Contrato Matrimonial

8. Despedida de soltera

Maldigo por lo bajo cuando abro los ojos y el dolor de cabeza me ataca. Gimo de manera dramática y cierro los ojos, juro que ya no vuelvo a beber.

Lo mismo prometiste la última vez, y mírate aquí, dando pena ajena.

Ignoro, como siempre, la voz que me ataca y me aclaro la garganta, pero la tengo seca. Solo recordar que anoche fue mi "despedida de soltera" hace que tenga ganas de reír.

Reír de varias cosas, como por ejemplo enumerar los acontecimientos:

  1. Vivian le tocó el pene al stripper, que al parecer era gay o nuevo, y salió huyendo de ella, razón por la cual la tarifa que tenían bajó.
  2. La novia de Ethan apareció haciendo un escándalo porque ella aún lo amaba y que yo era una roba novios —sus palabras, no las mías—, al mismo tiempo que lloraba histérica. Razón por la cual le dimos la dirección de la despedida de soltero de Ethan.
  3. El alcohol afectó tanto nuestros cerebros que terminamos en la despedida de Ethan bailando en los tubos. Tengo que decir que Olivia me sorprendió. Ya veo por qué algunos de sus ex no la superan.
  4. Ethan vomitó sobre su novia.
  5. Yo lo grabé todo.

Ahora que lo pienso, fue una muy buena despedida de soltera. Me río, pero luego mi risa se apaga al ver entrar a Olivia con cara de velorio, algo raro en alguien tan energética como ella.

—Tienes que acabar con mi vida, no puedo creer que lo hice en realidad —dice ella, lanzándose sobre mi cama y cubriéndose los ojos con las manos—Soy una idiota —murmura para luego apartar las manos y mirarme.

—Eso ya lo sabía, pero ¿por qué lo reconoces? —ella muerde sus labios y Vivian entra.

—Maldita resaca —murmura con una pijama sexy y unos malditos tacones que me hacen poner los ojos en blanco.

—¿Cómo puedes andar en tacones desde que te levantas? —Olivia se adelanta a preguntar lo que yo iba a hacer.

—¿Qué? —ella nos mira—Son hermosos, ¿acaso no lo ven? —golpeo mi frente de manera dramática.

—Dios, de verdad que tienes un problema serio, cariño. —Hace uno de esos pucheros que harían babear a Landon.

—Ya te dije que me veo genial —murmura, y la puerta se abre para dejar entrar a Charlotte con Harper.

—¡Ya te dije que es un idiota! —grita Harper, furiosa.

—¿Quién es un idiota? —pregunto, acomodándome en mi enorme cama.

—Jeremy, es un completo inútil el muy maldito. —Arrugo el ceño.

—¿Conocíamos a algún Jeremy? —Charlotte suspira.

—Fue su amigo con derechos y anoche se estaba comiendo a otra manzanita luego de que Harper le declarara sus sentimientos. —Ella rueda los ojos y toma un mechón de su pelo para enredarlo entre sus dedos.

—Pero si piensa que estaré llorando por eso, se puede meter sus pensamientos por el... Por el...

—¿Culo? —pregunta Olivia, ayudándola, ya que Harper no es de insultar a las personas.

—Sí, por el trasero —dice con cara de victoria.

—Por el culo sonaba más rudo, ¿eres consciente de eso? —pregunto y ella suspira.

—Lo hecho, hecho está. —Todas se sientan en mi cama.

—Olivia estaba a punto de contarme su trágica historia de anoche —digo estirando las piernas y subiéndolas encima de los muslos de Charlotte—Maldición, Charlotte, hoy tus labios se ven sexys; si fuese lesbiana, juro que haría cosas indecentes contigo. —Ella me guiña un ojo.

—Aún podemos hacer cosas indecentes —propone con mirada pícara.

—Cuando quieras, amor. —Ella ríe y niega.

—¡Es mi momento de tragedia! Así que no me interrumpan —dice Olivia, acomodando su hermoso pelo en una coleta desordenada—Bien, les contaré mi triste y trágica historia. La titulo "La trágica noche del alcohol". —Todas nos damos un golpe en la frente al escuchar ese estúpido título.

—Ningún título que lleve alcohol es trágico —dice Charlotte con una sonrisa de autosuficiencia y confianza.

—Claro, dile eso a mi yo borracha —comento de manera distraída.

—Adeline, tus historias siempre terminan trágicas con alcohol o sin alcohol —contraataca Charlotte, y pongo los ojos en blanco.

—¡Necesito su atención, por favor! —grita Olivia, y me acaricio la nuca.

—Baja la voz, que tengo un poco de resaca —le digo.

—Entonces préstenme absoluta atención. —Asiento. —Entonces... ¡Oh, Dios, soy una idiota! —se lamenta, cierra los ojos y muerde sus labios para luego lamerlos—Yo... Bueno...

—¡Por Dios, solo dilo, mujer! —dice Vivian, rodando los ojos.

—¡Me besé con Nathan anoche! —grita, dejándonos a todas en absoluto silencio.

Mis labios se abren y veo algo inusual en Olivia. Sus mejillas se sonrojan y sé que no es por vergüenza; al parecer hay algo más que ella no nos está contando. Aunque todo esto me sorprende, a decir verdad. Olivia siempre declina las propuestas indecentes de Nathan y, aunque fuera un beso dulce el que él le propusiera, ella lo rechazaría, como siempre pasa. Por eso, que ella se haya dejado envolver por Nathan y terminara besándolo nos deja a todas sorprendidas. ¡Mi mejor amigo y mi hermana! Siempre pensé que algo así pasaría. Nathan siempre ha mostrado interés en ella; creo que es normal. Aunque no deja de sorprenderme.

—¡¿Qué?! —gritamos todas al unísono y Olivia suspira.

—El alcohol, más las palabras sucias de Nathan... Bueno... Me calentaron tal vez un poquito —dice jugando con sus dedos de manera nerviosa— y el beso terminó conmigo pegada a una pared, besándolo y tal vez con algunos toques no aptos para niños. —Muerde sus labios.

—¡Mi hermana folló con ropa! —grito, haciendo que Harper caiga al suelo.

—Gracias, Adeline, mi trasero te agradece el golpe —dice acariciándolo.

—Al parecer la noche de Olivia fue más interesante que la nuestra —dice Vivian con una sonrisa—, pero yo hice algo increíblemente genial. —Junta sus manos y toma esa pose de maldad que usa cuando hizo alguna travesura.

—¿Por qué algo me dice que tiene que ver con Landon? —pregunto con una sonrisa.

—Tal vez porque definitivamente Landon protagoniza su historia —dice Charlotte, chocando los cinco conmigo.




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