Un "Like" a la distancia
Todo comenzó en internet, en una página web llamada "Pareja". Él vivía en México y ella en Estados Unidos; dos mundos distintos separados por una frontera, pero conectados por la curiosidad.
Un día, navegando por la aplicación, él encontró su perfil. Le pareció una joven hermosa, así que, sin pensarlo mucho, le dio "like" y se animó a escribirle el primer mensaje: "Estás muy guapa".
A los pocos minutos, ella respondió con un tímido: "Gracias". Ese fue el detonante de algo hermoso. Lo que empezó como un simple saludo se convirtió en una plática que duró toda la noche. Hablaron de sus vidas, de lo que les gustaba y de sus sueños. Se dieron cuenta de que tenían una conexión única.
Al amanecer, antes de despedirse, él le hizo una promesa con el corazón en la mano:
—Un día te voy a ir a visitar a tu país.
—Ah, ok. Aquí te voy a esperar —respondió ella, pensando que quizás era solo una ilusión pasajera.
Ambos se desconectaron, pero la vida de él estaba a punto de cambiar. A partir de ese día, el joven se puso una meta clara. Trabajó sin descanso, ahorró cada peso que caía en sus manos y se apuró a tramitar su visa. Juntó todo lo que pudo porque no iba a dejar que la distancia ganara.
Cuando por fin reunió el dinero suficiente, compró su boleto de viaje. Ya arriba del avión, con los nervios de punta, tomó su celular y le escribió un mensaje: "Te tengo una sorpresa".
Ella, sin sospechar absolutamente nada, ya le había dicho días antes el nombre de su colonia y el lugar donde vivía. Ahora, él ya estaba cruzando el cielo en el avión, listo para llegar a un país desconocido y buscarla, guiado únicamente por el amor.