Corazón en Reparación

Capitulo 36 (Corregido)

Capítulo 36

Maxim 


Estaba en el garaje cuando mi celular suena no iba a contestar pero vi por el identificador de llamadas que era Ryan. 


— ¿Qué paso?, ¿Hay algún problema en la empresa? —
— No, no es nada de eso. —
— Entonces… no tengo tiempo ahora mismo. —
— Se trata de Gillian. —
— ¿Qué… a que te refieres? — me preguntaba que sabía Ryan de Gillian. —
— Verás… Sarah me dijo que le contó a Clarise algunas cosas, bueno ese no es el punto, resulta que tú ex hizo algo para desacreditar a Gillian ante tus ojos… Realmente no le entendí muy bien a Sarah, mientras me lo contaba no dejaba de llorar y estaba muy preocupada de que tú nunca la fueras a perdonar. —
— ¿Sarah tuvo que ver con lo que hizo Clarise? —
— Ella dijo que no. —
— En este momento no me importa mucho eso. —
— ¿Porque no te oyes tan sorprendido con lo de Clarise?—. 
— Porque ya lo sabía. —
— ¿Cómo? —
— Ahora no tengo tiempo para explicarte todo, tengo que encontrar a Gillian. —
— Ok… estoy frente a tu edificio, ¿tú dónde estás? —
— Estoy por subirme mi coche… estás justo en frente… ¿puedes llevarme? —
— Si… claro… ¿A dónde?— 
— Con Gillian… en el camino te cuento todo. —


Sin más cuelgo y me dirijo a la salida del garaje, se me es más fácil ir con Ryan, que ir yo mismo manejando, ahora mismo estoy muy alterado como para ir manejando. 
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Cuando salgo veo a mi hermano justo al lado de su auto y también veo a personas pasar, mismas que se me quedan viendo, pero no les tomó importancia, justo ahora sólo quiero llegar con Gillian. 


— Cuéntame ¿qué está pasando hermano? —
— Súbete en el camino te lo cuento. —
— Esta bien. — me dice mientras rodea su auto para subirse al asiento del conductor mientras yo me subo al lado del pasajero. —¿a dónde? —  
— Aquí. — Le entregó el papel con la dirección que me dio Arnold. 
— Claro… ahora sí dime qué pasó… Sarah no me dijo mucho. —
— Ayer… al parecer Clarise envío unos papeles con información  falsa de Gillian, donde decían que era una estafadora … y yo como un total estúpido … me la creí… algo dentro de mí me decía que era mentira, pero por algo no quise creerlo… hace unas horas llamé a la delegaciones y resultó que todo efectivamente era un maldito engaño. —
— ¿Cómo?... ¿Delegación?... ¿Mandaste a Gillian a la delegación? ¿Qué te pasa hermano? —
— No me digas nada… no estaba pensando con claridad. —
— Pero ¿Por qué  ya sabias que la que estaba atrás de todo esto era Clarise?… Sarah no me explico bien. ¿Cómo lo sabes? —
— Cuando me hablaste la acababa de dejar en mi ático…. La muy descarada tuvo el valor de ir y decirme que aún me amaba y que no quería que Gillian estuviera a mi lado. — solo de acordarme me da coraje.
— Ufff… hermano que complicada es tu vida… ¿pero crees que Gillian te va a perdonar así como así? —  
— No lo sé… espero que sí.. — si no lo hace, no sé qué voy a hacer sin ella en mi vida. 


Yo no digo nada sólo tengo la mirada hacia la carretera, pensando en las posibilidades… deseo con todo mi corazón que me perdone, que  estúpido que fui. Sólo recuerdo como la trate y mi corazón se aprieta en mi pecho, sólo puedo recordar su cara llena de dolor con lágrimas, suplicándome que le creyera. Ahora mismo ni yo me perdonaría. 




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Gillian

 

— ¿Gil quieres un poco que café?. — me dice Beth que se acerca a mí con una taza de café, de nuevo dijo que estaba enferma para no ir a trabajar hoy… y todo por mi culpa.

— Gracias… ¿No deberías de estar en tu trabajo?—

— Nop… tu eres más importante para mí que el trabajo… además no es como si pidiera muchos días libres… me los merezco. — sus palabras traen más lagrimas a mi ojos y no las puedo contener. –Ey, me prometiste que ya no llorarías más. —

Ayer cuando llegamos de la delegación, después de darme un baño, ya no puede contener más las lágrimas y estuve llorando hasta que me canse, pero Beth me hizo prometerle que ya no lloraría más por culpa de Maxim Carter, pero no puedo evitarlo, tengo muchos sentimientos, primero el amor que le tengo y luego esta el dolor por su desconfianza e ira.

—Lo sé pero no puedo evitarlo… lo siento. —

—Mira, mejor toma este delicioso café, que yo solita te preparé, mientras esta el desayuno. —

— Gracias. —

—Por cierto, sé que es muy pronto… pero ¿vas a ir a recoger tus cosas a ese lugar?. — no había pensado en eso.

— No lo se… yo creo que no… no quiero ni siquiera pensar en eso Beth. —

— ¿Qué?… ¿pero por qué?.. Tú no hiciste nada malo… no puedes dejar perder tus cosas… cosas que te costaron mucho tener Gil. —

— Lo se… pero enserio no quiero pensar en eso en este momento. — se me queda viendo y sé que esta molesta.

— Esta bien… pero no te quedes ahí sentada y mejor ayúdame a preparar nuestro desayuno. — me dice y pone una cara de enojada. Pero realmente no lo parece, mas bien parece muy tierna, eso me hace sentir un tanto bien.

— Que no habías dicho que tú lo ibas a preparar. — por sus expresiones, me hace reír

— Si pero me hiciste enojar. Así que ahora me ayudas. — sé que hace todo esto por mí, realmente ella es la mejor amiga que pude encontrar.

 

………………………………………………………………………………………………

—Se te paso un poquito de sal el huevo y el tocino ¿no Gil?—

—Es tu culpa. —

—Mi culpa… ¿Por qué?—

—Por decirme que te ayude a cocinar, cuando no tengo ganas de hacerlo. —

—Bueno si, pero eso no te justifica del todo. — le iba a contestar pero tocaron su puerta.

— ¿Estas esperando a alguien?—

—No, de seguro es mi casero o algún vecino… deja voy a ver, tu sigue comiendo tu huevo salado. —




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