Coronavirus una vida nace después de la muerte

REENCUENTRO FAMILIAR

Antes de regresar con mis padres y por estar expuesta en hospitales, asistiendo a mi hermana el Ministerio de Salud Pública me realizó una prueba rápida para descartar que pueda ser una persona Asintomática y pueda reunirme con mis padres, con la gracia de Dios no tenía el virus, funcionaron todos los cuidados que tenía para no contraer el virus.

Si llegaras a tener algún familiar con COVID y solo te tiene a ti, no dudes en ayudarlo siempre tomando las medidas de precaución, el amor por la familia debe vencer cualquier temor por contraer el Virus, en mi caso el temor era muy grande porque yo en ese momento relacionaba el VIRUS con la MUERTE, por todos los sucesos mencionados anteriormente.

Después de estar lejos de mi familia más de un mes y mi hermana aún más tiempo sin ver a sus hijas quienes a su llegada recibieron muy emocionadas a su mamá, mi Dayra hasta el momento sigue llorando por la pérdida de su papá, ya no disfruta de su deporte favorito, se encuentra en estado de rebeldía, la ayuda psicológica le está ayudando y poco a poco saldrá de esta situación, Olguita ella solo pasa triste y siempre nos dice que extraña a su papito y quiere regresa a su casita.

Su vida cambió drásticamente, ahora viven con nosotros y viven con los recuerdos de su papá como familia tratamos de ayudarlas hablando con el psicólogo para poder ayudarlas a superar esta crisis emocional que enfrentan, no es fácil perder cuatro miembros de su familia a tan corta edad y saber que su papá nuca regresará con ellas.

Yo estoy agradecida con Dios por protegerme en todo momento y no soltar mi mami, creo que la fe me ayudó a mantenerme de pie, ahora tengo que seguir con la misión de cuidar de mis sobrinas y cumplir el último deseo de David ser la madrina de Juanita, que el próximo 3 de Junio cumplirá dos meses y crecerá sabiendo que su papá la amaba mucho aùn sin conocerla.

No podemos lamentarnos por las pruebas que nos pone la vida, en esta pandemia muchas personas están perdiendo sus seres queridos, nos enseñó a ser precavidos, David y su hermano siempre tomaban las medidas de precaución y hasta el día de hoy sabemos cómo se contagió, solo nos queda aceptar su partida y ser apoyo para Aidee y sus hijas.

Si estas atravesando algo similar debes mantenerte fuerte, no permitir que la angustia te descontrole y tener la confianza en Dios que después de tanta tormenta viene la calma y si en algo crees que pueda ayudarte no lo dudes, hoy cuento mi historia porque puede que alguno de ustedes se encuentre por situaciones similares y mantengan la esperanza, la fortaleza esto no es una simple gripe, debemos protegernos y proteger a los nuestros para que luego no tengamos que llorarlos aún sin verlos.

En Ecuador existieron muchas personas que perdieron la vida y aún no entregan los cuerpos a sus seres queridos, en el mundo existen políticos que se están lucrando del dolor y desesperación de millones de familias que hoy no tienen que comer, que hoy perdieron a un ser querido y nuestros gobernantes compran productos con sobreprecio a los kits alimenticios, a las fundas para embalar los cadáveres, etc., sin importarles el dolor, el hambre y llanto de su gente.

Esta pandemia sacó a relucir que tan buenos seres humanos somos y que tan despreciables podemos llegar a ser, los millones de médicos, enfermeras, auxiliares de enfermería que hoy arriesgan sus vidas en algunos países no les entregan los trajes de protección que necesitan, sin importarles que detrás de esos soldados de la salud existe una familia que los espera en casa.

Vivamos el presente, disfrutemos de las pequeñas cosas que nos da la vida y no olvidemos dar las gracias a Dios por permitirnos ver un nuevo sol en compañía de los nuestros, seamos parte de los seres nobles de corazón, no grabemos cuando un vecino llegan a pasar visita domiciliaria, si podemos ayudar en algo no dudemos en hacerlo, no lo juzguemos, no sabemos si en algún momento de nuestras vidas nos toque pasar por algo similar, para mi el coronavirus marcó un antes y un después en mi vida, me enseñó que la vida se termina en un segundo y que difrutemos el hoy porque puede que no exista el mañana.

Gracias a quienes leyeron mi historia y les sirva de reflexión cuando atraviesen algún momento por más difícil que parezca recuerden que el sol siempre brillará después de esa tormenta.

Un hasta pronto al hijo, esposo, padre y amigo Dr. David Toala, no es un Adios, es un ¡hasta pronto!, tu sonrisa y tus bromas quedan guardadas en nuestros corazones.

 




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