Corazones bajo fuego

Capitulo 39: La primera sucesora

El viento golpeaba las ventanas del faro.

La niebla rodeaba la torre.

Y dentro de la habitación secreta nadie podía creer lo que acababa de escuchar.

—Fui la primera sucesora del Arquitecto.

Valeria observó a Adriana sin apartar la mirada.

—Entonces eres parte de todo esto.

Adriana sonrió.

—Lo fui.

Alejandro parecía más preocupado que nunca.

—No le crean.

—¿Por qué? —preguntó Adriana.

—¿Porque conozco secretos que tú ocultaste?

El silencio llenó la habitación.

Valeria notó algo extraño.

Adriana no parecía actuar como los demás miembros de la organización.

Parecía guardar rencor.

Mucho rencor.

—¿Qué quieres? —preguntó Gabriel.

Adriana señaló la caja metálica.

—La segunda llave.

—No la tendrás.

—No vine a pedir permiso.

Los hombres armados dieron un paso adelante.

La tensión aumentó.

Pero entonces Adriana levantó una mano.

—Nadie disparará.

Todos se sorprendieron.

—¿Por qué? —preguntó Diego.

—Porque si dañan la caja, la llave podría perderse para siempre.

Aquello hizo que todos se detuvieran.

Adriana caminó lentamente hacia la caja.

—Han pasado años buscándola.

—¿Para entregársela al Arquitecto? —preguntó Lucía.

Adriana soltó una carcajada.

—¿Al Arquitecto?

Por primera vez pareció realmente divertida.

—Yo quiero destruirlo.

El silencio fue absoluto.

—¿Qué?

—Él me convirtió en un arma.

Su mirada se endureció.

—Me entrenó.

Me utilizó.

Y cuando encontró a alguien mejor...

Me abandonó.

Valeria sintió un escalofrío.

—Entonces nos estás ayudando.

—No.

La respuesta fue inmediata.

—Solo tenemos el mismo enemigo.

Antes de que alguien pudiera responder...

La caja metálica emitió un sonido.

CLIC.

Todos giraron.

La caja acababa de abrirse sola.

—¿Qué está pasando? —preguntó Sofía.

Dentro apareció una pequeña llave dorada.

Y un sobre sellado.

Valeria tomó el sobre.

Reconoció inmediatamente la letra.

Alejandro también.

—Es de tu abuelo.

Valeria abrió los ojos.

—¿Mi abuelo?

Nunca había escuchado hablar mucho de él.

Con manos temblorosas abrió la carta.

Y comenzó a leer.

"Si encontraste esto, significa que el tiempo se ha terminado."

"La Cámara Omega no guarda únicamente secretos."

"Guarda algo mucho más peligroso."

Todos escuchaban en silencio.

"El verdadero poder de la organización jamás fue el dinero."

"Jamás fueron los archivos."

"Fue el Proyecto Génesis."

Gabriel palideció.

—No...

Alejandro cerró los ojos.

Como si hubiera esperado ese nombre.

Valeria levantó la vista.

—¿Qué es Proyecto Génesis?

Nadie respondió.

Porque en ese momento el faro entero comenzó a temblar.

BOOM

Una explosión sacudió la base de la torre.

El suelo vibró.

Las luces se apagaron.

—¡Nos atacan! —gritó Lucía.

Otro estruendo resonó.

BOOM

Adriana corrió hacia la ventana.

Y su expresión cambió por completo.

—No puede ser...

—¿Qué ocurre?

Adriana señaló hacia el exterior.

Valeria miró.

Y sintió que el corazón se detenía.

Decenas de vehículos rodeaban el faro.

Y al frente de todos ellos...

Estaba Salvador.

Pero no estaba solo.

Junto a él había una figura desconocida.

Una persona encapuchada.

La misma persona que había permanecido oculta junto al Arquitecto.

La posible identidad del verdadero sucesor.

Y por primera vez...

Parecía que estaba listo para mostrar su rostro.

Continuará...




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