Cuando la infancia se acorta

Capítulo 21 – Perdón propio

El perdón más difícil fue hacia ellos mismos.

Lucía tuvo que perdonarse por crecer demasiado rápido, por no haberse defendido, por haberse exigido más de lo que podía dar.

Comprendió que había hecho lo mejor que pudo con las herramientas que tenía, que sobrevivir no era cobardía sino necesidad.

Perdonarse fue lento, casi doloroso, como abrir una herida para que pudiera respirar y cerrar con suavidad.

Pero fue necesario para seguir adelante, para dejar de cargar culpas que nunca fueron solo suyas.



#316 en Joven Adulto
#1609 en Otros
#20 en No ficción

En el texto hay: novela reflexiva y poetica

Editado: 16.02.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.