Cuando huir ya no basta

Capitulo 32- Nosotros

Nosotros

Nunca imaginé que una sola palabra pudiera ponerme tan nerviosa.

Una palabra.

Tan simple como esa.

Y aun así llevaba dos días pensando en ella.

Nosotros.

Porque eso era exactamente lo que Adrián y yo estábamos evitando definir.

No éramos solo amigos.

Eso estaba claro.

Pero tampoco habíamos dicho nada más.

Como si ambos estuviéramos esperando que el otro diera el siguiente paso.

Y, sinceramente, empezaba a cansarme.

—Estás pensando demasiado.

Dijo Camila durante nuestra llamada.

—No estoy pensando demasiado.

—Mary.

—¿Qué?

—Llevas quince minutos hablando exactamente del mismo tema.

Suspiré.

—¿Y si arruino las cosas?

Pregunté.

Camila puso una cara dramática.

—Por favor.

—¿Qué?

—Ese chico te mira como si hubieras inventado la felicidad.

Sentí cómo mis mejillas se calentaban.

—Camila.

—Solo digo la verdad.

Quizás tenía razón.

Y quizás eso era precisamente lo que me daba miedo.

Porque nunca había tenido algo así.

Nunca había importado tanto alguien.

Esa tarde encontré a Adrián esperándome a la salida de clases.

Como casi siempre.

—Hola.

Sonrió.

Y ahí estaba otra vez.

Ese estúpido efecto que tenía sobre mí.

—Hola.

Comenzamos a caminar por el campus.

Hablando de cualquier tontería.

Hasta que llegamos a una zona tranquila detrás de la biblioteca.

—Mary.

Dijo de repente.

Mi corazón se aceleró.

Porque su tono era diferente.

Más serio.

—¿Sí?

Adrián se pasó una mano por el cabello.

Algo que hacía cuando estaba nervioso.

Y eso me sorprendió.

Porque rara vez parecía nervioso.

—Voy a decir algo.

—Eso suele preocuparme.

Él soltó una pequeña risa.

—Lo sé.

Luego volvió a ponerse serio.

—Pero si no lo digo ahora voy a arrepentirme.

Mi respiración se volvió más lenta.

—Está bien.

Adrián me observó durante unos segundos.

—Me gustas.

Sentí una sonrisa aparecer automáticamente.

—Ya lo sé.

—Déjame terminar.

—Perdón.

—Gracias.

Aquello lo hizo sonreír.

—Me gustas muchísimo.

Y no quiero seguir fingiendo que esto no está pasando.

Mi corazón latía tan fuerte que apenas podía escucharlo.

—Cada vez que pasa algo bueno quiero contártelo.

Cada vez que pasa algo malo quiero hablar contigo.

Y sinceramente...

Ya no quiero seguir llamándote solo mi amiga.

Durante unos segundos el mundo pareció quedarse en silencio.

Porque llevaba semanas esperando escuchar eso.

Y aun así me emocionó.

Mucho.

—Mary.

Su voz sonó más suave.

—¿Quieres ser mi novia?

Allí estaba.

La pregunta.

La pregunta que había estado acercándose durante semanas.

Y para mi sorpresa...

No tuve que pensarlo.

Porque ya sabía la respuesta.

Sonreí.

—Sí.

La sonrisa de Adrián apareció tan rápido que terminé riéndome.

—¿Sí?

—Sí.

—¿De verdad?

—Adrián.

—Solo quiero estar seguro.

—Sí.

Y antes de darme cuenta, ambos estábamos riéndonos.

Porque de repente todos aquellos nervios parecían absurdos.

Porque la respuesta siempre había estado ahí.

Porque por primera vez no tenía miedo.

Y porque, cuando Adrián tomó mi mano, sentí que estaba exactamente donde quería estar.

Aquella noche regresé a casa con una sonrisa imposible de ocultar.

Mi madre lo notó.

Mi abuela lo notó.

Probablemente todo el vecindario lo habría notado.

—Bueno.

Dijo mi abuela.

—Finalmente.

—¿Finalmente qué?

—Nada.

Mentira.

Definitivamente no era nada.

Mientras tanto, en otro lugar de la ciudad, Lucas salía de terapia.

Su teléfono vibró.

Un mensaje.

De Mary.

Mary: "Tengo algo que contarte mañana."

Lucas observó la pantalla durante varios segundos.

Y aunque no sabía exactamente qué era...

Por alguna razón ya lo intuía.

Porque había visto la forma en que ella sonreía cuando hablaba de Adrián.

Porque había visto cómo brillaban sus ojos.

Porque había intentado prepararse para este momento.

Sin embargo, mientras guardaba el teléfono en el bolsillo, descubrió algo importante.

Todavía dolía.

Pero esta vez no tenía ganas de huir.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.