Cronos Nexus

Capitulo 7 El Eco del Primer Guardián

"Algunos recuerdos no pertenecen a una persona. Pertenecen al tiempo mismo."Puebla, México

Jueves – 3:17 a. m.

Kael despertó sobresaltado.

Su respiración era acelerada.

Sentía un fuerte dolor en la cabeza.

Miró el reloj de su habitación.

Marcaba las 3:17.

Parpadeó.

Ahora marcaba las 3:14.

—¿Qué...?

Volvió a mirar.

Las manecillas regresaron a las 3:17.

Tres minutos habían desaparecido de su memoria.

No recordaba qué había ocurrido.

Solo tenía una extraña sensación...

Como si hubiera estado hablando con alguien.

Ecos de otra vida

Durante el desayuno, todo parecía normal.

Su madre preparaba café mientras escuchaba las noticias.

—Dicen que encontraron al niño desaparecido del centro histórico.

Qué milagro, ¿no crees?

Kael sonrió con nerviosismo.

—Sí...

Un milagro.

Cuando tomó la taza de café...

Una imagen cruzó por su mente.

No era un recuerdo suyo.

Era un hombre vestido con una armadura blanca caminando por una ciudad antigua.

A su alrededor había enormes relojes de piedra.

El hombre pronunciaba una frase en un idioma desconocido.

Después...

Todo desapareció.

La taza cayó al suelo.

Se rompió en cientos de pedazos.

—¡Kael!

¿Estás bien?

Él solo pudo responder:

—Vi...

Algo.

El Diagnóstico

Kael llegó al refugio antes del mediodía.

Ren y Elías ya lo esperaban.

—Cuéntanos exactamente qué pasó.

Kael relató el sueño, los minutos perdidos y la visión.

Elías permaneció en silencio.

Ren comenzó a caminar de un lado a otro.

Finalmente habló.

—Lo temía...

El maestro levantó la mirada.

—La Primera Aguja dejó una marca.

Kael frunció el ceño.

—¿Qué significa eso?

Elías respondió.

—Cuando un portador usa un poder que aún no está preparado para controlar...

El Timeline responde.

Y comienza a mostrarle fragmentos de otras épocas.

La Biblioteca Sellada

Ren llevó a Kael hacia la misteriosa puerta de las siete cerraduras.

La misma que le había prohibido abrir.

Esta vez, Ren colocó su mano sobre el metal.

Una de las cerraduras se iluminó.

Click.

Solo una.

—Todavía no puedo abrirla por completo.

Pero sí mostrarte una parte.

La pesada puerta se abrió apenas unos centímetros.

Un viento helado salió del interior.

Kael sintió un escalofrío.

Dentro había miles de libros.

Relojes.

Armas antiguas.

Mapas.

Y en el centro...

Una enorme estatua de piedra.

Representaba a un hombre con una capa blanca sosteniendo un reloj de arena.

Su rostro estaba cubierto por una capucha.

En la base podía leerse una inscripción:

"Primer Guardián del Timeline."

La Historia Prohibida

Elías comenzó a hablar.

—Hace más de mil años...

Cuando aún no existían las fronteras ni los países modernos...

El mundo estuvo a punto de desaparecer.

No por una guerra.

No por un desastre natural.

Sino porque el tiempo comenzó a romperse.

Kael escuchaba atento.

—Fue entonces cuando apareció un hombre cuyo verdadero nombre se perdió con los siglos.

Los antiguos lo llamaron...

Aster, el Primer Guardián.

Él fue quien creó las Diez Reglas del Timeline y reunió a los primeros portadores para proteger el equilibrio del mundo.

Ren añadió:

—Pero un día...

Desapareció sin dejar rastro.

Nunca encontraron su cuerpo.

Solo su legado.

El Entrenamiento Continúa

Para distraer la mente de Kael, Ren decidió continuar con el entrenamiento.

Esta vez, el ejercicio era diferente.

Debía caminar por una plataforma formada por engranes gigantes en movimiento.

Cada engrane giraba a una velocidad distinta.

Un paso en falso significaba caer varios metros.

Kael falló una y otra vez.

Después de varias horas, cayó de espaldas completamente agotado.

—No puedo hacerlo...

Ren extendió una mano para ayudarlo a levantarse.

—Cuando entrenaba con Elías...

Tardé casi un mes en lograr cruzar.

Kael lo miró sorprendido.

—¿Un mes?

—Sí.

Y rompí más huesos de los que puedo recordar.

Kael soltó una risa.

—Entonces todavía tengo esperanza.

Un Descubrimiento

Mientras descansaban, Kael notó un pequeño retrato antiguo sobre una mesa.

En él aparecía un grupo de siete personas.

Todos llevaban capas negras.

Y sobre sus hombros descansaba el símbolo de un cuervo.

Kael tomó la fotografía.

—¿Quiénes son?

Ren se quedó inmóvil.

Elías respondió con una voz cargada de nostalgia.

—La primera Bandada.

Los Seven Crows originales.

Kael observó detenidamente la imagen.

Entonces notó algo extraño.

Uno de los siete tenía el mismo reloj de bolsillo que él llevaba desde niño.

La Advertencia

Antes de que pudiera preguntar más...

Todas las luces del refugio comenzaron a apagarse.

El enorme reloj del salón principal dejó de funcionar.

El Atlas se abrió violentamente.

Las páginas comenzaron a pasar a toda velocidad.

Una frase apareció escrita con tinta roja.

"ANOMALÍA DE NIVEL III."

Debajo...

Un nombre.

FORTÍN DE LORETO Puebla, México.

Ren cerró el Atlas de golpe.

Su expresión cambió por completo.

—No...

Elías tomó su bastón.

—Llegó demasiado pronto.

Kael sintió que algo grave estaba por ocurrir.

—¿Qué sucede?

Ren respondió mientras tomaba su daga de cristal.

—No es una fractura común.

Es un...

Nido de Ecos.

Escena Final




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