Al cruzar la puerta, Kael y Lira se encontraron en un valle inmenso. En su centro yacía una ciudad en ruinas. Alguna vez, magníficas torres debieron de elevarse hacia el cielo; ahora solo quedaban piedras rotas, arcos derrumbados y calles silenciosas.
El nombre de la ciudad aparecía en el libro de Lira: Aeltharion. Según la profecía, aquel era el lugar donde los cristales habían nacido por primera vez. Ahora, sin embargo, no quedaba nada más que el aullido del viento y un silencio que resonaba entre las piedras.
Kael alzó el fragmento de cristal. Su luz señalaba hacia el corazón de la ciudad. Allí, una estructura aún permanecía en pie: una torre imponente. Aunque medio destruida, un símbolo todavía brillaba en su cima.
"Debemos ir allí," dijo Kael.
A lo largo del camino, notaron marcas extrañas en las calles. Huellas… pero no humanas. Parecían haber sido grabadas por garras largas y delgadas. Lira se estremeció. "Algo todavía vive aquí."
Cuando se acercaron a la torre, las sombras se agitaron. De pronto, una criatura se lanzó hacia ellos—brazos largos, ojos que brillaban como cristal, piel dura como piedra. Kael no desenfundó ninguna espada, porque no tenía una; su única arma era el fragmento de cristal.
Justo cuando la criatura estaba a punto de atacar, el fragmento estalló en luz en la mano de Kael. La luz obligó a la criatura a retroceder. Gritó de dolor, pero no desapareció.
En ese instante, una figura salió de la entrada de la torre. Era un hombre anciano con una capa larga, apoyado en un bastón, con ojos que resplandecían con sabiduría.
"¡Deténganse!" exclamó. "Esta criatura no es su enemiga. Es la guardiana de la ciudad."
Kael y Lira miraron al hombre con incredulidad. A medida que él se acercaba, la criatura se arrodilló ante él.
"Mi nombre es Elandor," dijo el anciano. "El último guardián de Aeltharion. Ustedes son los viajeros de la profecía. Sé que han oído el llamado del cristal."
Lira levantó su libro. "Sí. La profecía nos trajo aquí. Pero nuestro viaje está lejos de terminar. ¿Qué exige de nosotros?"
Elandor respiró hondo. "El poder de los cristales ha sido fragmentado. Uno de esos fragmentos aún permanece oculto en esta ciudad. Deben encontrarlo. Pero cuidado: fuerzas oscuras los siguen. Su propósito es destruir el cristal."
Kael y Lira intercambiaron una mirada. El viaje ya no era solo una misión: era el comienzo de una guerra.
#2227 en Fantasía
#958 en Personajes sobrenaturales
#1148 en Thriller
#409 en Suspenso
Editado: 21.01.2026