Corazón desesperado

Capítulo: 16

Víctor

El odio está en sus ojos, la rabia en cada una de sus palabras, no era esta la forma que quería para que supiera, pero acaba de ocurrir y ya no hay vuelta atrás, Aby está histérica y viene hacia Aylin, sin pensarlo mucho me pongo entre ambas porque no permitiré por muy afectada que esté que le haga algo a Aylin, ni siquiera que toque uno solo de sus cabellos.

—Dime que es mentira —repite con sus ojos rojos y niego con la cabeza.

—Es justo lo que escuchaste —hablo y Aby tensa su mandíbula —Elizabeth es mi hija —añado y ahora mis palabras son como golpes, Aby niega frenética.

—La boda —habla ahora mirándome y aprieto mis dientes —retrasaste la boda por

—Sí —puedo sentir la mirada de Aylin sobre mí —fue por Aylin y no, no la retrasé, no voy a casarme contigo Aby —ella mira a Aylin, una mirada cargada de odio, Aylin me aparta para acercarse, pero su hermana simplemente sale corriendo de la habitación, suspiro, esto no debió ocurrir así.

—¿Por qué? —miro a Aylin cuando habla —no tenías que hablarle así ni decirle eso, eres

—He dicho la verdad —le interrumpo —ya Aby lo sabe —me acerco a ella —y antes de seguir hablando con el resto de tu familia Aylin, es hora de hablar con Elizabeth —ella niega, luego se aleja y me duele verla nerviosa, pero era algo que debía pasar y aunque Aby se hubiera enterado de otra forma estoy seguro de que su reacción habría sido exactamente la misma.

—Debo hablar con mi hermana —tomo su brazo deteniéndola y me mira —Víctor

—Hablaré yo con ella —niega —Aylin, déjame hablarle, hacer que se calme un poco, luego vas a verla —ella sabe que lo que digo tiene sentido y suelto su brazo o acabaré haciendo el ridículo, suspiro y Aylin va hacia la cama, yo, sin embargo, salgo de la habitación aunque no quiero dejarla sola.

Encuentro a Aby en su habitación, sentada en su cama llorando, desearía decir que siento algo, pero en realidad no me provoca absolutamente nada, sé que ella no es buena, aunque ahora parece estar sufriendo de verdad y me acerco.

—Tú y mi hermana

—Pasó hace más de seis años —comienzo diciendo —luego no nos volvimos a ver —ella sigue sentada mirando el suelo —ni siquiera sabia su nombre Aby, cuando te conocí, no tenía ni idea, de haberlo sabido

—Hasta el destino está en mi contra —más lágrimas salen de sus ojos —por Dios Víctor, tienes una hija con Aylin —gruñe y me siento a su lado —¿la quieres? —mira mis ojos y bufa —claro que lo haces, estás cancelando y rompiendo conmigo por ella, por eso has estado tan raro —Aby ríe y se pone de pie, la veo caminar por la habitación demasiado pensativa y eso no me gusta —la mocosa

—Aby —interrumpo lo que sea que iba a decir y me pongo de pie —Aylin no tiene culpa de nada, y no hay nada entre ella y yo, ella no te ha traicionado, lo que pasó fue una simple casualidad —le explico y sigue sin mirarme —me iré de esta casa en cuanto le digamos a todos la verdad —rápido me mira.

—Vas a

—Si —asiento —quiero que todos sepan que Elizabeth es mi hija, haré una cena para eso, todos sabrán —ella tensa su mandíbula y voy hacia la puerta, cuando la miro sigue perdida en sus pensamientos y luego negando salgo de ahí, justo saliendo de la habitación encuentro a Aylin.

—¿Y Aby? —respiro hondo, se preocupa demasiado por su hermana

—Estará bien —ella bufa —hoy hablaremos con Elizabeth —ella aprieta sus dientes —y mañana con tu familia y la mía juntos en una cena que

—Dame otro día más Víctor —Aylin se acerca a mí y niego —por favor —ruega mirando mis ojos —mi hermana ahora está mal, déjame hablar con ella hoy y mañana, luego le diremos a Elizabeth y luego a la familia —ella mueve sus manos nerviosa y sus ojos están llenos de lágrimas —por favor Víctor —sigo perdido en sus ojos, ¿qué puedo negarle si me lo pide de esa forma? Sin pensarlo, una de mis manos la llevo a su rostro y es como si todo mi cuerpo recibiera una descarga eléctrica, ella no se aleja y me acerco más a su cuerpo.

—Está bien —susurro mirando atento sus ojos —Aylin aquel día en tu oficina, bueno —sonrío —en ese almacén, te dije que

—Estás confundido, ya lo sé pero

—Estoy enamorado de ti —la interrumpo demasiado cerca de su rostro y sigo tocando con cuidado su mejilla, uno de mis dedos roza sus labios deseando besarla, pero ella se aleja.

—Hablaré con mi hermana —solo pasa por mi lado dejándome con las ganas y suspiro, tendré que esperar, pero al menos sé que pasará, que todos sabrán.

Salgo de mi baño secando mi cabello y me detengo de golpe cuando veo a la pequeña que acaba de entrar a mi habitación, sonrío sin poder evitarlo mientras miro sus ojos.

—Pequeña Elizabeth —ella sonríe con mis palabras

—Hola Víctor —tomo asiento en la cama

—Dime —la miro con curiosidad sin saber que hace aquí —¿estás bien? ¿Necesitas algo? —la niña duda, pero se acerca más a mí.

—¿Has hecho algo con el cepillo que te di? —cuestiona y alzo una ceja —no me has dicho nada, ¿has descubierto algo? —suspiro

—Pequeña, esas cosas llevan tiempo —digo odiando mentirle

—Víctor es la primera vez que tengo un secreto y no me gusta tener secretos con mi mamá —sonrío por sus palabras —lo hice solo para saber algo que ella no quiere decirme —asiento

—¿Y te sientes mal por eso?

—No sé —se encoge de hombros y sonrío —un poco, pero si me dijeras la verdad entonces sabría si valió la pena o no —ella mira mis ojos y no la entiendo.

—Eli

—Cuando nos conocimos me preguntaste por mi papá —habla sin darme oportunidad —además, mamá se niega a darme el nombre de mi padre y cuando cenamos ustedes se miran mucho —mi ceño se frunce.

—¿De qué hablas pequeña? —la niña respira hondo

—Me pediste mi cepillo de dientes Víctor, tengo seis años, pero no soy tonta —sonrío confundido —solo quiero la verdad, no estaré enojada, ya te dije, no estoy enfadada con mi padre —sonríe —no me importa saber por qué no ha querido estar en mi vida así que dime, ¿eres él? —su pregunta me descoloca




Reportar suscripción




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.