Corroido

LA CASA DE MUÑECA

Lilith

Caminaba hacia casa y la calle estaba inusualmente tranquila; un silencio que no traía buenos presentimientos. Al estar por llegar, me detuve frente a la iglesia. A pesar de ser medianoche, se percibía un movimiento frenético en su interior.

Continué hasta mi hogar. Al subir las escaleras del porche, noté que la puerta estaba entreabierta. Entré despacio, midiendo cada paso para no romper el silencio sepulcral que reinaba en la casa. De repente, un movimiento brusco a mis espaldas me tomó por sorpresa y me derribó. Vi un puño descender hacia mi rostro, pero se detuvo a milímetros de mi piel.

—Tiene que estar más atenta—dijo Eva, ofreciéndome la mano para levantarme.

Tenía su uniforme blanco limpio, aún con la pequeña lucha que tuvimos.

—Sabemos lo que buscas — entregándolo la hoja. Ella lo leyó con calma.

—Entonces ya sabemos a quien matar —me dijo.

—Pero también son persona, no tienen la culpa —le respondí.

—¿Cuál es la diferencia?, somos cazadoras.

Quise discutirlo, pero un ruido extraño proveniente del exterior nos interrumpió. Salimos con cautela, sujetándonos de la mano. Al bajar las escaleras del porche, la escena era escalofriante: los vecinos salían de sus casas hipnotizados, moviéndose con la rigidez de un cadáver. Lo más aterrador era su mirada; todos tenían los ojos teñidos de un morado brillante.

Bajé la vista y apreté con fuerza las pulseras en mi otra mano.

—Está comenzando. Ya están aquí y tenemos que prepararnos —me dijo Eva, apretando mi mano con fuerza.

Observamos cómo la multitud, como si respondiera a un llamado silencioso, se dirigía hacia un solo lugar: la iglesia.

Xan

Mi cabeza palpitaba con dolor, era por no a ver dormido en la noche o por toda la información que acababa de revisar.

Todo lo que creía de este mundo era una completa locura, como había un mundo oculto; completamente fantasioso a lo cotidiano que es la vida y como yo debía haber más gente que sabría sobre el.

Agarre el libro y lo escondi detrás de un poster de la película siete, dónde había una tabla dañada que al retirala daba espacio un hueco para esconder cosa.

Baje de la habitación a la cocina para prepararme algo de comer, mi padre no había vuelto de la comisaría.

Era mejor así, para no verlo y comenzar con sus comentarios, saque mi teléfono y antes que se apagará por completo le envié un mensaje a Lilith para encontrarnos en el búnker, que sería nuestra nuevo lugar de encuentro.

Faltar a la escuela no sería un problema, con los recientes eventos que estaba azotando al pueblo nadie se daría cuenta que faltabamos.

Sali de la casa y ya comenzaba a caminar por el camino de siempre cuando me detuve. Si era cierto lo del libro, mire arriba el cielo y vi como el sol estaba en su punto y más fuerte que otros días.

Aunque no me sentía cansado, me estaba debilitando poco a poco; a pesar de que yo no lo notará, así que di vuelta y tomaría el camino por el bosque donde muy poco entraba la luz del sol, aunque me demorará más al llegar donde nos reuniríamos.

Así aprovecharía y intentaba practicar mis habilidades, con respecto a las que ya me estaban familiarizando con algunas y conteniendo otras por las prácticas del equipo para no lastimar alguien como la última vez.

El sendero de tierra se hundía en un bosque denso y brumoso, donde la luz del sol apenas lograba filtrarse entre las copas de los árboles gigantes. Helechos y plantas trepadoras tapizaban cada rincón, mientras una niebla espesa envolvía los troncos inclinados, ocultando el fondo del bosque bajo un manto de un verde profundo y sombrío.

Mis sentido los había estado practicando al pasar los día, mi vista y mi oído son los que mejor había aprendido a usar. Comenze a trotar por ese sendero hasta terminar corriendo, sentía como mi cuerpo se llenaba de una energía inusual.

Corriendo por el bosque, sintiendo la brisa por mi cuerpo me sentía más libre, me detuve cuando llegue al final de la montaña y solo había un barranco, desde ahí se podía ver el pueblo y el extenso bosque rodeado de esa montaña nevada.

Con una emoción retrocedi unos pasos, me puse en posición para correr, mis manos tocaba la tierra y la agarre en un puño. Alce mi mirada y con una determinación, arranque mis piernas.

Sentí la brisa en mi cabello mientras corría y al llegar al barranco, salte.

La adrenalina por mi cuerpo se sentía al tope respecto al momentario sentido del vértigo que se comenzaba a presentar en mi cuerpo reemplazandolo por miedo al ver cómo caí y no sabría de dónde agarrarme.

El grito que solté hizo que los pájaros que estaba en los árboles se fuera volando, mientras caí hacías los árboles y me comenzaba a cortar con las ramas, cuando ya estaba viendo el piso, con mi mano agarre una rama y está fue suficientemente fuerte para sostenerme.

Mi corazón estaba a full y mientras mi respiración se calmaba voltie a ver mis heridas y ví como se comenzaban a cerrarse y curándose sola.

Mire al suelo y me solté de la rama, cayendo de pie, ya las heridas se me había curando y solo tenía manchas de sangre, mire por los alrededores y vi un pequeño corriendo de agua.

Si mis cálculos no fallaban si lo seguía llegaria al lago y de ahí el camino sería más corto donde estaría Lilith esperándome.

Después de haberme limpiando ya estaba casi cerca, a lo lejos vi a Lilith sentada en un tronco al lado de donde debía estar la bajada al búnker, estaba tomándose foto con una cámara que parecía antigua.

Alzo la mirada para verme y con un gesto con su mano para saludarme de lejos, comencé a trotar para llegar a dónde ella cuando mi pie piso algo, el sonido de un proyectil se escuchaba de lejos, con mi vista vi como una flecha se dirigía hacia mi.

Con mis reflejos al máximo me tire al suelo de espaldas de golpe, gire mi cabeza en el suelo y note como la flecha se clavaba en un árbol.




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