La noche había caído sobre la ciudad con una elegancia silenciosa. Las luces de los edificios brillaban como pequeñas estrellas y el hotel Imperial Crown, uno de los más exclusivos del centro, estaba completamente iluminado.
Autos de lujo llegaban uno tras otro frente a la alfombra roja. Periodistas... Empresarios... Celebridades.
La gala anual de negocios reunía a algunas de las personas más influyentes del país.
Valeria observaba todo desde el interior del taxi, con las manos ligeramente tensas sobre su bolso.
—Hemos llegado —dijo el conductor. Ella tardó un segundo en reaccionar.
Respiró hondo... Cinco años desde la última vez que lo había visto.
Valeria bajó del auto.
El aire nocturno era fresco, y el murmullo de las conversaciones llenaba el ambiente. Ajustó ligeramente su vestido negro, sencillo pero elegante, y caminó hacia la entrada del hotel.
Cada paso se sentía más pesado que el anterior.
—Relájate Valeria —murmuró para sí misma —Solo es una entrevista —Pero sabía que no era tan simple.
Mientras avanzaba por el elegante vestíbulo, el brillo de los candelabros iluminaba el lugar con una luz cálida. Camareros caminaban con bandejas de champagne y el sonido de la música suave llenaba el salón principal.
Valeria sacó su teléfono y revisó la hora.
Faltaban diez minutos para el inicio del evento.
Perfecto... Tenía tiempo para prepararse mentalmente.
Lucía le había enviado un mensaje minutos antes.
"Respira. Es solo otro entrevistado."
Valeria casi sonrió al recordarlo.
Si su amiga supiera la verdad…
Tomó una copa de champagne de una bandeja que pasaba cerca y caminó hacia uno de los balcones del salón.
Desde allí podía ver casi todo el lugar, la gala era impresionante. Hombres con trajes impecables.
Mujeres con vestidos brillantes, risas, conversaciones, negocios.
Pero en medio de todo ese glamour… el corazón de Valeria latía demasiado rápido.
Porque sabía que él estaba allí.
En algún lugar del salón, y por primera vez en cinco años… volverían a verse.
En el otro extremo del lugar, Adrián Velasco acababa de entrar al salón principal.
Las conversaciones se redujeron ligeramente cuando su presencia fue notada.
Algunos empresarios se acercaron inmediatamente para saludarlo.
—Velasco, un gusto verlo nuevamente.
—Adrián, felicidades por la expansión de tu empresa.
Él respondía con cortesía, pero su mente estaba en otro lugar.
Había leído el nombre en la agenda, lo había escuchado de boca de su asistente.
Pero aún así… una parte de él dudaba. Quizá era otra persona.
Quizá era coincidencia, pero algo dentro de él le decía que no.
Y entonces ocurrió.
Adrián levantó la mirada por encima de las personas que hablaban frente a él, y la vio.
Valeria estaba en el balcón del salón, con la luz de las lámparas reflejándose suavemente en su cabello rizado.
Su vestido negro resaltaba su figura con elegancia.
Y por un momento… el tiempo se detuvo.
Adrián sintió algo que no había sentido en años.
Un golpe directo en el pecho. Era ella.
Exactamente como la recordaba, pero también diferente.
Más segura... Más fuerte... Más hermosa.
Valeria giró ligeramente la cabeza en ese mismo instante.
Y lo vio.
Sus ojos se encontraron, entre decenas de personas.
Entre luces, música y conversaciones.
El mundo desapareció, el sonido del salón se volvió distante.
Cinco años después, cinco años de silencio.
Cinco años de recuerdos.
Y aun así… ese momento se sintió como si nunca se hubieran separado.
Valeria dejó de respirar por un segundo.
El mismo rostro, los mismos ojos oscuros.
Pero había algo distinto en Adrián.
Algo más frío... Más peligroso...
Su traje negro impecable, su postura segura, la forma en que todos parecían respetarlo…
Era evidente que ahora era un hombre aún más poderoso que antes.
Pero su mirada…
Su mirada seguía siendo la misma que había hecho que ella se enamorara.
El corazón de Valeria comenzó a latir con fuerza.
No. No podía permitirse eso.
Había pasado demasiado tiempo reconstruyendo su vida.
Demasiado tiempo aprendiendo a vivir sin él.
Adrián dio un paso hacia adelante, luego otro.
Las personas seguían hablando a su alrededor, pero él ya no escuchaba nada.
Solo veía a Valeria.
La distancia entre ellos comenzó a reducirse lentamente.
Valeria se quedó inmóvil.
Una parte de ella quería huir.
Otra parte… no podía moverse.
Finalmente, Adrián se detuvo frente a ella.
Apenas a un metro de distancia.
El silencio entre ellos era denso.
Intenso.
Los ojos de Adrián recorrieron su rostro lentamente, como si estuviera asegurándose de que era real.
—Valeria… —murmuró. Su voz era más profunda de lo que recordaba.
Valeria sintió un escalofrío recorrerle la espalda.
Había imaginado ese momento muchas veces.
Había pensado en qué diría.
En cómo reaccionaría.
Pero ahora que estaba frente a él… todas las palabras desaparecieron.
Finalmente habló.
—Señor Velasco —El uso de su apellido fue como una pequeña cuchilla entre los dos.
Adrián lo notó inmediatamente.
Sus ojos se oscurecieron ligeramente.
—¿Señor Velasco? —repitió él. Valeria sostuvo su mirada.
—Estoy aquí por la entrevista —Fría, profesional, distante.
Adrián casi sonrió.
Pero no era una sonrisa divertida.
Era una sonrisa peligrosa.
—Cinco años —dijo en voz baja.
Valeria no respondió.
Adrián inclinó ligeramente la cabeza.
—Y esa es la primera cosa que me dices —escupió él.
Valeria apretó los dedos alrededor de su copa.
—Es lo único que vine a decir —contestó ella.
El silencio volvió a caer entre ellos.
Pero ahora la tensión era distinta. Más fuerte.
Más personal.
Adrián dio un paso más cerca.
Lo suficiente para que solo ella pudiera escuchar lo que dijo después.
—Pensé que huirías cuando supieras que era yo —dijo con provocacion, Valeria levantó la mirada.
Sus ojos brillaban con una mezcla peligrosa de emociones.
—Ya no huyo de mi pasado —aseguró ella. Adrián sostuvo su mirada.
Durante unos segundos ninguno habló, pero algo era evidente.
El fuego entre ellos… nunca se había apagado.
Y ambos lo sabían.
Muy cerca de ellos, algunos invitados comenzaban a observar la escena con curiosidad.
Pero para Valeria y Adrián… el resto del mundo había dejado de existir.
Porque el juego entre sus corazones…
acababa de comenzar otra vez.
Editado: 24.03.2026