Crown, Love And A Cup Of Coffee

✨ CAPÍTULO 37

Ángela se quedó fijo mirando a su futura ex amiga,  estaba segura de romper con esto, Ángela no quería una persona como ella en su vida, no era mala agradecida con Adalia y que hubiesen podido tener el mejor final de amigas pero poco a poco estaba sintiendo que ella por alguna razón dejo de quererla de ese modo. ¿Cómo confiar en una persona así? ¿Que tipos de pensamiento tiene una persona así? No esperaría para averiguarlo se alejaría antes que pase algo peor.

—Me mentiste, sabiendo las buenas intenciones de Nikolais decidiste e intentaste alejarnos. Está bien, nuestro acercamiento no fue de la mejor manera y tal vez lo pague, le quite el novio a una princesa sí! O no sé, tal vez ellos no eran el uno para el otro; pero eso no te daba el derecho de mentirme. Debiste apoyarme pase lo que pase porque al final la que era tu amiga soy yo. ¿Desde cuándo Adalia? ¿Desde cuándo ya no quieres ser mi amiga? Porque puedo buscar en mi memoria desde cuándo empezaste a comportarte así tan mal.

—Tu eres peor Ángela, primero que nada dijiste que no le harías caso porque no querías destruir su noviazgo. ¿Que no eran el uno para el otro? Te le metiste por los ojos.

 

—Pero es que no entiendo, a pesar de todo la que debiste apoyar era a mi, porque me conoces a mí y eras mi única amiga.

—¡Chicas no es hora de discutir estamos trabajando! —Mauro salió de su oficina por el bullicio de la discusión.

—Eres una cínica Adalia si hubiese sido tú pasa lo mismo. Te entregas a el desde el primer momento; al menos intenté no hacerle caso porque sabía que tenía novia en cambio tú te hubieras tumbado encima de él.

—¡Eso es mentira!

—Nos conocemos Adalia, no es la primera vez que buscas hombre ricos para conseguir dinero. Yo pensé que éramos amigas de verdad y tenía buenas cosas para tí, buenos pensamientos pero claro. No puedo confiar en alguien como tú.

—¿Qué? Piensas que tu vida mejorará que dejarás de trabajar aquí de la noche a la mañana.

—No lo sé pero seré la mujer de un principe algo va a cambiar —Angela le quitó la bandeja y le dió la espalda para irse a la meseta, Adalia la empujó tirándole al suelo, su frente se chocó con el pie de la meseta.

—¡Basta, basta! —Gritó Mauro cuando Ángela se levantó de golpe.

—¿Adalia que te pasa? Ángela no te ha hecho nada —Kevin jaló por el brazo a Ángela—. Alejate de ella es peligrosa.

—Hazme un favor Kevin tu cállate. Tu no me conoces. Ella también me traicionó a mí.

—¿Cuándo? —Angela empezó a respirar agitada con ganas de llorar.

—¿Y eso que acabas de hacer? Agredir por la espalda a una persona que te está hablando educadamente la verdad es asqueroso. ¿Desde cuándo Ángela y yo somos novios?

—A saber yo. Tal vez estoy destapando algo que pasa siempre.

—Adalia no digas eso, Kevin está casado y tiene una bebé. Su matrimonio podría estar en peligro por tu maldita culpa —Musitó Ángela poniendo algunos brownie en la bandeja.

—No me importa —La chica se cruzó de brazos, luego tomó un brownie y se fue a una esquina para comerlo. Ángela seco su rostro tomó la bandeja en sus manos y salió para seguir repartiendo. Uno de los hombres la tomó por la cintura riendo Ángela se volteó y le pegó la bandeja asiendo que cada porción de brownie cayera al suelo.

—Oye! —Gritó el hombre cuando sintió una pequeña hinchazón en su frente. La situación llamó a todos la atención y alguien bajó la música.

—¡Si te me vuelves a pegar así te mato!

—Calmate! —Gritó otro hombre, este era el jefe de la empresa, se acercó a ambos y miró a su compañero con una mirada severa, camino hacia él.

—¿Alberto que estás asiendo? ahora te vuelves tu hermano —Susurro en el oído de él, Alberto respiró profundo y arregló su chaqueta, miró a Ángela por última vez y se fue de su vista. Maritza salió con algunas bebidas en otra bandeja y se encontró con el silencio y las miradas hacia Ángela y el jefe.

—Lo lamento mucho —Dijo su jefe.

—El no tiene boca, debió pedir disculpas él mismo —Contesto Ángela, sus manos estaban temblorosas al igual que su voz.

—¡No lo haré nunca! no es mi culpa tú estás con estás faldita corta tratando de llamar mi atención.

—¡Mire, asqueroso! —Gritó Maritza.

—Que falta de respeto es este hacia mi , exijo hablar con su gerente.

—Si van a mencionar un nombre diga Ángela Rodríguez —Dijo al hombre que estaba en frente a ella. El hombre negó con la cabeza.

—Alberto basta. No tenemos que arruinar la fiesta de esta manera, muchas gracias por todo, sigue en lo tuyo. Suban la música! —Ángela miró hacia Alberto con el ceño fruncido y este le devolvió la mirada desde su lugar con una sonrisa burlona, ambas chicas empezaron a recoger los brownies que estaban en el suelo y lo botaron en el safacon.

—Que pena que con todo lo que has pasado te sigan llegando momentos como estos —Maritza la miró con pena.

—Es horrible —Ángela puso sus labios lineales en una sonrisa respiró profundo y entró a la cocina. Se fue a una esquina y se quedó allí paralizada.

—¿Que pasa Ángela? —Preguntó Andrea la cuál estaba cerca de ella, Ángela estaba respirando medio agitada otra vez.

—No es nada. No es nada malo —Su voz salía entrecortada.

—Pero estás temblando y eso no es normal.

—No llame a nadie —Ángela se sentó cerca de la oficina detrás de un estante de hierro el cuál estaba lleno de calderos ollas y otros utensilios para cocinar.

—Esta bien pero, dime ¿qué puedo hacer por ti? Estás temblando.

—Es un ataque de ansiedad estoy acostumbrada —Las palabras le salían algo aturdidas en un tono bajo, trataba de respirar profundo.

—¿Te traigo un poco de agua? —Angela negó con la cabeza muy de prisa, aún trataba de controlar su respiración, Andrea salió de su vista y al rato llego con Kevin el cuál le pasó una funda de papel.

—Respita aquí Angela. Despacito. Anda tu puedes. Tranquila, si respira. Tranquila —Prontamente los temblores empezaron a disminuir y con ello su respiración a establecer su control aunque todavía sentía su corazón palpital deprisa sentía que se estaba mejorando hasta que lo logró. Maritza le trajo un vaso de agua y Kevin la tomó en sus manos ya que, las manos de Ángela aún tenía algo de temblores.




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