Criaturas

XXXV

Alec

Emily y yo llegamos al Pueblo New Moon, había varios heridos, otros lloraban por sus familiares que había muertos, escuché un gruñido era Norse. Emily y yo corrimos hacía dónde se encontraba Norse. Encontré a Amarok y a mi madre, mi madre estaba en el suelo, sangrando. Amarok me miró, me sonrió. Kazan gruñó más, Kazan quería morder a Amarok, pero se puso enfrente de Amarok. 

Amarok-Me alegra de verte de nuevo Joven Edevane.-Su voz sonaba orgullosamente.-Como estás Kazan? Estás muy grande! Recuerdo que eras un pequeño cachorro.-No podía controlar más a Kazan, Kazan atacó a Amarok. Amarok desvió los ataques, la mujer que tenía a Isla, tomó a Kazan, otro tipo ayudó a aquella mujer.-Dulces sueños Kazan.-Mi vista se empezó a nublar negro. Hasta que deje de ver.

Isla

Nathan me dijo que tenían algo especial para las chicas, me dirigí hacía el comedor y me encontré a las chicas bien arregladas. Las chicas estaban emocionadas, me senté a lado de Alisha. Había velas en la mesa, comida y cartas en nuestro platos. Después llegaron los chicos con nosotras, pude notar a los chicos un poco nerviosos, lo cual me dio ternura por ellos.

Nathan-Los chicos y yo, hi..hicimos esto como agradecimiento..y...-Estaba nervioso, lo cual Neal habló

Neal-Como ustedes siempre dejan limpió la Mansión queríamos hacerle un pequeño detalle, espero y les guste la comida y el postre, ustedes deberán disfrutar la cena solas.-Dijo.

Brayan-No sé como ustedes lo dicen..creo que Noche de Chicas, algo así?-Dijo. Las chicas ser rieron excepto yo. Aun recuerdo el incomodo momento que sucedió entre Brayan y yo. Los chicos se retiraron y nos dejaron solas, lo cual disfrutamos la cena. Mientras cenábamos, Daniela me preguntó dónde estaba.

Daniela-Dónde estabas pequeña traviesa?-Me preguntó. Daniela me dice pequeña traviesa y yo le digo pequeña banshee.

Alisha-Nos enteramos que te la pasaste todo el día con Alec, cierto?-Las chicas se reían como niñas pequeñas. Sonríe a las chicas.

Isla-Sí, no todo el día pero, si estuve con él.-Admití. Aida se veía un poco angustiada ya que ella y yo hemos rompido unas de las reglas de la Manada Cullimore. Mientras cenábamos, Daniela se levantó de la mesa de la nada. Todas la observábamos.

Alisha-Algo sucede?-Le preguntó

Daniela-Alguien corre en peligro.-Dijo.

Aida-Quién?-Preguntó. Alea se acercó a Daniela, puso su mano en la frente de Daniela. Cerró los ojos.-Alea?

Alea-Alec...-Dijo. Los chicos se habían ido a un lugar para no molestarnos, me levanté de la mesa, me retiré del comedor.

Aida-Isla! A dónde vas?-Venía detrás de mi, al igual la chicas. Volteé ver a las chicas, las chicas lograron notar que estoy muy angustiada por Alec. Alisha tocó mi hombro.

Alisha-Yo iré a buscarlo en su casa, mientras ustedes buscan por otro lado.-Todas nos separamos para encontrar a Alec, todas se separaron. Yo me dirigí al bosque. Mientras caminaba por el bosque, me empezó a doler mi cabeza. Sentía que alguien me estaba torturando o algo como un hechizo. Aika no soportaba el dolor, poco a poco mi cuerpo dejaba de responder. Me convertí en mi forma lobuna. Aika corrió para salir del bosque, pero se tropezó en un tronco muy grande, se lastimó su patita derecha. Escuché un gruñido muy lejos, me convertí de nuevo en mi forma humana. Me vista empezaba verse borrosa, pude lograr ver alguien parado enfrente de mi, detrás de esa persona logré ver un lobo negro corriendo hacía a mi. Mi vista se nubló y deje de ver.

Amarok

Ordené a Evangeline en traer a Alec cercas de su mate, para así atraparlo fácilmente. La loba llegó justo al punto, la loba se lastimó por suerte tuvimos más oportunidad para llevarnos a la loba. La loba se transformó en su forma humana. Tomé la chica en mis brazos y la llevé a mi mansión, cuando sane la chica la llevaré a un lugar dónde ella podrá saber la verdad sobre este chico y sí comenzará mi plan. Cuando llegué a mi hogar, entré a una habitación para huésped, acosté a la chica en la cama. Observé a la chica, la chica tenía los mismos aspectos de mi pequeña. Extraño a mi familia, extraño a mi pequeña cuando llegaba en mis brazos. Mientras la chica se sanaba, me senté en un silla, para esperar el llamado de Evangeline. Mientras esperaba, empecé a cantar una canción que solía cantar a mi hija. Una canción de cuna.

   




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