Valeria sostenía la fotografía con manos temblorosas.
Diego estaba completamente inmóvil.
Isabel parecía incapaz de respirar.
La imagen era reciente.
Muy reciente.
No había dudas.
El hombre que aparecía allí era Gabriel Ferrer.
—Esto es imposible... —susurró Diego.
Gabriel había muerto veinte años atrás.
Toda su familia lo sabía.
Todo el pueblo lo sabía.
Y sin embargo...
La fotografía demostraba lo contrario.
Sofía tomó la imagen.
—Fue tomada hace apenas unos días.
Valeria observó la fecha impresa en la esquina.
Su corazón comenzó a acelerarse.
—Entonces está vivo.
Nadie se atrevió a responder.
Dentro de la caja había más documentos.
Diego comenzó a revisarlos.
Informes.
Fotografías.
Cartas.
Y finalmente encontró un expediente marcado con tinta roja.
PROYECTO FÉNIX
—¿Qué es esto?
Abrió la carpeta.
Las primeras páginas describían una operación secreta.
Una misión organizada por Gabriel Ferrer y Alejandro Montemayor.
Una misión que había salido terriblemente mal.
Valeria siguió leyendo.
Y encontró una frase que la dejó sin aliento.
"La muerte de Gabriel Ferrer será simulada para protegerlo."
—¿Simulada?
Diego arrebató el documento.
"A partir de este momento, Gabriel Ferrer dejará de existir oficialmente."
El joven sintió que las piernas le fallaban.
Su hermano nunca había muerto.
Había desaparecido.
Y durante veinte años había permanecido oculto.
Isabel continuó leyendo.
"Solo tres personas conocerán la verdad."
Debajo aparecían tres nombres.
Alejandro Montemayor.
Isabel Salazar.
Gabriel Ferrer.
—Yo no recordaba esto...
Las lágrimas aparecieron en los ojos de Isabel.
—Intentaron hacerme olvidar.
Sofía abrió otro sobre.
Dentro había una carta escrita recientemente.
La firma hizo que todos contuvieran la respiración.
Gabriel Ferrer.
Valeria comenzó a leer en voz alta.
"Si encontraron esta carta, significa que el tiempo se ha terminado."
"La organización ya sabe quién soy."
"Y probablemente vienen por ustedes."
En ese instante se escuchó el ruido de varios motores afuera.
Todos se congelaron.
Diego corrió hacia una ventana.
Y palideció.
—Nos encontraron.
Más de una docena de vehículos rodeaban la mansión.
Pero eso no fue lo peor.
Uno de los automóviles se detuvo frente a la entrada principal.
La puerta se abrió.
Y del vehículo descendió el hombre elegante que dirigía la organización.
Acompañado por varios guardias armados.
Valeria sintió un escalofrío.
—Es él.
Pero entonces ocurrió algo inesperado.
Otro vehículo apareció detrás.
Y cuando la puerta se abrió...
Todos quedaron paralizados.
Un hombre descendió lentamente.
Cabello oscuro.
Algunas canas.
Una cicatriz junto al ojo.
Y una mirada idéntica a la de Diego.
—No...
Diego apenas pudo hablar.
El desconocido levantó la vista hacia la ventana de la mansión.
Y sonrió.
—Gabriel... —susurró Sofía.
El hombre desaparecido durante veinte años acababa de regresar.
Y estaba justo frente a ellos.
Continuará...
Editado: 22.06.2026