Criónica La Venganza De Sara

Capítulo 23

Capitulo 23

Sara se encuentra, con la mirada fija en el techo de la habitación de recuperación. Solo han pasado unas cuantas horas desde que despertó. Hasta ahora aquellos hombres, que se la querían llevar no se han pronunciado. Lo cual no harán y sé que esta vez no tendremos que marcharnos.

En serio creí que Sara no podría despertar no recordando nada. Ese era mi plan para que no buscara venganza, pero, aunque Eliana y yo hemos pensado en una solución para eso, parece imposible. Lo que me queda es contarle la verdad de la que ella se enteró en un juzgado antes que yo hiciera ese trato con el dios Hades.

—¿Piensas en alguien? —ella vuelve sus hermosos ojos hasta los míos. Por un momento, siento la necesidad apartar la vista, pero es imposible por lo atrapante que son los de ella. Muy atrapantes.

—Oh, no… —pronuncia con voz llena de sequedad—. Solo intento asimilar que había estado muerta…

Llevo un vaso de agua hasta ella. Se lo toma rápidamente y me lo devuelve.

—La muerte no es fácil de asimilar para nadie. Tú la has vencido. —ella me devuelve una sonrisa. En las primeras horas cuando le contamos todo, tuvimos que traer a una psicóloga para que la tratara. La verdad es que no recibió tan mal la noticia, solo se sorprendió. Y bueno, casi se desmaya.

Recuerdo que la primera vez me sentía tan atraído a ella de forma no como amigos. Pero me he enamorado de su hija… Vanessa. Ella esta viva y una de mis metas es volver con ella y que nuestro hijo vuelva a nacer. Quiero que estemos otra vez juntos.

—Tú la has vencido conmigo —admite—. Cuando desperté pensé que solo había pasado unas horas dormida, que estaba en el hospital después de ese fuerte dolor que sentí en mi estómago.

—¿Recuerdas por qué moriste? —indago, recordando todo. Yo ya sé la verdad.

—Me traicionaron… —dice y su voz se vuelve un hilo. Me preocupa contarle la verdad.

—Tenemos que hablar de eso Sara. Yo sé por qué y cómo moriste.

Se ha quedado sorprendida.

—¿Cómo he muerto?

—Ahora piensas que fue tu esposo… —le digo—. Pero en realidad no fue tal cual. Él… Cesar fue hechizado por una bruja de la cual no tengo su nombre. Cesar nunca quiso hacerte daño Sara… nunca.

Sus ojos se vuelven cristalinos y comienza a llorar.

—No sé por qué siento que es verdad… como si ya lo supiera —sonríe aun llena de lágrimas—. Y menos mal, porque me he despertado amándolo.

Oh Sara… has sufrido tanto.

                                                                 …………

—He presentado a Sara en el registro civil —me informa Dave, mientras tomamos café en una cafetería no muy lejos de Centauros—. Al principio no creían lo de Sara, entonces le enseñé los documentos firmados por ti, más los videos grabación.

—¿Pediste que tuvieran discreción? —pregunto—. Aunque no hace falta… hablaré con su esposo y le contaré lo que ha pasado.

—Sara desde este momento queda bajo tu supervisión según el juez con quien hable. O sea, prácticamente tienes la custodia completa de ella hasta que pueda valerse por sí sola. Pero si me has dicho lo de su esposo, pues tal vez la cosa cambie. ¿No habíamos dicho que él un sospechoso de su muerte?

—Ahora sé la verdad, amigo. Ya te la contaré… —prometo hacerlo—. Ayer Sara me confesó que la traicionaron. También le he dicho la verdad y se la ha tomado con calma.

Dave suspira.

—Yo me tomé el tiempo de investigar a esa familia —confiesa—. Esas personas andan metidas en cosas turbulentas. Pero si estas seguro de que es buena idea contarle a su esposo, pues tendré que confiar en tu juicio. Por cierto, que Vanessa tu ex es su hija.

Sonrío y Dave frunce el ceño.

—¿Ya no te duele que te haya montado los cuernos de adolescente?

Lo miró con desdeño.

—Éramos muy jóvenes e inmaduros. Yo también se los monté…

Reímos. 

—Sí amigo, recuerdo esa discusión.

—¿Y tu novia aun no te perdona?

—Que va, no quiere superar que no le haya dicho que la amo. Es una exagerada.

—A las mujeres les gusta sentirse amadas… si no puedes sentir eso por ella, deja que otro lo haga.

Dave es un galán, nunca en la vida supe si alguna vez llegó amar a alguien. Sus novias recientes lo han dejado porque cuentan que es un indiferente. Total, no le digo nada para no enojarlo.

—Y eso no es todo… —agrega y no sé si sorprenderme—. Descubrí que me fue infiel con un conocido. También abogado. Pero déjamela tranquila… total. Todo en esta vida se paga.

Ay Dave…  

—Esto tiene que ser una broma —no puedo evitar reírme.

—En serio, ya verás. Tú te acordarás de mis palabras. Ella tiene que llegar a mí pidiéndome que volvamos… pero no le daré ese gusto. Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde.

Ya verán que será al revés… como si no lo conociera.

—Ella es una buena chica —confieso y comienzo a ver su cara de enojo—. No te enojes, pero sí te hizo eso fue por tu culpa. Ya que tú no le distes lo que ella quería, pues… se fue a buscarla en otro.

Asiente y toma un sorbo de café.

—Recuerdo que has estado obsesionado con Sara. ¿Cómo te va con eso ahora que ha despertado? Supongo que ahora debes andar volando como los pajaritos. Debo admitir que ella es muy hermosa. No te enojes, pero no te hagas ilusiones.

—¿Por qué? Sara puede estar con quien ella quiera. Y bueno, mi obsesión ha cambiado por otra persona.

—¿Me vas a contar quien es? Te prometo que no diré nada. Vamos, amigo cuéntame quien es la susodicha.

—No te voy a decir porque ya sé como te vas a poner de odioso.

—Tarado.

……………

Eliana me ha traído fuera de la habitación donde se encuentra Sara. Se le ve muy preocupada.

Eliana es una mujer ejemplar, me da gusto tenerla de nuevo. Mi mejor amiga de laboratorio como personalmente. Es tan entregada a su trabajo, amable, y cariñosa.



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En el texto hay: romance, venganza, amoresdelpasado

Editado: 02.10.2022

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