Cuando el Hielo conoció a la Miel.

CAPÍTULO 6. La primera cena. (Yin, Seong, Jink, Dy).

(Yin)

La mesa estaba puesta de forma sencilla: cuatro platos, cuatro vasos... Yo había intentado ayudar, pero mis manos temblaban un poco, así que me limité a poner servilletas.

No sé por qué estaba tan nervioso. Era solo una cena. Solo convivir. Solo hablar.

Solo… estar sentado frente a Seong.

Me acomodé en la silla, mirando mi plato vacío. Jink hablaba sin parar, Dy lo seguía con una sonrisa, y Seong… bueno, Seong estaba ahí, pero parecía que no quería estar.

Intenté no mirarlo.
Intenté no pensar en él.
Intenté no sentir ese pequeño pinchazo en el pecho cada vez que escuchaba su voz.

Fallé en todo.

(Seong)

No entiendo por qué la gente hace tanto escándalo por una cena. Es comida. Se come. Fin.

Pero aquí estaba yo, sentado en la mesa del departamento 214, escuchando a Jink hablar como si le pagaran por palabra. Dy lo seguía el ritmo, como siempre. Yin estaba en silencio, demasiado silencioso, como si tuviera miedo de molestar.

Y yo… yo intentaba concentrarme en mi plato.

Pero cada vez que Yin movía una mano, yo lo notaba.
Cada vez que respiraba, yo lo escuchaba.
Cada vez que bajaba la mirada, yo quería saber por qué.

Era irritante.

No él.
La sensación.

No sabía qué hacer con ella.

(Jink)

La cena estaba siendo un caos silencioso. Yo hablaba, Dy me seguía, Yin estaba nervioso, y Seong parecía a punto de congelar el aire.

Perfecto.

Me encantaba.

— ¿Yin, quieres más arroz? —pregunté, sirviéndole sin esperar respuesta.

— Ah… sí, gracias —dijo él, sonriendo tímido.

Seong lo miró un segundo. Solo un segundo. Pero yo lo vi.

Yo lo veo todo.

Dy también lo vio, porque me lanzó una mirada que decía “luego hablamos”.

Me mordí la lengua para no reírme.

Esto se estaba poniendo interesante.

(Dy)

La dinámica era clara:

Jink: energía pura.
Yin: nervios hechos persona.
Seong: tensión comprimida.
Yo: el pegamento que evitaba que todo explotara.

Mientras comíamos, observé a los tres. Era como ver un triángulo extraño: Yin intentando no molestar, Seong intentando no sentir, y Jink intentando que ambos reaccionaran.

Y lo más curioso era que funcionaba.

— ¿Les gusta la comida? —pregunté, intentando suavizar el ambiente.

— Está rica —dijo Yin.

— Podría estar peor —dijo Seong.

— ¡Está buenísima! —dijo Jink.

Tres respuestas. Tres mundos.

Y aun así, los cuatro estábamos cenando juntos.
Los cuatro estábamos compartiendo algo.
Los cuatro estábamos empezando… algo.

No sabía qué era.
Pero podía sentirlo.

(Yin)

En un momento, levanté la vista sin pensar.

Y Seong me estaba mirando.

No mucho.
No intensamente.
Pero lo suficiente para que mi corazón se detuviera un segundo.

Me puse rojo.
Miré mi plato.
Me mordí el labio.

¿Por qué me miraba?
¿Había hecho algo mal?
¿Tenía arroz en la cara?

No sabía qué pensar.

Solo sabía que esa mirada me había dejado sin aire.

(Seong)

No sé por qué lo hice.

Solo levanté la vista y ahí estaba Yin, mirándome también.

Fue un segundo.
Un instante.

Pero me atrapó.

Sus ojos eran cálidos.
Demasiado cálidos.

Aparté la mirada de inmediato.
No quería que pensara que lo estaba observando.
No quería que nadie lo pensara.

Pero Dy me miró como si lo hubiera visto todo.
Y Jink sonrió como si supiera algo que yo no.

Molesto.

Muy molesto.

(Jink)

Cuando Yin y Seong se miraron, casi me atraganto con el arroz.

Fue tan obvio.
Tan torpe.
Tan adorable.

Y tan negado por ambos.

Me incliné hacia Dy y susurré:

— ¿Viste eso?

— Sí —respondió él, sin sorprenderse.

— ¿Y?

— Y nada —dijo—. Déjalos.

Déjalos.
Sí, claro.

Como si yo pudiera dejar pasar algo así.

(Dy)

Cuando terminamos de cenar, Jink y Yin se ofrecieron a lavar los platos. Seong se encerró en la habitación. Yo me quedé recogiendo la mesa.

Nosotros cuatro…
Vamos a cambiar mucho este semestre.

Y aunque no lo dijera en voz alta, me alegraba.

Mucho.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.