Alis una vez que dejó a Dan en la recámara busco a Silfret para disculpardse le tomó un tiempo en encontrarlo pero luego en una copa de un arbor estaba sentado mirando a las aves que volaban en lo lejano, ella se acerca y se sienta a su lado.
— ¿Aún estás molesto conmigo?
Silfret se percata de ella y tarda en responder pero lanza un suspiro triste.
— No es exactamente molestia si no tristeza. Dice sin mirarla y mirando el firmamento.
— ¿Estás triste? ¿Porqué?
— Es simple, talvez sea celos, de que mi amiga prefiere a unos desconocidos en vez que alguien con quién compartió su vida por mucho tiempo.
Alis abre grande los ojos de sorpresa al escuchar decir eso a su amigo.
— oh, vaya así que era eso es lo que sentías?. Lo siento no quise hacerte sentir eso.
—Dime Alis ¿por qué prefieres a ellos? Sabiendo nuestra historia, de nuestros antepasados.
—no es que los prefiera, solo el simple hecho que me da curiosidad de que ellos sean humanos, en mi vida había visto seres sin alas o quisiera saber más de ellos.
—tu curiosidad no me molesta lo que me da miedo es que seas demasiada ingenua para ellos. No sabemos de dónde vienen, ni que quieren. Solo se cuidadosa ¿Si?
— Silfret ¿Porque crees que no puedo cuidarme? Siempre crees que soy muy débil como para defenderme y en verdad no es así, soy la única que tiene muchos poderes y me puedo defender con ellos.
—sí lo sé, solo que a veces no controlas bien tus poderes y me da miedo que te hagan daño. —Silfret la mira con preocupación.
—eso no pasará, ellos son distintos, todo este tiempo que hemos estado con ellos, han sido amables.
—Ay, Alis a veces te confías demasiado. No lo hagas ¿si? Solo quiero tu bien
— Vale, si me prometes que no los trataras con desprecio.. ¿Okey?
Silfret se rasca la cabeza y luego se estruja la cara con desgano y tratando de asimilar que no va a tratar mal a los visitantes
—okay... solo por ti y nada más, no me pides que sea muy amable con ellos, porque no lo seré.
Alis ríe y se abalanza contra silfret, muy feliz exclama.
— ¡sí! qué bien, con eso me conformo.
— oye con cuidado! Vas hacer que no caigamos de aquí jajaja.
— Lo siento me emocioné.. - se aparta volviendo a su sitio. Entonces ¿amigos? - extiende la mano en señal de que haya un apretón de mano.
Silfret toma su mano y lo aprieta con una sonrisa cálida
— Amigos.. Silfret sonríe divertidamente antes de decir un reto
— quien baje de último será un hongo lento... Y sin usar magia ..— baja de inmediato con entusiasmo.
— oh, no se vale... No diste por aviso.. —dice de forma molesta pero divertida, siguiéndole el ritmo, era un árbol difícil de bajar por sus múltiples ramas..
Estaban en una competitividad y Alis por tener el cuerpo más delgado, bajo primero, triunfadora se para en el suelo a solo segundos antes que Silfret enorgullece su victoria..
— ¡Gané! ¿Quién es un hongo ahora?..
Se expresa sin percatarse que debajo de ella el suelo era muy blando y termina casi cayendo en un pozo que un roedor había cabado, Silfret la tomó de la mano antes qué cayera.
— ¡Cuidado! ¿Estás bien?
Silfret la estabiliza y la coloca en una raíz del árbol.
— Jaja.. que despistada soy...
Sonrió Alis de forma divertida mientras lleva un mechón de cabello hacia atrás.
— De que te ríes? Casi te...
Antes de que Silfret termine la frase un animal parecido a un topo y a un ratón con las orejas grandes y redondas sale de la morras de tierra Backyup el roedor molesto hablá en su idioma.
—¿Quien fué? ¿Quién es el desdichado que destruyó mi casa que estaba haciendo?.. —busca por todos lados pero el reflector de la luz le impide ver, Silfret y Alis se teletransportaron para no tener problemas.
— uff.. eso sí que estuvo cerca..
—¿sabes que pudimos tener problemas, si la sociedad de animales se enteran que hiciste eso?
— No se lo vas a decir ¿O sí?
— Talvez.. déjame pensarlo... — camina de un lado pensativo como le bromearía — Ah, ya se, solo dí que te gané
— No, claro que no es cierto, yo te gané..
— Haber que dicen los consejero si saben que destruiste una madriguera...
Alis dice con desgano y sin mirarlo casi con los ojos en blanco
— Vale, tu ganaste, ¡ yeah ! ¿Feliz?..
—Nah.. dilo con ganas, con el mismo entusiasmo que tenías antes de casi caer..
— No lo haré.. eres un mal perdedor Silfret
— ay, ya.. ni es para tanto, solo fueron segundos.. nose quizá solo lo diga a tu madre. —Eleva la mirada en la última frase.
— No no, no, mucho menos a ella.. ella no sabe que estoy fuera del castillo.
— Bueno, solo dilo..
—Okey.. Silfret "es" el mejor ganador.. — dice con una sonrisa al final aunque es forzada..
— Así me gusta..
— Te odio Silfret.. —dice molesta pero él sabe que lo dice en broma siempre había sido así.
— yo también te odio mas... —Silfret con una sonrisa le sigue el juego.
— Nos vemos luego.. —Le hace un puñito en el hombro antes de marcharme con una sonrisa.
Silfret ve como se aleja y lanza un último suspiro pensando en ella.
Alis vuelve al castillo y como era tarde sabe que no había muchos guardias en los pasillos decide ir a la recamara de Dan y Carolina..
—. Hola chicos...
Saludó amablemente y con una sonrisa mientras ellos estaban comiendo unos pequeños capullos de flores que las sirvientas trajeron.
Dan sostenía uno en sus manos, y Carolina estaba masticando uno y le da un leve codazo para que Dan conteste y le hable.
— Oh, Alis.. que gusto verte..
— oh, le trajeron capullos como cena que bien..
—¿De qué son?
— unas flores de Goyo especialmente para comer...
— Saben a gomitas y es suave como Malvaviscos.
— ¿Malvaviscos? ¿Qué son?
— son una especie de goma.. muy blanditas se ven como las nubes pero en miniatura y cilíndrica..