Cuando Eramos Una Variable

Capítulo 9

Yoo Na-Ri tenía un don.

Llegar tarde incluso cuando despertaba temprano.

Era talento natural.

Ese lunes, por ejemplo:

sí escuchó la alarma, sí se levantó, sí intentó arreglarse rápido…

Pero terminó viendo un video de un mapache robando comida.

Y después otro.

Y después:

“Top 10 escenas más dolorosas de dramas coreanos.”

Error fatal.

Cuando reaccionó…

—¡AY, NO ME JODÁS!

Salió corriendo de su casa con una manzana en la boca y la mochila medio abierta.

Bajó las escaleras casi muriéndose.

Y al salir de la casa

Se detuvo en seco.

Lee Hyun-Woo estaba ahí.

Esperando.

Con las manos en los bolsillos.

Perfectamente arreglado.

Perfectamente puntual.

Perfectamente sospechoso.

Na-Ri entrecerró los ojos.

—¿Qué hace aquí parado como NPC de videojuego?

Hyun-Woo levantó la mirada lentamente.

—Esperando el autobús.

—El autobús pasó hace cinco minutos.

Silencio.

Na-Ri parpadeó

Luego miró la calle.

Luego otra vez a él.

—…No me diga que lo perdió.

—No lo perdí.

—Entonces explíquese, Einstein.

Hyun-Woo tomó café tranquilamente.

—El siguiente llega pronto.

Mentiroso.

Porque Lee Hyun-Woo JAMÁS perdería un autobús.

Ni aunque se incendiara la ciudad.

Na-Ri lo miró sospechosamente mientras caminaban hacia la parada.

Y cuanto más pensaba

Más raro le parecía

No puede ser.

Se giró lentamente hacia él.

—Usted me está esperando.

Hyun-Woo ni siquiera reaccionó.

—No.

—Sí.

—No.

—Sí, señor traumitas del orden.

Él suspiró cansadamente.

—Solo odio llegar tarde.

—Ay no…

Hyun-Woo frunció apenas el ceño.

—¿Qué?

—Nada. Solo estoy procesando que el profesor bot sí tiene sentimientos humanos.

—No los tengo.

—Claro, y yo soy Adele.

El autobús llegó antes de que él respondiera.

Subieron en silencio.

Na-Ri se sentó junto a la ventana.

Hyun-Woo, como siempre, enfrente.
Y honestamente eso ya empezaba a sentirse raro.

Costumbre rara.

Muy rara.

Na-Ri apoyó la barbilla en la mano observándolo.

—¿Sabe qué es lo peor?

—No quiero saber.

—Que usted sí parece el villano de un drama.

Hyun-Woo ni levantó la mirada del celular.

—¿Y eso se supone que es un insulto?

—Sí.

—Muy mal ejecutado entonces.

Ofensivo.

Na-Ri le hizo una seña grosera infantil con la mano.

Él levantó apenas una ceja.

—Qué madurez.

—Gracias, me esfuerzo.

Silencio.

Entonces Na-Ri notó algo importante.

Hyun-Woo tenía una pequeña arruga entre las cejas.

Como si estuviera molesto.

O cansado.

O ambas.

—¿Durmió mal?

Error.

Porque Hyun-Woo levantó la mirada lentamente.

Y ella recordó inmediatamente el incidente de la ventana.

Ah.

Cierto.

Trauma desbloqueado.

Na-Ri tosió nerviosamente.

—Olvídelo.

Hyun-Woo volvió al celular.

—Imposible.

Ella abrió los ojos horrorizada.

—¡OIGA!

Él ignoró su crisis existencial olímpicamente,qué hombre más insoportable.

La guerra continuó en la escuela Obviamente.

Durante matemática..

Hyun-Woo escribió un ejercicio complicado en el pizarrón.

Luego habló tranquilamente:

—Yoo Na-Ri.

Ella dejó caer la cabeza sobre el pupitre.

—Ya ni pregunto, ¿verdad?

—Pase al frente.

—Algún día voy a denunciar este ataque.

—Espero la demanda con paciencia.

Todo el salón ya se estaba riendo,
Porque honestamente:

verlos pelear era demasiado entretenido.

Na-Ri caminó hasta el frente arrastrando los pies.

Tomó el marcador.

Miró el ejercicio.

Y sintió que su cerebro renunciaba.

—Esto parece el ejercicio del milenio.

Varias personas soltaron carcajadas.

Hyun-Woo permaneció a su lado con expresión tranquila.

Demasiado tranquila.

Eso daba miedo.

Na-Ri escribió algo completamente inventado.

Retrocedió orgullosa.

—Listo.

Silencio.

Hyun-Woo observó el pizarrón.

Luego cerró los ojos lentamente,
como hombre decepcionado por la humanidad.

—Eso ni siquiera tiene sentido matemático.

—Bueno, tampoco tiene sentido que existan clases después de las cinco de la tarde y aquí estamos.

Una risa fuerte salió desde el fondo del salón.

Hyun-Woo tomó el marcador de su mano.

Sus dedos rozaron los de ella apenas un segundo.

Na-Ri sintió raro el pecho otra vez.

Molesto.

Muy molesto.

Porque odiaba notar esas cosas.

—Observe bien —dijo él mientras corregía la ecuación—. Tal vez así sobreviva al examen.

Na-Ri lo miró feo.

Luego imitó su voz en silencio haciendo gestos exagerados con la mano.

So-Yeon casi se cae de la silla aguantándose la risa.

Hyun-Woo terminó de escribir, y justo antes de regresar el marcador, Murmuró sin verla:
—La imitación fue bastante mala.

Na-Ri se congeló.

So-Yeon explotó riéndose.

Y Hyun-Woo volvió a su escritorio

Con una pequeña sonrisa escondida en la comisura de los labios.



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En el texto hay: humor, romance, enemilover

Editado: 16.06.2026

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