Cuando la infancia se acorta

Capítulo 6 – Aprender a no pedir

Lucía aprendió pronto que pedir era exponerse a la decepción.Cada vez que necesitó algo y no lo recibió, algo dentro de ella se hizo más pequeño.

Comenzó a decir “está bien” incluso cuando su cuerpo temblaba de cansancio o su corazón gritaba silencioso.

Aprendió a minimizar sus deseos, a esconder sus lágrimas, a callar sus miedos.

Su madurez se construyó a base de renuncias invisibles, decisiones silenciosas, sacrificios que nadie notaba.

En las noches, cuando el mundo dormía, a veces lloraba sola, no por lo que tenía, sino por lo que nunca tuvo: tiempo, cuidado, atención.

Cada lágrima era un recordatorio de que crecer no solo es aprender a hacer, sino también a callar lo que se siente para que nadie note que estás a punto de romperte.



#316 en Joven Adulto
#1609 en Otros
#20 en No ficción

En el texto hay: novela reflexiva y poetica

Editado: 16.02.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.