Cuando el Karma conoció a cupido

Capítulo 3

Era el primer día de clases de Iván, tan pronto llegó a la escuela se topó con Simón y José sus mejores amigo; un instante después con Mari y Ceci las novias de estos.

—Hey ¿ cómo te va en tu nueva vida de soltero? —preguntó Mari.

—¡Genial! ahora puede elegir de donde quiera —se apresuró a decir José

—¡Aja! —expuso Ceci mirándolo con ojos asesinos.

—Sabes que te elegiría a ti de nuevo —se defendió José robándole un beso.

—¡Ah…! Ya hablando en serio qué pasó para que cortaran —preguntó Mari.

—Si, explícanos por qué ni yo entiendo, ¿qué fue esta vez? —preguntó Simón—. ¡Vamos, Bianca está…!, amor no te vayas a enojar.

—No, pero si no me enojo; primero termina —dijo Mari.

—Está bien: se ve bien okay —dijo Simón con cara seria mientras miraba a Mari—. Yo siendo tú voy y arreglo las cosas —continuó entonces dirigiéndose a Iván— no la puedes dejar libre así por así, literal todos se mueren por ella. Todos menos yo, claro.

—Si, todos menos tú —reafirmó Mari sarcásticamente.

—Ni yo —dijo José con una sonrisa más traviesa que honesta.

—Más te vale —le advirtió Ceci.

—¡Hay no! ya ni siquiera se para que pregunte. Así que, ¿saben que? ustedes sigan hablando todo lo que quieran a lo que nosotras nos damos una vuelta, pero eso sí, si quieren empezar el año soltero para andar de búsqueda grupal nos avisan, ¿está claro? —dijo Marie.

Mientras que Ceci simplemente asintió y se fue con ella.

—¿Entonces qué, ya es definitivo o será como la otra vez? —preguntó José.

—Si, si es definitivo y no, por suerte no. Se los juro que desde que cortamos me he sentido más libre que nunca: no más mensajitos de buenos días ni veinte llamadas perdidas antes de que siquiera pueda ver que hora es; no más acompáñame a todos lados y no más escenas de celos. Me siento libre. Bianca si está como quiere pero les juro que me tenía asfixiado; hastiado al punto de que ya no soportaba verla.

—¿Y por eso le dijiste que te gustaba alguien más?

—No me quedó de otra, era eso o soportar los mil y un mensajitos de: “amor hablemos” como la otra vez. Es que si aquella vez no me entendió cuando le dije que no me gustaba esa actitud pues ya hasta ahí. Así que ya saben si les sigue preguntando, insístanle que estoy interesado en alguien más.

—Si, pero imagino que no solo nos pregunta a nosotros, te apuesto que ya hace rato que anda de aquí por allá averiguando de quien. Así que te toca conseguir a alguien lo más rápido posible o si no, la tendrás encima en un abrir y cerrar de ojos y con lo buena que está cualquiera flaquea —aseguró José.

—Si, ya lo sé.

—Entonces dinos, en el vasto mundo de esta escuela, ¿quiénes son las candidatas?, ¿la hermosa Sally? —dijo Simón mirando a una chica de pelo rizado que caminaba con la cabeza gacha.

—¿Oye, qué te pasa? no me gustan tan chiquitas —Dijo Iván.

—No solo eso, es que cuando Bianca se entere asta ahí llega la pequeña Sally —aseguró Jose.

Entonces qué te parece Javiera, hermosa delicada, te gustaba antes no y tú también le gustas, eso es mas que obvio —dijo Simón.

—Si, pero no —contestó Iván.

—¿Y por qué no?—preguntó José.

—Esta bien, no les voy a mentir: me encantan esas boquitas y esas…umm pero prefiero no involucrarme de a deveras por ahora. Un tiempo de soltería no me hará mal —dijo Iván.

—¡Ah…! eso lo dices porque de todos modos consigues saborear esas boquitas cada vez que quieres eh —dijo Simón.

—Hey… no me culpen a mi culpen a mis padres por haberme hecho tan bien —dijo Iván.

—Entonces qué es lo que quieres hacer, a quién vas a elegir —preguntó Simón.

—¡Hey! qué te parece —dijo José señalando a Cinthia quien se acababa de bajar del auto de su madre.

—¿Qué, estás loco? no estoy tan desesperado a cualquiera le daría vergüenza salir con alguien así —contestó Iván sin ningún rodeo: Cinthia y él se habían topado innumerables veces durante los tres años anteriores y siempre la creyó una chica problemática que le encantaba llevarle la contraria a todos y definitivamente sin ningún atractivo que admirarle.

Totalmente de acuerdo —dijo Simón.

—¿Y ustedes qué, no vienen? — preguntó Iván tras dar unos pasos y advertir que sus amigos se quedaron en el mismo lugar.

—No, primero tenemos que ir a contentarnos con nuestras chicas. Tu entiendes —dijo Simón.

Ivan asintió con una sonrisa tan traviesa como la de sus amigos.

Entonces, ellos se alejaron por el patio hacia donde habían caminado sus novias e Iván hacia el edificio principal como lo hacían todos los demás.

—¿Qué no es muy temprano para halloween? —preguntó una chica que caminaba un par de pasos por delante de él.

Tan pronto escuchó aquel comentario, Iván supo a quién iba dirigido el insulto y como tal una sonrisa de concordancia se formó en sus labios: él no comprendía el estilo de Cinthia, no le parecía correcto ni atractivo y al verla sacarle los dedos a quienes la insultaron simplemente volvió a creerla una loca que hacía y decía como le pegaba en gana. Por lo que no fue sino por fuerza de desaprobación más que de interés que la miró celebrar su descaro antes de que su expresión burlesca se transformaran en una de terror.

—¡Ma’! —la vio y escuchó gritar con asombro.

—Hablamos en casa —dijo alguien a solo unos pasos detrás de él. Pero Cinthia no hizo caso, sino todo lo contrario no tardó ni un segundo en correr hacia la mujer.

Entonces vio cómo las chicas que habían hecho los comentarios siguieron adelante, pero él no desaprovechó la oportunidad de presenciar la interacción entre ambas.

—¡No, no, no ma…! Espera, hagamos como que esto no pasó y empecemos de cero ¿si?

—Ya te dije, hablamos en casa ahora ve o llegarás tarde —insistió la mujer.

—Pero si es tempranísimo — la contrarió Cinthia.

—No para tí —le respondió la madre.

—¡Pero ma!

—Pero nada. Escucha me dijiste que no lo ibas a volver a hacer y no solo lo hiciste una sino dos veces. Es que ni siquiera te importo que yo siguiera aquí y eso que apenas empieza el año ahora sí, si quieres hablar de las cantidades de días en los que tendrás que venir como niña decente por la cantidad de veces que le saque esos dedos a alguien con gusto me quedo y hablamos.



#5919 en Novela romántica

En el texto hay: amor adolecente

Editado: 16.12.2025

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.