cuando cupido te odia

Al acecho

 

Sin duda la primera cita nunca se olvida, es un recuerdo hermoso y brillante que al

pasar por nuestra memoria siempre nos saca una sonrisa, Isabela e Ivar se sentían en

el cielo, había tantas posibilidades de crear recuerdos hermosos que el simple hecho

de tomarse de las manos era algo digno de recordar, por otra parte, Camila y Samanta

los miraban fijamente, Samanta no entendía por qué su amiga mantenía esa enorme

sonrisa si el chico que le gustaba estaba con su enemiga.

—¿No quieres que vayamos a molestarlos? Podemos pasar y fingir que se derramó

nuestra bebida en el cabello de esa bruja y divertirnos un rato. —le dice Samanta a

Camila extrañada.

—No. Dejemos que disfruten de su salida. —Expresa Camila mientras saca el celular

de su bolsillo y añade maliciosa. —guardemos la evidencia de su cita prohibida y

capturemos cada apretón de manos y cada beso, estoy segura de que a la amargada

de su madre le encantará ver esto, en el momento oportuno le daré mi regalo.

—¿Qué? Jajaja, no lo puedo creer, que buena idea jaja.

Camila y Samanta comienzan a tomarles fotos a Isabela e Ivar sin que estos se puedan

dar cuenta.

Mientras tanto, Dany seguía estando nervioso por haber olvidado su billetera, no sabía

cuanto más podría permanecer en el establecimiento sin consumir nada, pero los

cuchicheos y las risas malévolas de aquellas paparazzis lo distrajeron de su angustia.

—Ay, ¿Qué no pueden callarse? —Dany voltea molesto y se da cuenta que aquellas

arpías están tomándole fotos a su hermana.

—¿Qué están haciendo esas dos aquí? ¿Y por qué diablos están haciendo eso?

Dany cae en cuenta de que esas niñas traman algo y que fue Camila quien le habló a

su madre cuando Isabela fue a ver a Ivar a su partido de fútbol causándole serios

problemas en casa, sabe que esas fotos tendrán el mismo destino, parar en manos de

su madre.

—No… no lo voy a permitir… pero … ¿cómo puedo detenerlas sin llamar la atención de

mi hermana? —se pregunta Dany lleno de conflicto, pero tiene que actuar rápido así

que se pone rápidamente de pie y toma su vaso de agua y se lo arroja en la cara a

Camila y esta suelta instintivamente el celular a lo que Dany lo toma y sale corriendo de

aquel lugar.

—¡Ay! —Camila se queda pasmada pues la han agarrado de sorpresa.

—Pero… ¿quién diablos se cree ese enano? —Samanta se pone de pie y trata de

limpiar a Camila, pero esta le da un fuerte manotazo y la avienta.

—¡Muévete! ¡Tiene mi teléfono!

 

Samanta y Camila Salen de ahí con rapidez llamando la atención de todos los

presentes.

—¿Qué fue todo ese escándalo? ¿Un ladrón? —pregunta Ivar agarrando la mano de

Isabela

—No se… pero, me pareció ver a Camila y a Samanta salir corriendo de aquí.

—expone Isabela angustiada.

—¿Estas bien? ¿Quieres que nos vayamos a otro lado? —le pregunta Ivar mientras la

mira preocupada.

—Sí, tal vez deberíamos irnos. —

Mientras tanto, Dany corre con todas sus fuerzas, esquivando personas y postes

mientras es perseguido por aquellas chicas furiosas.

—¡Ey! ¡vuelve aquí! —grita Samanta histérica.

—¡No dejaré que me atrapen! —Dany continúa huyendo cuando de pronto ve un

callejón y se mete para perderlas de vista, pero desgraciadamente aquel pasillo tenía

doble salida, así que Camila se fue por el otro lado para interceptarlo.

—¡Te atrape!

—¡Suéltame! —Camila y Samanta lo tienen rodeado, y aquella rubia lo tiene sujetado

de la chaqueta mientras este intenta liberarse.

—Ya puedes dejar de fingir Dany, se perfectamente que eres tú. —le dice Camila

molesta.

—No pienso darles el celular, no hasta que borren las fotos que le tomaron a mi

hermana.

—A diferencia de ti nosotras no los estábamos espiando, estábamos en el mismo lugar

por casualidad, no creo que a Isabela le agrade la idea de que su hermanito este de

entrometido.

—¿Y qué me dicen ustedes brujas? ¿Es correcto fotografiar a alguien sin su permiso?

¡si no me sueltan voy a demandarlas! ¡policía! ¡Policía! —Camila le tapa la boca con

rapidez.

—¡Esta bien! ¿Borrare las fotos de acuerdo? Mira, se eliminó todo, no era para tanto.

—Me alegro de que mi hermana las haya botado, ustedes son de lo peor. En especial

tú, no sabes lo que es la lealtad. —Dany mira con desprecio a Camila mientras ella

frunce el ceño.

—¡Ella no nos botó idiota! Nosotras la hicimos de lado por aburrida. —manifiesta

Samanta furiosa.

—Ojalá tu madre no se entere de que su rebelde niña la está engañando de nuevo,

hasta donde sé Isabela tiene prohibido tener novio.

 

—Ese no es asunto tuyo, déjenla en paz o se las verán conmigo.

Dany se va de ahí lleno de enojo mientras una sonrisa se dibuja en la cara de Camila.

—¿Por qué borraste las fotos? Ese mocoso no te iba a hacer nada.

—¿Crees que soy estúpida?

—¿Qué? No, claro que no.

—Entonces deja de hacer escándalos, te pase todas las fotos a tu celular.

—¿Qué? ¿enserio? Jajaja, eres increíble, jaja.

Por otro lado, Isabela e Ivar caminan en la acera hacia un parque para poder platicar

tranquilos.

—¿Estas bien? Te ves angustiada… —le pregunta Ivar a Isabela mientras le agarra la

mano.

—No sé cómo decirte esto… pero, ver a Camila y a Samanta me puso mal, como

sabes mi mamá es muy intensa y no me permite tener amigos y mucho menos

novio…Camila ya me ha metido en problemas antes con mi mamá por lo mismo y no

sé por qué lo hace, pero temo que si nos vio o algo pueda ir a contarle a mi madre que




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