Cosas que pasan...

De regreso a casa

Ese día al volver a casa, conté todo lo sucedido en el primer día de clases a mi padre y a mis hermanos mientras tomábamos mates. Conté cómo me había sentido y los profesores que había tenido.

Mi padre me respondió que aprovechara la oportunidad que tenía para estudiar, que él no había podido terminar ni la escuela por tener que ir a trabajar desde niño y que sólo a través del estudio, podía lograr mis objetivos.

Esa charla fue muy importante para mi, pues comprendí que debía enfrentarme a esa nueva realidad de manera fuerte. Atrás quedaría mi niñez, mi escuela, mis compañeros de escuela y los tiempos de juegos. Ya era hora de ponerme a estudiar con todas las ganas. Así que tomé mis cuadernolas y comencé  a colocarles forro, a escribir la primera hoja introductoria y a transcribir de mi cuaderno de apuntes la información que nos habían dado los profes de cada una de las materias.

Esa noche me acosté temprano pues estaba muy cansada, había sido una larga jornada de nuevos aprendizajes. Pero lo más importante, comprendí que mis padres estaban haciendo un gran esfuerzo para que yo pudiera estudiar y por lo tanto, debía retribuirles con el estudio.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.