Esperaban abajo al más joven de la familia mientras se preparaban para salir, solo la adulta que estaba presente allí lucia inquieta ante la demora. Su hija mayor, que estaba junto a ella, aprovecho la tardanza de su hermano para acomodarse apenas su cabello frente a un espejo pequeño.
—¿Ya están?—pregunto el hombre que recién entraba mirando a las dos mujeres que estaban alli—¿No bajo aún?
—Aun está arriba, no se porque tarda tanto en bajar—comento su esposa con impaciencia y ligera molestia, pronto centro la mirada en la adolescente—Elsie.
—¿Si?—dijo mientras seguía observando en el espejo.
—Ve a buscar a tu hermano y dile que se apure de una vez.
Suspiro algo molesta al escuchar esa orden, apartándose de dónde estaba—Ahora iré—subio las escaleras para ir directo a la habitación de su hermano, abriendo la puerta lentamente—te estamos esperando, ¿Porque tardas?
—Perdon, ya estoy listo—menciono al instante con una sonrisa, en ese entonces terminaba de atar sus cordones y antes de bajar, agarró una mochila pequeña que usaba constantemente.
Después de que el ya estuviera en el piso de abajo, fue junto a su familia hacia el auto ya que al lugar que iban era el templo y les quedaba un poco lejos, debido a eso tenían la costumbre de despertarse una hora antes para llegar a tiempo.
Al lugar donde iban habían pocas personas que recién llegaban, varios adultos que ya se conocían entre si se saludaban al apenas entrar y se quedaban conversando. La familia que recién llegaba también se unió a la plática, su hija en cambio se acercó hacia la persona que estaba sentada en una de las bancas.
—Hola, Clyde—saludo con una voz media agotada, sentándose a su lado.
Apartó la mirada de su celular al ver a su amiga recién llegar, sonriendo ya que le daba gracia verla asi—¿Otra vez te desvelaste?
—No podía dormir, había gatos peleando en la madrugada y no me es fácil dormir con ruidos—dijo mientras pasaba sus manos sobre sus ojos. Luego, con los ojos entreabiertos, miró a la izquierda cerca de el—¿Finley no está?
—No, aún no llego—menciono, agarró su celular para mirar la hora—son las siete y treinta, en media hora supongo que llega.
—No se cómo hacen ustedes para no tener sueño.
—Nosotros por lo menos dormimos—rio—ni que fuese la primera vez que llegas así.
—Te daría un golpe, pero no tengo fuerzas para eso.
—Como siempre—tomo su celular mientras usaba la misma aplicación, en pocos segundos vio de reojo a su amiga apoyarse sobre su brazo.
—¿Me avisas cuando inicie o si me llaman?—pregunto, manteniendo los ojos cerrados—o si es que Finley llega.
—Esta bien, mejor que aproveches—respondio con la mirada hacia su celular, pensando en dejarlo hasta que sea la hora.
Después de unos cuantos minutos, la familia de Finley recién llegaba y los dos adultos de la familia querían ayudar con la organización, mientras que su único hijo se acercó hacia sus dos amigos luego de ver dónde estaban.
Clyde levantó la vista al verlo cerca, sonriendo ligeramente—Hola, Finley.
—Hola—sonrio al responder el saludo mientras se sentaba al lado de el, notandose cansado—¿Cómo estás?
—Bien, ¿Y tu?—pregunto—es raro que yo llegue antes que ustedes dos.
—Estoy seguro que será solo este día que pase—supuso, sonriendo un poco más—¿Britney está durmiendo?
—Si, se desvelo como siempre—subio un poco más su sonrisa—debiste ver la cara con la que llegó.
—No la juzgo, también estoy cansado—menciono—no se cómo haces tu para no estarlo.
—¿Quien dijo que no lo estoy?
—Pues no se nota.
La chica que los acompañaba abrió lentamente sus ojos después de estar escuchando un poco la conversación, lentamente miró a ver si allí estaba su otro amigo—¿Finley?
—Hola, Bri—saludo quien recien llegaba.
—Clyde, dijiste que me avisarias si el llegaba.
—Estabas durmiendo, lo podías saludar después—respondio el de cabello oscuro.
—Oye, Finley—alzo la vista hacia quien le hablaba, sin cambiar su posición ya que pensaba en seguir durmiendo—¿Hasta que hora te quedas hoy? ¿La misma que siempre?
—Si, sabes que no cambio—contesto—¿Porque preguntas?
—¿Tu familia te va a dejar salir con nosotros después del almuerzo? Yo y Clyde pensamos en ir a un lugar cerca de aquí.
—No, haremos lo mismo de siempre y también otras cosas—respondio mientras esperaba a que su celular se encendiera—podemos juntarnos otro día.
—Siempre dices eso, nunca puedes—volvio a cerrar los ojos para intentar dormir—que aburrido.
Quien estaba en medio le dió un suave codazo a su amiga de manera disimulada después de haber escuchado lo que dijo, sin que Finley viera. Britney intento seguir durmiendo, mientras quienes la acompañaban usaban su celular.
En unos segundos el teléfono de Finley encendió, esperaba con algo de impaciencia a qué las notificaciones aparecieran. El mensaje que esperaba no había llegado por más que haya esperado unos minutos, al ver la hora recordó que podría contestarle a la hora de siempre, cuando no podía permitirse usar el celular.
En cuestión de minutos su madre le mando un solo mensaje para que se acercara a ellos, se levantó de dónde estaba despidiendose de sus dos amigos ya que era el único momento donde los veía en todo el día. Britney también tuvo que ir al asiento donde estaba su familia, dejando a Clyde solo con sus familiares en ese entonces.
Luego de varias horas ya era mediodía, en esa hora Britney y Clyde salieron del templo mientras su familia aún estaba adentro del lugar. Apenas al salir, ella saco su celular así ver la hora.
—¿Ya se te fue el sueño?—bromeo el chico que la acompañaba.
—Callate—respondio con una sonrisa, volviendo a guardar su celular en el bolsillo de su camisa—no hay muchos lugares aquí, ¿Qué vamos a comer?
—No lo sé, deberiamos ir a ver—miro al frente—ir al mismo ya aburre.
—La verdad que si, pero si no nos queda otra opción iremos allí.