Cuando la infancia se acorta

Capítulo 28 – Honrar la infancia perdida

Honrar la infancia no fue llorarla eternamente, sino vivir de forma distinta.

Con más escucha, más cuidado, menos dureza.

Cada gesto amable consigo mismos era un homenaje al niño que alguna vez fueron.

Llevaron consigo al niño perdido, no como una herida abierta, sino como raíz, como semilla de ternura y memoria que los conectaba con lo que aún podía ser.

Honrar la infancia fue permitir que su historia doliera y sanara al mismo tiempo.



#316 en Joven Adulto
#1609 en Otros
#20 en No ficción

En el texto hay: novela reflexiva y poetica

Editado: 16.02.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.