Cosas que pasan...

La rutina cansa...

Es verdad que hacer todos los días lo mismo es cansador. Quizás los que están leyendo piensan ah, qué tontería. 

Pero el hecho todos los días a las 10 hs de la mañana de mi casa y volver a las 19 hs hacia que las jornadas se presentasen largas. Agregar además que en invierno a las 18 hs ya es de noche, por lo tanto ya salíamos de noche en el viaje de regreso a casa.

Por suerte, siempre estaban mis padres con la estufa a leña prendida y el mate pronto esperando a mi llegada. Si tenía que hacer deberes para el otro día los hacía, pero generalmente los iba dejando para hacer todos juntos los sábados a la noche. De esa manera, entre semana podía acostarme temprano y descansar un poco más.

Es verdad que la rutina cansa, aunque nos lleva tan rápido el trabajo diario que a veces no nos damos ni cuenta. Sólo en los momentos en que nos ponemos a pensar en lo que hacemos y cómo lo hacemos, es la reflexión que nos permite darnos cuenta de todo lo que hacemos sin razonar. La vida es eso, es un ir y venir constante, tomando decisiones, acertadas o no, pero decisiones nuestras que nos permiten seguir nuestro camino de la vida.

Los seis años de liceo que hice los hice así, estando nueve horas fuera de mi casa, pasando frío, calor, a veces hambre porque no todos los días mis padres tenían dinero para darme para que me comprara algo, a la salida del liceo. Cuando no tenía dinero, tenía que esperar a llegar a casa para merendar y disfrutar de una rica merienda-cena familiar.

Se debe valorar siempre lo que se tiene: debemos ser personas agradecidas con quien realmente lo merece.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.