Crystal Crack

Tierras de un pueblo olvidado

Cuando dejaron atrás la tierra helada, se abrió ante Kael y Lira un panorama completamente distinto. Las tierras que se extendían hacia el oeste no estaban cubiertas de nieve ni de niebla; al contrario, amplias llanuras cubiertas de hierba dorada y construcciones de piedra se extendían hasta el horizonte. Estas estructuras parecían haber sido construidas hace miles de años, pero aún se mantenían en pie.

Kael miró a su alrededor con admiración.
—Aquí debió vivir una gran civilización en el pasado.

Lira abrió su libro, y las páginas se voltearon solas.
—Sí… La profecía llama a este lugar “Las Tierras del Pueblo Olvidado”. Fueron los primeros guardianes de los cristales. Pero un día fueron sumidos en el silencio.

A lo largo del camino, los relieves en las columnas de piedra captaron su atención. En ellos, las personas estaban representadas junto con los cristales. Algunos portaban luz, otros luchaban contra la sombra.

Kael señaló un relieve con el dedo.
—Mira, esta figura está dividiendo el cristal en dos. Uno para la luz, otro para la oscuridad.

Lira asintió con la cabeza.
—Aquí es donde nació Varzoth. El pueblo dividió el cristal y, con ello, preparó su propio fin.

En ese momento, una voz surgió entre las piedras. Profunda, pero suave:
—Extranjeros… ¿por qué caminan por nuestras tierras sagradas?

Kael y Lira se sobresaltaron. Delante de ellos apareció una mujer alta, de piel bronceada. Vestía una armadura antigua pero majestuosa, y sus ojos brillaban con sabiduría y furia a la vez.

—Soy Serenya —dijo la mujer—. La última guardiana del Pueblo Olvidado. Todo aquel que pisa estas tierras debe revelar sus intenciones.

Kael levantó un fragmento de cristal.
—Somos los viajeros de la profecía. Estamos aquí para encontrar los fragmentos del cristal. Queremos devolver la luz a este mundo.

Serenya entrecerró los ojos.
—¿La luz? La luz destruyó a mi pueblo. ¿Acaso repetirán ustedes el mismo error?

Lira dio un paso adelante.
—No. Hemos venido para equilibrar la luz. La oscuridad de Varzoth crece. Si no reunimos los fragmentos, nos destruirá a todos.

Serenya guardó silencio por un momento. Luego clavó su espada en el suelo.
—Entonces debo poneros a prueba. La memoria de mi pueblo no se entrega fácilmente. El fragmento del cristal está escondido en estas tierras. Pero para tomarlo, primero deben ganarse la confianza del pueblo.

Kael frunció el ceño.
—¿Y cómo hacemos eso?

Serenya sonrió.
—Cuando caiga la noche, los espíritus del pueblo aparecerán. Deberán enfrentarse a ellos. Si los aceptan, podrán encontrar el cristal. Si los rechazan… se perderán para siempre en estas tierras.

El viento se intensificó de repente. El cielo se oscureció y sombras comenzaron a aparecer en el horizonte. Kael y Lira se miraron. Su viaje ya no sería solo contra Varzoth, sino también contra los espíritus del pasado.



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En el texto hay: inaginacion, fantastic

Editado: 21.01.2026

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