Advertencia
Antes de comenzar con el capítulo de hoy, creo que merecen saber algunas cosas sobre esta serie (que luego no quiero quejas):
1- No soy nadie: Aquí tocaremos temas profundos: superación personal, filosofía, ética y demás temas abstractos. Sin embargo, como bien dice el título yo soy un simple Don Nadie. Solo una persona pequeña y rota que quiere salir adelante. Si esperan a alguien que les traiga la respuesta a todos sus problemas servida en bandeja de plata, entonces mejor vayan a comprar uno de esos cursos de Instagram de dudosa calidad. Aquí yo vengo a contarles mí proceso. La verdad de alguien que sabe poco sobre el mundo, pero que intenta aprender cada día. No les daré ninguna respuesta segura, solo las experiencias de mis pasos. Ustedes decidirán si se quedan o se van, pero yo solo digo: a veces es mejor ver los errores y tropiezos que comete otro que está en tu misma situación, que escuchar los consejos vacíos de tantos “expertos”. No puedo prometer que les conseguiré la respuesta al sentido de la vida, pero sí que lo que lean aquí será completamente genuino. (Un desastre quizás, —al igual que mi vida— pero genuino)
2- Ustedes no serán mis lectores: ¿Que qué quiero decir con esto? Pues básicamente que no les hablaré bonito. Bueno, técnicamente sería escribir, pero… ustedes me entienden. Si quieren verme escribir de manera profesional, pueden ver mis novelas. Aquí hablaré como yo mismo. No usaré narradores omniscientes, ni palabras complicadas, ni descripciones complejas, ni ningún adorno de esos que usamos los escritores para sonar inteligentes. Y eso es porque no pienso tratarlos como lectores, de esos que los autores nunca sabemos si existen siquiera del otro lado de la pantalla. Si te pasas por aquí y decides quedarte te trataré como si te conociera de toda la vida. Escribiré aquí como si estuviera charlando contigo un domingo por la noche, sentados alrededor de una fogata, con una lata de cerveza medio vacía en la mano. Y al igual que si estuviéramos en una conversación, puedes comentarme, contradecirme u opinar sobre lo que tú quieras. Los leeré y responderé para seguir conversando junto al fuego. Así que, si aún no te has ido, ¡prepárate! Porque vamos a desvelarnos. (Puedes tomar una cerveza mientras lees si quieres. Solo digo… para darle emoción.)
3- No habrá control: Con esto quiero decir que esta serie será libre. El objetivo de “Don Nadie” es encontrar un camino para volverse grande, para crecer, para aprender a “volar”. Pero, como dije en el punto uno: no tengo idea cuál es ese camino. Así que tendremos que caminar a ciegas por un tiempo. Por esto, la serie no tendrá un rumbo fijado. Hablaré de mis ideas, mis intentos para volverme “alguien” y también de muchas otras cosas. Los temas irán variando según varíe mi cabeza. E incluso pueden dejarme ustedes algunos temas que quieran que tratemos. (Me gustaría que este blog sea más interactivo, me aburro un poco de escribir solo…)
Bien, si no tienes problema con estos tres puntos entonces sigamos.
Brindo por un nuevo comienzo. ¡Salud!

[Imagen de Drazen Zigic en Freepik]
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La verdad que no les dije
Bueno, creo que les debía mi presentación… Trataré de no irme por las ramas esta vez, al menos no demasiado.
Sé que me presenté como un Don Nadie, pero la verdad es que en cierta forma todos somos alguien. Todos somos personas, grandes o pequeñas, pero personas al fin y al cabo. Yo soy una de las últimas, completamente diminuto. Si tuviera que clasificar, en esta hipotética métrica de tamaños, a las personas que tienen éxito: ya saben, esos que vemos siempre en las películas, en las noticias o en las redes sociales, con sus vidas perfectas y grandes fortunas; pues ellos serían como gigantes. Mientras que yo, en comparación, sería algo así como una hormiga.
Pero supongo que eso no importa ahora, aún siendo minúsculo hay cosas que debo compartir.
¿Quién soy y qué quiero? Ya hablé de esas preguntas en el capítulo uno, y de cuál fue mi respuesta en el pasado. En este capítulo les contaré cuáles son mis respuestas el día de hoy, tres años más tarde. Creo que es importante que lo sepan antes de leerme…
Si no les interesa, pueden saltar al siguiente capítulo. Intentaré subirlo pronto para que puedan leer algo distinto.
Sin embargo, si les gusta el chisme y quieren oírme parlotear un rato. Son más que bienvenidos a quedarse.

[Imagen de wirestock en Freepik]
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Yo soy…
El alumno de la última fila a la derecha. Soy ese, que siempre llegaba tarde y se sentaba solo en una esquina al final del salón. Con la capucha puesta (esa que nunca me sacaba para poder ocultar mi rostro) y los auriculares con música fuerte, para ignorar adrede la realidad. Ese chico de pocos amigos, que no hablaba casi nunca con nadie. Aquel que ni los profesores notaban si estaba o no presente en la clase. Sí, ese era yo y todavía lo sigo siendo un poco.
Sé que dije la vez pasada que a mí me iba muy bien en la escuela, pero eso solo era en términos académicos. El resto de mi vida escolar era prácticamente una basura.