Coroko: El niño mono

La Clave.

Coroko se abalanza sobre Shao sin perder el tiempo. Este solo se concentra en esquivar, siguiendo con los brazos detrás de la espalda. Coroko se empieza a desesperar cuando se le ocurre usar su cola. Se gira y la usa como si fuera un fuerte látigo. Lastimosamente, las décadas de experiencia que tiene Shao son de ayuda: salta hacia atrás sin recibir un solo rasguño.

Este cambia de postura, sacando solo un brazo mientras se pone en guardia. Coroko, ya casi sin energía, se lanza al ataque otra vez. Shao no se preocupa y, con un rápido pero fuerte golpe en el cuello, deja en el piso a Coroko.

—¿Lo ves? No tienes el nivel necesario — Shao se voltea sin ayudar a Coroko en el piso. —Levántate y arregla este desastre que hiciste.

—N… ¡No! — Coroko se para del piso con dificultad. —No… ¡No me voy a rendir! Puede que sea débil, pero dijiste que solo tengo que darte un golpe, ¿verdad? ¡Entonces la cosa es más fácil de lo que parece! — Coroko se pone en guardia nuevamente.

—Tuve razón al ponerte ese nombre — piensa Shao. —Te lo dejaré incluso más fácil: si logras descubrir la "clave" del combate, los dos iremos a ese torneo.

—¿La clave? — piensa Coroko, pero por distraerse recibe un puñetazo en el estómago. —¡Aghh...! — Coroko cae de nuevo al suelo.

Una semana pasaría y Coroko pelearía todos los días con Shao, quien no se contendría dándole golpes muy duros, intentando darle un golpe de sorpresa o entender esa clave. Sin embargo, no podía. Pero, sin importar qué, Coroko siempre se levantaba de cada caída por más duros que fueran los golpes.

Después de un arduo día más intentando descifrar lo que Shao le quiso decir, este va al pueblo mientras Shao meditaba. Cuando empieza a escuchar unos gritos de una voz conocida, era Mai quien gritaba por auxilio.

—¡Ayuda, por favor!

Coroko no pierde tiempo y, aún agotado, va para ver qué pasaba, viendo que eran cinco ladrones quienes intentaban asaltarla, mientras el resto del pueblo solo veían impotentes, ya que los ladrones tenían armas.

—¡Coroko, ayúdame! — Mai al verlo, suplica por su ayuda.

Coroko camina tranquilo y se pone enfrente de Mai para protegerla.

—¿¡Qué te crees, niñato!? — Uno de ellos se abalanza con el cuchillo sobre él, pero sería rápidamente desarmado por la cola de Coroko. —¡Ay! — La mano de este quedaría roja por el coletazo. —¡Idiota!

El tipo, aún sin arma, lanza un golpe que, a este punto para Coroko, era muy lento. Lo esquiva y le devuelve un puñetazo en medio del pecho, dejándolo sin aire. —Arg… — el sujeto quedaría en el piso con los ojos en blanco.

Coroko empezaría a notar que, aunque es más fuerte, pelear tanto con Shao lo dejó exhausto. No tendría mucho tiempo para pensar, ya que ahora dos atacantes irían contra él. Este esquivaría al primero dándole una patada en la costilla que lo saca volando, pero se queda de rodillas por estar muy al límite.

—M… Mierda — Coroko apenas y tiene fuerzas.

El segundo trata de tirarle la navaja, pero la cola de Coroko se movería por instinto, deteniéndola muy cerca de su rostro y lanzándola a su pie con tanta fuerza que este solo puede gritar de agonía.

Uno de los ladrones, más corpulento e intimidante, quien parece el jefe, da una orden al último de sus aliados en pie.

—¡Tú, usa la katana para algo que la tienes!

—¿Eh? ¡Ah, sí, la katana! — El tipo desenfundaría una filosa katana que llevaban, pero este se quedaría quieto sin poder moverse.

—¿¡Qué haces, imbécil!? ¡Deja de perder el tiempo y mátalo!

—N… No p… puedo… Jefe Kokin — este quedaría quieto sin poder mover un músculo.

—¿¡Qué!?

—Este n… niño pudo con tres de nosotros sin ningún esfuerzo…

—¿¡Eres idiota!? ¿¡No ves que está en el suelo!?

—S… Sí, pero ¿acaso vio su mirada...? — pregunta con miedo en cada palabra que dice.

—¿Qué?

El jefe vería a Coroko, aún en el piso sin moverse, su mirada fija en el ladrón con ojos llenos de determinación.

—Uff… ¿Shao se sintió así alguna vez? — piensa Coroko. —Si me atacaran entre los dos, seguramente me harían mucho daño con esa katana… Pero creo que ese tipo me tiene miedo. ¡Ya sé! — Coroko se pone en pie como puede sin dejar de mirarlo.

—J… Jefe, ¿¡qué hago!?

—Sabes… — Coroko no deja hablar a Kokin, respondiendo por él — que tengas esa katana no intimida. Podría matarte si quisiera antes de que la blandieras.

—Eh… Eh… Ah… — el ladrón con katana se empieza a asustar por la amenaza de Coroko. —¡D… demonio! — Tanto sería su miedo que saldría corriendo con lágrimas, dejando la katana en el piso.

—¡Cobarde! — Kokin agarra la katana y él mismo la usa. —Sé que mientes, mocoso. Ni tú sabes cómo estás de pie. Un par de cortes me bastarán.

En ese momento, Shao volvía de meditar y, como no veía a Coroko en el templo, decidió venir al pueblo viendo cómo este estaba peleando. Pero sería Mai quien le pediría que hiciera algo.

—¡Shao, por fin apareces! Te ruego, ayuda a Coroko.

Shao mantendría esa calma que lo caracteriza y, sin hacerle caso, le habla directamente a Coroko.

—¡Coroko, esta será tu prueba para saber si estás listo! — grita Shao. Coroko se gira para verlo, solo escuchando. —Si logras romper la katana de ese sujeto con la clave del combate, ¡te dejaré ir a ese torneo!

—¿¡Quién demonios te crees para tratarme como si fuera una simple prueba, anciano idiota!? — Kokin se enfurece por la declaración de Shao.

Coroko asiente, pero un pensamiento viene a su mente. —¿¡Cómo espera Shao que averigüe esa clave!? ¡Ya me tiene harto con lo mismo! … Espera, antes mi cola se movió por instinto… pero ese instinto no fue mío… ¿O sí? ¿Será eso a lo que Shao se refiere? Pero… ¿¡cómo hago que eso se repita!? — Este no tendría mucho tiempo para pensar, ya que Kokin se abalanza con la katana.

—¡Estate más atento! — Kokin usa la katana haciendo un corte vertical apuntando a la cabeza, pero Coroko lograría moverse pegando un salto hacia atrás, aunque recibe un pequeño corte en la frente, salpicando un poco de sangre.



#1428 en Fantasía
#751 en Personajes sobrenaturales
#546 en Otros
#546 en Humor

En el texto hay: humor, pelea, adventura

Editado: 25.05.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.