de propuestas. ¿Cómo se sienten con eso? —Ethan mantiene su mano entrelazada con la mía y eso provoca que quiera vomitar.
¡Iug! La misma mano asquerosa que sostuvo la de Miss Fotos.
—Estamos muy felices de haber sido los ganadores. Ahora solo debemos llegar a la final —dice con una sonrisa, mirando cómo su padre mantiene un póster de Rebelde firmado por la banda. Ahora soy yo quien quiere reír. Esa es una de las grandes debilidades de Ethan.
—Esto, público, es lo que yo llamo amor —Ethan rodea mi cintura y mi padre me lanza una mirada. Esa mirada de: «Estropealo y tu peluche muere». Pobre señor Ninfómano.
¿Qué? Cuando era pequeña lo llamaba Peluche Cariñosito. Luego aprendí a leer y vi la palabra. Desde entonces es Ninfómano. Aunque mi madre haya pegado el grito al cielo cuando me escuchó llamarlo así. Qué inocente era.
—Tú siempre tan elocuente —él sonríe.
—Tomen asiento, la entrevista comenzará —me siento como toda una dama. Cruzo mis piernas y mi vestido se corre un poco hacia arriba.
—Adelante —le digo con una sonrisa.
—Muy bien, ¿desde cuándo es que se aman tanto? Porque, según mis fuentes, ustedes se gritaron de todo en un evento organizado por sus padres —nos miramos «risueños» y le regalamos una sonrisa tonta. Todo como Victoria y Eleanor han planeado.
Madres traidoras.
—Eso solo fue parte del show. La realidad es que nos amamos desde pequeños —respondo batiendo mis pestañas—Antes éramos mejores amigos, hasta que Ethan me traicio... Hasta que Ethan se declaró y me dijo que moría de amor por mí —él escucha atento—Por supuesto que lo rechacé —se escucha un «ohhhh».
—Bueno, cariño, no estás diciendo las cosas como realmente son —habla apretando los dientes—Ella pensaba que besar era chuparse los ojos, por esa razón huyó —las risas en el estudio se escuchan.
—Por lo menos yo pensaba eso. Tú pensabas que besar era chupar los dedos de los pies con excremento de los cerdos en ellos —una mueca de disgusto se forma en sus labios.
—Bueno, esta pareja, al parecer, tiene muchas historias —muerdo mis labios.
Si él supiera.
Las preguntas van y vienen, a la vez que nuestros padres mantienen la amenaza. Esto es injusto. Ahora sí, públicamente estoy comprometida con un grandísimo idiota que pasó con honores en la universidad de idiotas mayores.
—Bien, esto es todo. Estaremos dándoles seguimiento a esta hermosa pareja. Se despide su conductor del programa. Nos vemos en la próxima —suspiro cansada y salgo del lugar en busca de Ninfómano.
—¡Ninfómano! —grito y todas las miradas se posan en mí. Yo las ignoro y corro por mi peluche.
—¡Mi póster! —Ethan corre hacia su póster de RBD. Estamos como si nos hubieran quitado lo más preciado de nuestra existencia.
—Bien, chicos, el primer paso ya está completado —dice Edward, alejando las tijeras que amenazaban el póster de Ethan—Mientras continúen colaborando tan amablemente, no habrá inconveniente —la sonrisa que nos regala hace que quiera sacarles los ojos.
—Son unos idiotas —digo, caminando lejos de ellos.
—¡Nathan! —el grito de Olivia me detiene. Miro hacia donde proviene y abro y cierro mi boca. Veo la escena muy comprometedora formada por mi hermana y mi mejor amigo. Un silbido se escucha a mi lado y Ethan y yo miramos. Nathan está sin camisa y con Olivia en sujetador bajo su cuerpo. Ella me mira sorprendida y bastante roja. —No es lo que parece —dice y Nathan ríe.
—Es justamente lo que parece —dice él sin dejarla salir.
—¿Ustedes estaban por tener sexo en un estudio? —pregunta Ethan— ¡Wao!, pero qué calentones son —Nathan le da una sonrisa cómplice al idiota de su hermano.
—¡Oh, Dios, Olivia está por tener sexo en un estudio! —el grito de Vivian nos hace saltar a todos. Ella está en sus usuales tacones y tiene las manos en los labios y los ojos abiertos.
—No, no estábamos teniendo sexo en el estudio —dice.
—Pero qué coqueta cuñada —dice Landon con una sonrisa.
—¡Maldición, que no tenía sexo! ¡Y tú déjame levantarme, maldito idiota! —Nathan le sonríe y entierra su cabeza en el cuello de Olivia.
—¿Me da tiempo de ir por palomitas para ver una película porno en vivo? —pregunta Ethan.
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Editado: 23.07.2026