Luego de casi media hora frente al café, recibo un mensaje al celular por parte de Li Man “Puedes irte a toda confianza, parece que tu hermana se ofreció a pagar, y creo que le gusto a una de sus nuevas amigas”.
Al leer ese mensaje, me siento más a gusto y decido irme tranquilo al dormitorio. Al llegar ordeno las cosas de la gatita y pongo su cama sobre la mía, de ese modo dormir tranquila y en calor al caer la noche. Los chicos por su parte, quizás porque les agradaba y no soy de muchos problemas, aceptaron fácilmente que la gata se quedara en el dormitorio.
Con el pasar de los días, las clases comenzaron y por ende decido llevar en la mochila transparente a la gatita, ya que no quería que se sintiera sola en el dormitorio y también por si su verdadero dueño o dueña aparece, lo cual hacía que las miradas de los demás se posaran sobre mí en la misma intensidad con la que se mantenían alejados, salvo una chica en la materia de Criminología uno, llamada Yang An Li, una de las tres compañeras de dormitorio de la protagonista Liu Xia.
Yang An Li, el marimacho del grupo de la habitación doscientos ocho del dormitorio femenino. Si mal no recuerdo, hace rato debieron de conocer a la rival amorosa de Liu Xia, Huang Wu Fen, las cuatro tienen personalidades tan distintas como la primavera, el verano, el otoño y el invierno.
Mientras que Liu Xia es conocida como una hermosa, angelical, a veces tonta y dulce chica, Huang Wu Fen es en parte todo lo opuesto, aunque es hermosa, eso se ve opacado por sus intrigas contra la protagonista, es inteligente, cada que quiere algo, intenta conseguirlo a cualquier costo, y con el tiempo son expuestas todas sus artimañas, todo por gustar de Huang Shao Jiang. Mi hermana por otro lado es la débil nerd del grupo y finalmente, Yang An Li, es la considerada marimacho por su personalidad fuerte e independiente, lo que hace espantar a todos los hombres, porque ciertamente, no necesita que la protejan y tiende a hacer todo por sí misma.
—¡Chen Ning! ¡Necesito tu ayuda! —Yang An Li llega corriendo hasta mi asiento completamente exaltada.
—No levantes tanto la voz, asustas a mi hija. —pongo la mochila contraria a la dirección de Yan An Li.
—Si, lo que sea, ¿Cuáles son los pasos cuando llegas a una escena del crimen? El profesor preguntará sobre eso y se me olvidó todo. —dice angustiada.
—Toma. —Le paso mi cuaderno de apuntes. —Ahí está todo lo que necesitas saber, ahora deja de lloriquear y gritar mucho, haces que me dé dolor de cabeza.
—¡Muchas gracias! —me abraza rápidamente sin darme tiempo a reaccionar, lo que hace que todos nos miren, después de todo, no es tan común ver tantas muestras de afecto entre dos personas del sexo opuesto, puedo incluso apostar que ya han de estar creando rumores sobre nosotros.
—Por cierto, tienes algo aquí en el cabello. —le quito una hoja que tenía sobre el flequillo y algo blanco que tenía en su coleta.
—¡Muchas gracias nueva vez! — se intenta abalanzar directo hacia mí de nuevo, pero la detengo con un libro.
—Hasta ahí, no soy de tantas muestras de afecto como tú. —lo cual hace que ella se tranquilice y se siente al lado mío, para después comenzar a leer los apuntes que le había dado.
Luego de finalizar la clase, a modo de agradecimiento, Yang An Li me invita a almorzar al comedor, lo cual acepto sin inconvenientes ya que tanto yo, como la gatita, teníamos hambre.
—Por cierto, ¿Ya le pusiste nombre a la gatita? — pregunta Yang An Li curiosa.
—Aún no, ¿Tienes algún nombre en específico que quieras ponerle? —después de todo, nunca había tenido una mascota, ni en mi anterior vida, ni en esta.
—Mmm como es negra con ojos azules, car-cel, de carbón y celeste. —dice emocionada.
—¿Estás escuchando lo que dices? ¿Cárcel? ¿Estás diciendo que es una prisión andante? —digo con sarcasmo a punto de reír por tal respuesta.
—Perdón, no lo había pensado. —Ríe nerviosa — ¿qué tal si la llamamos solo Meitán? Significa casi lo mismo que carbón en chino.
—Ese me agrada más, ¿Y a ti Meitán? ¿Te agrada tu nombre? —digo tomándola en brazos.
—Se ve tranquila y feliz contigo, ha de estar enganchada de ti. —dice Yang An Li pasando la mano sobre la pequeña cabeza de Meitán.
—Tal parece. —sonrío.
Después de almorzar con Yang An Li, como ella tenía más materias después, me despido de ella y llego al dormitorio. Al entrar a la habitación un chico aparece rápidamente en la puerta y me alerta sobre que unos estudiantes mayores que al parecer estaban muy enojados habían pasado a buscar a Li Man.
—Como no tenía el número de teléfono de ninguno de los tres no pude avisarles y me daba miedo entrometerme con esos superiores. —dice el compañero nervioso.
—Entiendo, ¿Hace cuánto tiempo sucedió eso y a donde fueron?
—Ya ha pasado más o menos una hora, escuché que se fueron a la zona caliente de la ciudad.
—Muchas gracias, vuelvo ahora, cuida de Meitán. —le paso rápidamente la mochila y salgo corriendo, a lo lejos pude escuchar un “¿Qué?” un poco quejumbroso por parte del compañero.
Al llegar a la zona caliente de la Ciudad C, veo muchos bares y antros de diferentes calañas, incluso hasta salas de karaoke, sería una odisea encontrarlo entre tantos negocios, así que le escribo un mensaje al móvil, en caso de que no pueda tomar la llamada, asimismo, les envío mi ubicación en vivo a Huang Zhao Jiang y Wang Da Bao y les escribo que necesito su ayuda urgente, pues creo que se puede armar una pelea muy fea, ambos pueden ser unos completos tontos e idiotas, pero tienen un sentido de hermandad, y si las cosas se ponen feas, sé que podrían resolver cualquier situación para sacarnos del apuro.
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Editado: 07.03.2026