Crown, Love And A Cup Of Coffee

✨ CAPITULO 60

Ángela fue ingresada al hospital a las dos de la tarde del miércoles de ese mes, le tuvieron que raspar cabello de una esquina de su cabeza para poder cerrar una herida que debía ser cocida, al terminar de hacer eso la mandaron a cuidados intensivos porque había entrado en un sueño profundo por la perdida de sangre. Pasó solo un día en aquel lugar. El doctor había pedido donadores de la sangre de la joven y Kevin hizo Aparición ya que, ambos tenían el mismo tipo de sangre, luego de aquí Ángela tenía que recuperarse como pueda. En la tarde la trasladaron a la clínica que Nikolais había pedido que la ingresarán para que la atendieran mucho mejor, allí también fue después de tomarse su tiempo de recuperación Kevin donó otra pinta.

—¿Cuánto donaste? —Darlin estaba en la parte de espera, el lugar tenía mucho espacio con una tv silenciosa y algunas personas bebiendo café y otras en espera al igual que ellos. La niña se sentó al lado del joven el cuál estaba apretando el lugar donde tenía el pinchazo de la agujetas anteriormente.

—Medio litro de sangre —Respondió—. De hecho fue un litro de ayer hasta hoy, ya no puedo donar hasta un mes de recuperación —se dejó el algodón y recogió el brazo. La niña afirmó con la cabeza sorprendida, quería ver a su hermana, pero los doctores se encontraban revisando su aceptación de la pinta de sangre que había donado Kevin porque ellos no sabían que fue el mismo que le donó en el hospital central.

—¿Es suficiente? —Cuestionó la niña mirando hacia el pasillo de dónde salía y entraban doctores.

—Hay otra persona donando —Contestó.

—¿Para qué, necesita más? —Cuestiono la niña.

—No, pero por si acaso, ya sabes esto es...—Una enfermera salió del pasillo y se paró en frente del grupo de personas sentadas que esperaban información de sus internos. Kevin hizo silencio esperando que la mujer leyera en la hoja.

—Familiares de Ángela Rodríguez.

—Nosotros —Respondió Nikolais levantándose, Kevin se levantó también.

—La joven acaba de despertar —Informó la enfermera—. Ya pueden entrar hasta las tres, está en la habitación siete, en caso de que ya tenga de alta deben hablar con el doctor encargado —Dicho esto se fue a otro lado, Nikolais tomó de las manos a Darleni y fueron hasta la habitación donde estaba Ángela. Al entrar Ángela los miró y una mirada de alivio se asomó en su rostro, aunque ella no sabía exactamente porqué.

—Mi hija, ya estás despierta —Dijo su madre poniéndose a su lado. Acaricio su rostro dandol una sonrisa.

—¿Está todo bien? —Preguntó ella mirando a todos.

—Bueno, por lo menos estás viva —Respondió Kevin, Nikolais caminó hacia ella y se acostó en su pecho.

—¿Y no tengo nada roto? —Preguntó ella, Nikolais levantó la cabeza y negó, le dió un beso en la mejilla y le pasó la mano por el vendaje.

—¿Que te preocupa? —Preguntó él, pero ella no respondió. La intentó sentar y está se quejó un poco—. Tranquila, es la herida de la cabeza —Las niñas se acercaron a ella y Darlin le puso la mano en la mejilla.

—Me alegra que estés bien, pensé que ya no te volvería a ver —Dijo y empezó a llorar, Ángela le puso la mano en la mejilla y le sonrió.

—Todo estará bien niña —Dijo, miró a todos y entrecerró los ojos—. Estoy intentando recordar quienes son ustedes, pero no sé, lo tengo en la punta de la lengua —A Nikolais se le sobresaltó el corazón y salió al pasillo para llamar al doctor, el joven que la había atendido entró por la puerta.

—¿Que sucede?

—Ella no tiene recuerdos, Doctor dígame qué no perdió la memoria por favor —Nikolais lo miró con preocupación.

—No, no es eso. Es el golpe en la cabeza, poco a poco irá teniendo sus recuerdos, deben tener paciencia —Respondió el doctor, miró su registro y le pasó la carpeta a Nikolais.

—Esta fuera de peligroso, pueden llevarla a su casa. Pasen por sicología allí le darán algunos tips para que le ayuden a recordar más deprisa —Nikolais firmó en la carpeta—. De verdad, no sé preocupe con paciencia lo hará.

—Se que los conozco, pero no sé de dónde. Lo intentaré, sé que puedo hacerlo —Dijo ella, Nikolais la miró.

—No te diré quién soy quiero que me recuerdes sola, pero ellas son tus hermanas y esa mujer es tu madre.

—¿Tu eres mi hermano? —Nikolais sonrió—. Casi, pero no. Sé que vas adivinar que soy, pero lo que quiero que recuerdes es, quién soy.

—Tu nombre.

—Sí —el afirmó con la cabeza y salió de la habilitación, Ángela se quedó viendo con curiosidad aquel hombre hasta que lo vio desaparecer por la puerta, la madre la ayudó a bañarse y luego a vestirse.

—Tardara tiempo que te crezca esa parte del cabello.

—No lo creo —Respondió Darleni—. Desde que se le sane esa herida su cabello saldrá. Tiene un buen crecimiento. Caminaron a paso lento hasta llegar fuera del hospital, Kevin estacionó el carro frente a ellas y salió para abrir la puerta, luego la ayudó a entrar.

—¿Sabés quién soy? —Cuestionó Darlin cuando entraron al carro, la niña se sentó al lado de ella mirándola. Ángela le acaricio el rostro.

—Lo único que sé es que te quiero mucho, no recuerdo tu nombre ahora, pero no te preocupes pronto lo haré, lo recordaré no me digan nada, sé que los conozco a todos. Lo intentaré.

—Ttanquila, tómate tu tiempo apenas saliste de este lugar —Dijo Darleni, Nikolais salió de la clínica y entró al carro junto a Kevin.

—Aquí está las indicaciones de la sicóloga, no es difícil. Son cosas sencillas. Darle de comer algo que ella solía comer o beber, llevarla a lugares que ella solía ir y así sucesivamente —Termino de decir el hombre. La madre de Ángela se encogió de hombros sin saber que podría ser. No la conocía tanto como pensaba.

—Yo sé que debo hacer —Dijo Darleni, Nikolais la miró y frunció el ceño confundido.

—¿Que vas hacer?

—Llévanos a la casa, Anda —Sugirió la joven. Al llegar a la casa Nikolais la tomó por la cintura colocando el brazo de ella en su hombro, Ángela se quedó mirándolo en todo el camino hasta llevarla a la habitación. Nikolais la ayudó acostarse en la cama y luego se quedó junto a ella. Darleni se fue hasta la cocina y sacó la greca que Nikolais intento armar hace un tiempo, había una cafetera moderna, pero la niña no sabía cómo usarla así que se fue a la vieja confiable. Preparó el café y esperó a que subiera.




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