Cuando Eramos Una Variable

Capítulo 8

Yoo Na-Ri había llegado a una conclusión importante.

Lee Hyun-Woo estaba raro.

Más raro de lo normal.

Y eso ya era preocupante.

Todo empezó la noche anterior.

Na-Ri acababa de salir de bañarse.
Cabello mojado.

Pijama en una mano.

Drama pausado en la laptop.

Caminó distraídamente por la habitación mientras hablaba sola.

—Bueno Na-Ri, hoy sí dormirás temprano.

Silencio.

—JA. Ni tú te crees eso.

Abrió el clóset.

Sacó ropa interior.

Y empezó a cambiarse tranquilamente.
Porque claramente había olvidado un pequeño detalle importante.

Las cortinas seguían abiertas.

Del otro lado de la ventana…

Lee Hyun-Woo estaba leyendo.

En paz.

En silencio.

Como hombre civilizado.

Hasta que levantó la vista casualmente hacia la ventana de enfrente.

Y vio a Yoo Na-Ri.

Su cerebro tardó aproximadamente tres segundos en procesarlo.

Uno:
Na-Ri estaba frente a la ventana.

Dos:
Na-Ri se estaba cambiando.

Tres:
—…¿Qué demonios?

Hyun-Woo giró la cabeza TAN rápido que casi se desnuca solo.

Y acto seguido cerró sus cortinas de golpe.

CLACK.

Na-Ri brincó del susto.

—¡Jesucristo bendito!

Miró hacia la ventana de enfrente confundida.

Y entonces…

El alma abandonó su cuerpo.

Porque entendió.

Lentamente bajó la mirada hacia sí misma.

Silencio.

Luego soltó un grito ahogado y se cubrió con la ropa.

—¡NOOOOOOO!

Se dejó caer sobre la cama completamente humillada.

—Dios mío… Dios mío… trágame tierra.

Cinco segundos después levantó la cabeza.

—No, mejor trágatelo a él. A mí no.

Se cubrió la cara con la almohada mientras pateaba el aire del estrés.

Porque sí.

Lee Hyun-Woo probablemente acababa de verla cambiándose.

Perfecto.

Excelente.

Mañana definitivamente fingiría su muerte.

Pero lamentablemente seguía viva.

Y a la mañana siguiente…

Tuvo que salir de casa.

Na-Ri abrió la puerta lentamente,miró hacia ambos lados.

Nada.

Suspiró aliviada.

Quizá Hyun-Woo ya se había ido.

Perfecto.

Bajó las escaleras rápidamente…

Y al salir de la casa lo vio parado en la parada del autobús.

Como personaje desbloqueado de su sufrimiento.

Na-Ri frenó en seco.

Hyun-Woo también la vio.

Y ocurrió algo MUY raro.

Él apartó la mirada inmediatamente.

…¿Qué?

Na-Ri entrecerró los ojos.

Caminó hasta la parada.

Silencio incómodo.

Muy incómodo.

Más incómodo que normalmente.

Hyun-Woo sostenía el café mirando literalmente cualquier cosa menos a ella.

Hasta un poste parecía más interesante.

Na-Ri lo observó sospechosamente.

—¿Le pasa algo?

—No.

Mentira.

Clarísima mentira.

—¿Seguro? Porque parece que vio un fantasma.

—No vi ningún fantasma.

—Ah bueno, entonces vio algo peor.

Silencio.

Hyun-Woo tomó café rápidamente.

Na-Ri abrió los ojos lentamente.

No.

No puede ser.

—…Usted que tanto vio.

Él casi se atragantó.

Yoo Na-Ri sintió ganas de tirarse al tráfico.

—¡AY NO!

Una señora en la parada volteó a verla asustada.

Na-Ri bajó la voz inmediatamente.

—Usted vio todo.

Hyun-Woo seguía evitando mirarla.

Eso solo confirmaba todo

—¡¿POR QUÉ NO TOCÓ LA VENTANA O ALGO?!

—¿Y anunciar mi presencia habría mejorado la situación?

—¡Sí! ¡Hubiera dejado de existir más rápido!

Hyun-Woo cerró los ojos cansadamente.

Na-Ri se cubrió la cara.

—Qué vergüenza, Dios mío… ya mejor mándame a jugar con san pedro.

Silencio.

Entonces escuchó algo rarísimo.

Una pequeña risa.

Na-Ri levantó lentamente la cabeza.

Lee Hyun-Woo había soltado una risa mínima

Pero real.

Y eso la indignó espiritualmente.

—¡NO SE RÍA!

—No me estoy riendo.

—¡Claro que sí, descarado pervertido!

Por primera vez…

Hyun-Woo parecía genuinamente incómodo y apenado.

Hasta las orejas las tenía un poco rojas.

Na-Ri abrió los ojos sorprendida.

—…Ah no. Espérese.

Ahora ella empezó a sonreír lentamente.
Peligrosamente lentamente.

—Usted también está avergonzado.

—No lo estoy.

—Sí lo está.

—No.

—Míreme a los ojos entonces.

Silencio.

Hyun-Woo tomó otro sorbo de café.

Na-Ri soltó una carcajada.

—¡JA! ¡NO PUEDE!

—Yoo Na-Ri.

—¡Está traumado!

—Baje la voz.

—¡EL BOT SE BUGEÓ!

La señora de la parada ya estaba viendo el drama gratis.

Hyun-Woo masajeó el puente de su nariz.

Claramente arrepintiéndose de todas sus decisiones de vida.

Na-Ri seguía riéndose sola.

—Ay no… ahora cada vez que lo vea voy a acordarme de esto.

—Le recomiendo no hacerlo.

—Muy tarde.

El autobús llegó justo en ese momento
Gracias al cielo.

Na-Ri subió todavía riéndose.

Y Hyun-Woo se quedó atrás unos segundos más…

Suspirando derrotado.

Porque por primera vez desde conocerla…

Yoo Na-Ri había logrado algo imposible.
Desordenarle completamente la cabeza.



#1826 en Otros
#587 en Humor
#421 en Joven Adulto

En el texto hay: humor, romance, enemilover

Editado: 16.06.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.