Cronicas De Un Secuestro En Carretera

6 de la mañana en la Carretera.

Un Día Miércoles a las 6am, Mili una chica de 25 Años de 1.65 de estatura, delgada, cabello rubio corto, ojos grades de color café, alegre y muy divertida, Se disponía para ir a su trabajo, en un Hospital Rural, a dos horas de su casa, con turnos de 24 Horas; Un día antes tomaba la carretera para estar con su Mama ya que esta residía en una ciudad en el trayecto a solo a una hora del hospital donde ella trabajaba.

El día estaba Soleado Mili, estaba feliz, ya que la Municipalidad le entrego Insumos médicos para el Hospital, entre los que estaba un Desfibrilador/DEA/, ya que Hospital de alta complejidad más Cercano estaba a 4 Horas. Tomo un baño, un café, se vistió con un jean y camisa polera blanca, lista para tomar la carretera. Salió de su casa, coloco los insumos médicos en la maleta de su auto, una Camioneta blanca y comenzó su viaje. Mili llama a su mama por teléfono:

- Hola mami, voy saliendo para la casa, como en hora y medio llego. la madre le respondió:

- Ok, hija nos vemos aquí, maneje con cuidado que Dios te proteja.

- Amen mama. Nos vemos. -acuso Mili.

La carretera por donde transitaba todas las semanas era muy solitaria pocos autos circulan por allí, pero eso a Mili la relajaba y se sumergía en sus pensamientos. Esa mañana Mili sentía algo diferente, mientras manejaba, se detuvo un poco para cambiar la música y seguir su camino, pasaron unos minutos y vio una camioneta grade de dolor negro al lado suyo, pensó que la estaban adelantando.

En ese momento volvió a mirar y vio a hombre que le estaban apuntando con un arma, una pistola grade y larga. El Chico de la pistola le grita: - ¡Para el auto, para el auto!.

Mili ¡No lo podía creer!, así que siguió su camino, mientras la otra camioneta la perseguía, se decía ella misma "Dios esto no es verdad, esto no me pude estar pasando a mí". Entro en estado de negación, mientras el chico con pístalo seguía al lado le decía: -¡Para el auto o disparamos!.

Mili por fin entendió que esto era real, se dijo a si misma: "Voy parar o me van a disparar, manejo muy mal, sé que, si trató de huir me disparan y listo, hasta aquí llegue en este mundo".

Se detuvo para entregar la camioneta, los asaltantes también se detuvieron.

En ese momento Mili reacciono, piso el acelerador de la camioneta para huir, inmediatamente sintió unos disparos. Se aterrorizo detuvo la camioneta, bajo con los brazos en alto, sintió que se congelo la sangre. Y dijo:

-¡No disparen por favor, yo me entrego!.

Todo fue muy rápido, bajo en chico con el arma la toma por los dos brazos y en un instante se vio en la parte trasera de su camioneta amarrada de manos y pies con una capucha en el rostro. Junto a ella el chico de la pistola, mientras otro hombre conducía su camioneta.

Los chiscos comenzaron a revisar todas sus partencias cartera, móvil, credenciales, se lo repartieron entre los dos. Mili, no podía respira, el aire no le entrababa. Sentía que se iba a desmayar.




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