Esta historia está inspirada en personajes reales de la era vikinga, como Leif Erikson, hijo de Erik el Rojo, y su familia. A pesar de que se basa en hechos históricos y relatos de las sagas nórdicas, muchos nombres, conexiones y eventos han sido alterados o reinterpretados con objetivos literarios y creativos.
No pretende ser una recreación estrictamente histórica, sino una historia de ficción ambientada en ese período.