Corroido

FUGITIVO

Cerré el libro de golpe. Comencé a recorrer el lugar con la mirada, buscando cualquier otra pista antes de marcharnos. Una cosa era segura: Este libro era un pasó más a la explicación de todos los eventos sobrenatural que estaban ocurriendo.

Aunque solo lo hojeé un momento, una parte quedó grabada en mi mente: una criatura. Todo lo que leí se conectaba con la muerte de Lexie, pero no podía ser eso. ¿Sería eso de lo que hablaba el supuesto asesino? Aunque llamarlo "asesino" ya me generaba dudas; él no era más que un peón en un juego mucho más grande.

Me detuve en el umbral de la puerta. Mientras Lilith seguía absorta descifrando las paredes, yo acariciaba la cubierta del libro, leyendo las inscripciones de la portada: "Recopilación del Dr. Liam V". La información sobre la criatura que me atacó estaba aquí; la explicación de lo que me atacó estaban en este libro, lo que me estaba sucediendo en mi cuerpo.

Lilith me miró. Le hice una seña para irnos y ella me siguió en silencio. Al salir, le tendí la mano para ayudarla a subir la escalera por la oscuridad del bosque, ahora con mi vista mejorada. El camino de regreso fue sepulcral. Mi nuevo oído, ahora malditamente agudo, captaba cada crujido de las ramas y el aleteo de los insectos.

—Todo esto es una locura —susurró ella, rompiendo el hielo. —Hasta yo lo creo. He vivido toda mi vida aquí y nada de esto había ocurrido jamás. Se siente... irreal —respondí, aunque mi propia voz me sonaba extraña.

—¿Estás seguro de que no es real? Todo lo que vimos allá abajo se sentía demasiado creíble, un doctor loco investigando criatura sobrenatural.

—En los 118 años de historia del pueblo, nunca se supo nada igual. En un lugar tan pequeño, algo así anormal habría saltado a la luz —le dije. Pero mentía. Mis recuerdo de esa criatura en ese gimnasio me decían que estaba equivocado.

—¿Cómo estás tan seguro de que no quieren ocultar esto? —insistió. —No me digas que vas a seguir con esa actitud de "aquí no pasa nada" —insistió más, agarrando mi hombro con fuerza para que volteara frente a ella, obligándome a ver su reflejo en la oscuridad—. Sé que tienes miedo, lo huelo. Estás ignorando muchas cosas. Pero una cosa es cierta Lexie está muerta y no lo conocí, pero mi instinto me dice que no es normal.

No quería escucharla. Aceleré el paso, sintiendo una punzada de irritación. Pero ella no se detuvo; su voz se elevaba, alimentando una rabia ciega que empezaba a hervir en mi pecho.

—¿Por qué ahora? ¿Por qué en este momento? —me espetó—. ¿Por qué la muerte de Lexie desató todo esto? ¿Quién era ella realmente?

—¡Tú no lo entiendes! ¡Tú no la conocías! —mi voz, antes cargada de ira, se quebró de repente—. En ese libro... la forma en que murió... estaba descrita palabra por palabra. Es la forma de matar de algo llamado "El Destripador".

Me quedé sin aire. Lilith me puso una mano en el hombro, intentando calmarme. —Entonces solo hay que cazar a esa criatura —dijo con firmeza.

—No es un animal, Lilith. Es una persona. Alguien capaz de controlar a otros para convertirlos en monstruos. "Las víctimas son marcadas con antelación", eso decía el texto. Alguien marcó a Lexie. Esto es mucho más grande de lo que imaginamos.

Me detuve en seco al ver la salida del bosque. Frente a nosotros, la silueta de la biblioteca recortaba el horizonte. En la penumbra, una pieza del rompecabezas finalmente encajó, que no quería ver; el mensaje de su muerte, me dio un escalofrío por mi espalda. Lo ocurrido esa noche.

La criatura nos atacó a ambos en diferentes momentos... pero por alguna razón yo sobreviví. Miré hacia atrás, hacia la oscuridad de los árboles, y luego a la biblioteca. Estábamos exactamente en el mismo punto. La posición perfecta para observar. Mi vista bajó hacia la tierra.

Mientras cargaba ese cuerpo pesado con mis manos, alcé mi vista podía ver a Lexie intentando con todas sus fuerzas ayudándome cargar el cuerpo de ese hombre por su pies, con su bata cubierta de sangre y lodo; más atrás de ella se veía la entrada por dónde entramos hacia el bosque donde se veía la biblioteca, los llantos de Lexie me hizo mirarla.

Solté el cuerpo ahí y me le acerque para abrazarla y llorara en mi pecho y así su llanto no se escuchara, nuestro cuerpo estaba cubierto de sangre aún humedad, aunque me fastidiada. No podía dejarla así.

— Escúchame —le dije mientras le limpiaba la lágrima con mis dedos—Solo vamos a llevar este cuerpo a loas profundos del bosque, nadie nunca llega hasta alla, lo enteraremos, haremos una fogata y quemaremos nuestra ropa y nos bañaremos en el lago y no se hablara de esto nunca más. Me oíste

Ella asintió, pero podia ver aún su cuerpo temblando. Me quite la cadena de mi cuello donde el dije era una pulsera de cristal.

—Que haces ? —mientras sacaba la pulsera y se la intentaba poner en su mano —No puedo xan, era de tu... madre.

—No importa, ella me dijo que está pulsera me protegería y ahora te va a proteger a ti, porque te prometo que nada malo te va pasar —yo te protegeré. Oíste

Sus lágrimas estaba por salir otra vez, la agarre con fuerza y la abrace con mi pecho otra vez mientras mi mano agarraba su cabeza y mi vista iba a ese cuerpo con su cabeza medio decapitada.

—Xan? —me llamo Lilith, sacándome de ese recuerdo.

—Tienes razón algo más grande está sucediendo, pero mi meta es solo una y voy a vengar Lexie y al menos ya se a quien apuntar —le dije mientras golpeaba el libro en la portada.

Ella me asistió. —¿Cuál es la siguiente parada? —me pregunto.

— El único lugar donde obtendré un indicios. La Mansión White, mañana nos encontraremos en éste mismo punto.

Lilith me asistió, procedemos a cada uno ir por su dirección luego que salimos del bosque, caminé hasta la biblioteca y me detuve a verla y luego volte a ver dónde salíamos y tenía razón, se veía todo desde esa oscuridad.




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