Dicen que crecer es inevitable, pero nadie habla de crecer antes de tiempo.
Nadie advierte que hay infancias que se interrumpen, que se quiebran por las circunstancias, por la necesidad, por la ausencia.
Esta novela es un reflejo de esas vidas que maduraron rápido y que, en silencio, aún miran atrás deseando haber jugado un poco más.