Contrato por un día.

Capitulo 32.

 

         No se si era por el tiempo que llevaba sin verlo, por la luz que iluminaba ciertas partes de su rostro y cuerpo dejando otras sumidas en la oscuridad, pero había algo que lo hacia verse aún más sensual que de costumbre. El motivo de la repentina aceleración de mi corazón cambio del miedo al reconocimiento de la presencia de Chris en mi sala. Casi corro hacia él de manera intuitiva pero la expresión de su rostro fue lo que por suerte me contuvo en mi sitio para no hacer el ridículo. Él estaba realmente furioso y eso me hizo sentir culpable, pero entonces la ¨Katherin que detestaba perder una batalla¨ asomo su fea cabeza trayendo consigo el recuerdo de que era él quien se había ido hacía dos semanas luego de que mi tía Gwen apareciera y sin decir palabra alguna. Solo sabia por Robert que Chris y Greison habían estado en la casa hasta mitad de semana y luego se habían ido, estuvimos una semana y media sin saber de ellos. ¿Y ahora tenía el descaro de aparecerse así como así en mi sala y hacerse el ofendido por una llamada que escucho a escondidas y muy fuera de contexto? Esto si que no se lo dejaría pasar, pero ya habría tiempo para los reclamos, ahora, jugaría un poco.

 

-Oh, diablos Christopher me has dado un susto de muerte. A la próxima ten la decencia de advertir sobre tu presencia.

 

          El tono desenfadado que emplee al hablar solo hizo que su fosas nasales se ensancharan mientras tomaba aire. Yo solo me gire sobre mis pies para buscar una escoba y la pala para así recoger los vidrios rotos.

 

-¿Qué diablos fue eso Katherin?

 

        Lo ignore y no respondí de inmediato, solo me concentre en comenzar a barrer los trozos cristalinos que se habían esparcido incluso por debajo de la puerta de la heladera. Escuche como sus pasos eran pesados al acercarse a la entrada de la cocina, la sombra de su postura cayo por en sima del sitio donde estaba limpiando. Su presencia era embriagadora, el aroma a pino y lluvia emanaba de él, no entendía como lograba desprender esa fragancia tan exquisita.

 

-Katherin Dallas, te estoy hablando y juro por el cielo que estoy tratando de controlarme para hablar lo más tranquilo que puedo. Así que dime ¿Qué cuernos era eso de la fiesta de dos? Y, para colmo tenías el descaro de hablar sobre la vestimenta. Un vestido corto y ajustado. ¡Carajo Katherin!

 

         Hice mi mayor esfuerzo por contener la risa con mi rostro gacho para que no lograra verme. Entonces coloque mi mascara de ¨y una mierda Gratton¨ para voltear y fijar mis ojos en los suyos que en ese momento lanzaban dagas que podrían haberme atravesado literalmente.

 

-Tienes razón Gratton. Estaba planificando salir de fiesta hoy. ¿Por qué? ¿Existe algún problema con eso?

 

        Eleve mi ceja izquierda para darle hincapié a la pregunta que había formulado, entonces baje nuevamente la vista para regresar a la tarea que estaba haciendo. Una vez termine de recoger el cristal fui al fregadero y enjuague mis manos, más como un método de distracción que por ser necesario. La falta de respuesta de Chris me ponía nerviosa, se supone que debería haber replicado por lo menos, pero no, no había dicho ni ¨A¨. Cogí coraje una vez más y lo mire. Algo, que definitivamente no tendría que haber echo.

 

        En cuanto mis ojos hicieron contacto con su mirada, me destruyo, desarticulo todo pensamiento coherente y cualquier vestigio de un plan de guerra que hubiera armado en mi mente. El dolor y la decepción estaban ahí en sus ojos azul grisaseo junto a la tormenta de emociones que se arremolinaban al unisono. Pero la que más destacaba era el dolor y eso fue lo que me destrozo.

 

-¿Qué… qué soy… qué soy yo para ti Kat? ¿A caso soy solo un pasa tiempo? ¿Algo con lo que divertirte? Dime que… ¿qué somos nosotros Katherin? ¿Qué es lo nuestro? Porque juro por el cielo y la tierra que no te comprendo. Creí… creí que estábamos en la misma pagina. Que ambos estábamos en esta relación…

 

         Todo iba bien. Hasta que dijo eso, cuando esas palabras salieron de su boca no lo pude soportar.

 

-¡Exacto Christopher! ¡Se supone que estamos juntos en esta relación! Pero entonces tú vas y te desapareces sin dar explicaciones, ni siquiera me diste tiempo de explicarte el porque no te había dicho nada sobre mi familia. Tú… tú simplemente te esfumaste sin decirme absolutamente nada. Luego no respondías mis mensajes. Perdí la cuenta de los textos que escribí por día y durante días, al ver que estos no surgían efecto alguno recurrí a las llamadas telefónicas. Adivina cual fue mi sorpresa al descubrir que no las estabas recibiendo siquiera. Te desapareces por días enteros, no das señales de vida y cuando decides aparecer lo haces a hurtadillas, te escondes en las sombras y escuchas conversaciones ajenas y lo primero que haces es una escena de celos. ¿Cómo debería tomarme esto Christopher?

 

-¡Joder Katherin! Por que no respondí al móvil… ¿decides terminar la relación sin decírmelo e irte de fiesta por ahí como si nada? Si no respondí, es porque no tengo el móvil conmigo. Lo perdí Kat y antes de que preguntes porque no llame desde el de Greison te diré que a pesar de habernos ido juntos, nos separamos luego….

 

         Mi boca se abrió en una enorme ¨O¨ porque no podía creer que estuviera diciendo que yo había terminado la relación, no estaba prestando casi atención a su explicación por la falta de comunicación, mi mente se quedo estancada en la parte donde decía que había dado fin al noviazgo.

 

-No. Christopher no. En ningún momento termine con nuestra relación. Y respecto a la fiesta. Era Daya, ella es con quién iré a la fiesta. ¿El ¨vestidos corto y ajustado¨ ? Nada de eso tiene ya que es uno que pasa por debajo de mis rodillas, es acampanado de la cintura para abajo, en los brazos igual y su estilo es floral. Es muy típico de los años pasados. Dudo que alguien encuentre algo provocativo en ese atuendo.




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