Coroko: El niño mono

Despedidas, Princesas y…¿Un loro parlante?

Dos días han pasado. Todo el pueblo junto con Shao están reunidos para despedir a Coroko debido a su viaje al reino Yan, al norte del país. Muchos le dan aliento para que gane. Los más cercanos a él están conmovidos hasta las lágrimas. Una de ellas es Mai, quien empacó sus galletas de miel favoritas.

—Coroko… ¡Por favor, cuídate de todo mal! — dice Mai llena de angustia.

—Estaré bien, Mai… ¡Ah! Por cierto, toma, Mai — Coroko entrega una carta hecha a mano a Mai. — Solo la puedes leer unas horas después de que yo me haya ido, ¿de acuerdo?

—Claro que sí, mi Coroko…

—Oye, Shao, ¿estás listo?

—¿Para qué?

—¿No se supone que iríamos juntos?

—No, yo te dije que los dos participaríamos, nunca que viajáramos juntos. Iré, pero todavía tengo algunas obligaciones en estas tierras. Tú adelántate, yo te alcanzaré.

—¡Tramposo! Debí escuchar mejor… — Coroko se sube a su carreta para partir, despidiéndose hasta el último segundo de sus seres queridos.

—¡Adiós! — resuena entre todo el pueblo.

Unas horas después…

Shao meditaba en soledad después de mucho tiempo, cuando escucha los golpes en la puerta del templo. Como no espera ninguna visita, decide ir a abrir, pero grande sería su sorpresa al ver a todo el pueblo junto con Mai en su puerta con todas sus pertenencias, entrando sin pedir permiso, empezando a instalarse con tendederos, lavaderos, incluso con camas.

—¿¡Qué hacen!? ¿¡Mai, esto es una broma tuya!? — pregunta Shao al ver su paz invadida.

—Broma mía, no, pero sí de Coroko.

—¿¡Qué!?

Mai le entrega la carta que este le dio, que dice lo siguiente:

"Querida Mai y todos los habitantes de Zhuang: ya que Shao y yo nos iremos por mucho tiempo, les doy permiso para poder quedarse allí hasta que volvamos. ¡Cuídenlo bien!

Te quiere: Coroko"

Shao se queda atónito por la broma de su discípulo, pero al volver desahoga su frustración con un grito que ni las montañas pueden ocultar.

—¡COROKOOO!

Coroko, quien ya estaba a varias horas de distancia, logró escuchar el grito y apura un poco el paso.

Después de viajar durante un rato, este se da cuenta de algo… No sabe dónde queda el reino Yan.

—¿Shao me dijo que era para el norte? ¿O hacia el este? — Coroko, en ese momento, se acuerda de que el tipo que le contó sobre el torneo era cartógrafo, y que este le había dejado un mapa de la ruta que tenía que seguir. — A ver… El reino Yan queda para el etron… ¿Etron? — Coroko gira el mapa. — ¡Ah, es para el norte!

Mientras Coroko intenta ver la ruta, unos gritos de ayuda se escuchan, pero hay algo raro en su tono y es que parece que solo repiten frases: "¡Por favor, alguien ayúdenos!" Coroko se baja de la carreta corriendo hacia donde están los gritos, viendo que el ladrón de la otra vez que escapó estaba arriba de una joven mujer intentando robarle sus pertenencias.

—¡Suéltame, idiota!

—¡Suéltala… idiota! — el loro repite las frases mientras intenta picarlo para liberarla.

—¡Maldito pajarraco! — el ladrón agarra al loro tirándolo a un costado, luego mete la mano dentro de la ropa de la joven. — ¡A ver si escondes algo, princesa!

—Suéltala… — Coroko se para firme enfrente del ladrón con una mirada de odio.

—¿Y si no quiero? ¿Qué… vas… a… hacer…? — el tipo, al reconocerlo, suelta a la joven y empieza a gatear hacia atrás con desesperación. — N… No me h… hagas nada. ¡Juro que ya me voy!

—Claro que ya te vas — Coroko agarra de la pierna al ladrón, empieza a dar vueltas y lo manda a volar lo más lejos posible.

—¡Hua! ¿estás bien? — grita la joven yendo a auxiliar a su loro.

—Hua está bien… ¿Y tú, Hao? — pregunta Hua con dificultad, poniéndose en dos patas.

—Sí, estoy bien… ¡Oye, tú! — Hao se dirige a Coroko. — Gracias por salvarnos… Pero… ¿por qué ese tipo te tenía tanto miedo?

—¿Ese tipo? … La verdad me suena de algo, pero no lo reconozco del todo… — dice Coroko mientras se rasca la cabeza y su cola se forma en un signo de pregunta.

—¡Tiene una cola! — grita Hua. — ¡Tiene una cola, es un mono!

—¡No soy un mono! Está bien que tenga cola, ¡pero todavía soy mayormente hombre! ¡Además, tú también eres un animal! — Coroko se molesta un poco por ese comentario.

—¿Mayormente… hombre? ¿Cómo es eso? — pregunta Hao.

—Es así como suena. Aunque tenga cola y mucho pelo en la cara, el resto de mi cuerpo es más normal.

Hao se acerca más a Coroko, inspecciona su cara con cautela y luego sigue con su cola, viendo que sí era verdad lo que dice.

—Qué sujeto tan raro… — piensa Hao.

—¡Yo no te creo! — dice Hua. — ¡Tú eres un mono con ropa de hombre!

—¡Ya te dije que no! — Coroko, ante la negativa de Hua, tiene una idea. Se empieza a quitar su ropa sin importarle que Hua y Hao lo vean, quedando sin la parte de arriba y dejando a la vista su marcado cuerpo, demostrando que sí es más parte hombre que mono.

—¡Asqueroso! — Hao se cubre los ojos con la cara roja, avergonzada por verlo sin su ropa.

—¡Te creo, te creo! — grita Hua usando su pico para que Coroko ya no se desvista.

Coroko se pone de nuevo su ropa, pero Hao le daría una cachetada en la cara que ni lo movería.

—¿¡Cómo se te ocurre desnudarte enfrente de mí!? ¡Y yo soy una princesa! — Hao se aguanta el dolor de su mano.

—¿Princesa? … ¿Qué es eso? — pregunta Coroko al no conocer el término.

—¿No sabes qué es una princesa? — Hao se sorprende por lo fuerte pero igual de tonto que es Coroko. — ¡Una princesa es la hija de un rey, así que ten un poco de dignidad enfrente mío!

—¿Hija del rey? ¿Del reino Yan?

—¡No! ¡Yo soy hija del rey de Qi! ¡El rey Huang!

—¡El gran rey Huang! — repite Hua.

—Reino Qi… — Coroko vuelve a su carreta y vuelve con su mapa en las manos. — El reino Qi queda para… para el este… Pero estamos muy al sur. ¿Por qué estás aquí?

—Bueno… es una larga historia… — Hao cambia su tono a uno más dulce y menos rudo que el de antes, empezando a relatar por qué está aquí.



#1428 en Fantasía
#751 en Personajes sobrenaturales
#1817 en Otros
#546 en Humor

En el texto hay: humor, pelea, adventura

Editado: 25.05.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.