Crystal Crack

La Luz del Oriente

Las nubes oscuras volvieron a reunirse en el cielo. A lo lejos, en el horizonte oriental, apareció una luz. Esta vez, la luz era la llamada del cristal.

Kael fijó la mirada en aquella luz. En su interior nació una chispa de esperanza; después de la oscuridad del sur, aquella luz parecía permitirle volver a respirar. Lira se acercó a su lado, sujetando su libro con fuerza.
—Esta luz… es la última parte de la profecía —dijo—. El Este es el lugar donde nació el cristal. Allí se ocultan todas las respuestas.

Serenya levantó su espada; sus ojos estaban llenos de determinación.
—Pero no lo olviden, Varzoth también ve esta luz. Él también se dirige allí. En el Este habrá un enfrentamiento final.

El trío se puso en marcha. A lo largo del camino, las tierras del Este comenzaron a cambiar. Primero, amplias llanuras; luego, montañas que se alzaban… y finalmente, la silueta de un enorme templo que se elevaba hacia el cielo. El templo parecía estar hecho de la propia luz; sus muros brillaban y sus columnas irradiaban resplandor hacia lo alto.

Kael susurró con admiración:
—Este… es el corazón del cristal.

Cuando llegaron a la puerta del templo, esta se abrió por sí sola. Desde el interior se derramó una luz cálida. Pero aquella luz no prometía paz, sino una prueba.

Lira abrió su libro; las páginas comenzaron a brillar.
—Aquí dice: “En la luz del Este, los viajeros se enfrentan a su propio destino”.

Kael respiró hondo.
—Entonces… este es nuestro último examen.

Al entrar en el templo, se encontraron con un enorme salón. En el centro, tres anillos de cristal giraban suspendidos en el aire. Pero los anillos estaban incompletos; sus fragmentos aún no se habían unido.

La voz de Varzoth resonó en cada rincón del salón.
—Por fin han llegado… a la luz del Este. Aquí se escribirá la última parte de la profecía. Pero recuerden… la luz no puede existir sola. La oscuridad la completa.

Desde las sombras emergió el cuerpo de Varzoth. Esta vez era más poderoso; llamas negras envolvían su figura y sus ojos brillaban como estrellas. En su mano sostenía una enorme espada, como si estuviera hecha de fragmentos de cristal.

Kael dio un paso al frente.
—¡Varzoth! Este viaje termina aquí. Uniremos el cristal y detendremos tu oscuridad.

Varzoth rió.
—¿Detenerme? Yo soy una parte del cristal. Cuando lo unan, también me llamarán a mí. Entonces lo verán… la luz y la oscuridad se unirán en un mismo cuerpo.

Lira se estremeció.
—Kael… si tiene razón, unir el cristal podría hacerlo aún más fuerte.

Serenya levantó su espada.
—Pero no tenemos otra opción. Si no unimos el cristal, la profecía no se completará.

Kael apretó los puños.
—Entonces completaremos la profecía. Y destruiremos a Varzoth dentro de la luz.

Varzoth alzó su espada y el salón tembló.
—¡Entonces… que comience la prueba final!

Del cielo descendieron al mismo tiempo la luz y la oscuridad. Los anillos del centro del salón comenzaron a girar a gran velocidad. Kael levantó el cristal, Lira abrió su libro y Serenya blandió su espada. Las tres fuerzas se unieron, pero la oscuridad de Varzoth los envolvió.

Kael gritó:
—¡Juntos! ¡Solo juntos podremos lograrlo!

La voz de Varzoth se elevó como un trueno:
—¿Juntos? Ya veremos… ¿ganará la luz o la oscuridad?



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En el texto hay: inaginacion, fantastic

Editado: 21.01.2026

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